Tejiade: el caserío de La Gomera que tendrá luz eléctrica siglo y medio después de su invención

Es el último núcleo habitado de la isla sin electricidad permanente, y tras décadas de espera, por fin han comenzado las obras para su instalación, que culminarán dentro de dos meses e incluyen una torreta para un tramo aéreo de 725 metros

PLANETA CANARIO

Mientras en Tenerife crece la indignación social por el segundo apagón general en toda la isla en menos de diez meses y el quinto en once años, en La Gomera el vecindario de Tejiade está de enhorabuena: antes de que acabe el verano podrá tener luz.

Es decir, cerca de siglo y medio después de que Thomas Alva Edison inventara la lámpara eléctrica (al menos este norteamericano fue el primero en hacer que un filamento de carbono se pusiera incandescente con el paso de corriente y aguantara muchas horas) en este caserío de San Sebastián de La Gomera, aislado entre enormes barrancos, dispondrán de este servicio tan esencial para la vida.

Este jueves, 16 de julio, han comenzado  oficialmente los trabajos que permitirán llevar definitivamente la energía eléctrica al que está considerado el último caserío de La Gomera sin electricidad,  una obra que estará terminada dentro de dos meses gracias al trabajo coordinado entre el Ayuntamiento de San Sebastián de La Gomera, el Cabildo Insular y el Gobierno de Canarias.

El propio alcalde de la capital gomera, Adasat Reyes, reconoce en un comunicado que este es un día de felicidad» para los moradores de Tejiade, «que, tras años de lucha y gestiones administrativas, están a punto de ver sus reivindicaciones atendidas”.

Comienzo de las obras de instalación del suministro eléctrico.

En el caserío existen farolas para el alumbrado público, pero  sólo las encienden durante las fiestas patronales de San José  alimentadas de corriente por un generador.

Han sido décadas de batalla por la luz permanente. Hace años, en el periódico El Día, el periodista Domingo Barbuzano entrevistaba al presidente de la asociación de vecinos de Tejiade, Pedro Cabrera, quien dejó claro el estado de la cuestión: “Llevamos más de veinte años reclamando luz y agua, pero el Ayuntamiento y el Cabildo se pasan la pelota y siempre estamos igual. No podemos vivir en el caserío porque no tenemos nada. Los vecinos de Tejiade han recogido 4.000 firmas de apoyo en La Gomera y en Tenerife, y han mantenido infinidad de reuniones con responsables municipales e insulares”.

Pero los habitantes de Tejiade han visto cómo la tan anhelada inversión pública ha llegado. El proyecto cuenta con dos tramos, uno aéreo y otro soterrado, adjudicados por 262.000 euros a una empresa del municipio. Una iniciativa que comenzó a redactarse en el año 2006,  pero que se retrasó por diversas circunstancias hasta la actualidad y que está financiada gracias a una subvención del Gobierno de Canarias, según explica el alcalde.

“Más que la dificultad de la obra», expone Reyes, «el mayor escollo vino de los condicionantes medioambientales, que variaron con el paso de los años, retrasando varias veces el expediente de autorización administrativa previa necesaria para ejecutar este tipo de poyectos”.

Una torreta metálica para salvar 725 metros de barranco

El cableado eléctrico arranca de  la línea de alta tensión existente en la carretera de entrada a Benchijigua, donde se conecta la línea subterránea de media tensión que alimentará a la nueva estación transformadora que se construirá en Tejiade.

El abrupto relieve en que se encuentra encaramado Tejiade.

Esta línea discurrirá por el margen de la carretera actual y llegado al cruce, seguirá por la vieja carretera del sur hasta el límite del barranco de Los Alcones, donde se colocará un apoyo metálico para salvar el barranco, con un vuelo de unos 725 metros. Con ello, se pretende llegar al otro lado del barranco donde se instalará otro apoyo, para desde él continuar en instalación subterránea hasta el centro de transformación.

Desde allí se distribuirá una red de baja tensión sobre apoyos de madera que alimentará a las distintas viviendas diseminadas por la zona.

Según Domingo Barbuzano, el núcleo ya existía en el  siglo XVIII, y se sabe algo de su arquitectura y su ganadería, ya que María de la Concepción Alsola, mujer que fue de Juan Rodríguez Casanova, declaró que compraron en Tejiade a su hermano José Casanova unas tierras y fabricaron una casa de piedra vana cubierta de tejas y adquirieron una suerte de tierras grandes con siete colmenas, treinta cabras, un caballo ensillado, una burraca, una yegua de silla, tres reses vacunas y un novillo, según testamento de 1782.

PLANETA CANARIO

Mientras en Tenerife crece la indignación social por el segundo apagón general en toda la isla en menos de diez meses y el quinto en once años, en La Gomera el vecindario de Tejiade está de enhorabuena: antes de que acabe el verano podrá tener luz.

Es decir, cerca de siglo y medio después de que Thomas Alva Edison inventara la lámpara eléctrica (al menos este norteamericano fue el primero en hacer que un filamento de carbono se pusiera incandescente con el paso de corriente y aguantara muchas horas) en este caserío de San Sebastián de La Gomera, aislado entre enormes barrancos, dispondrán de este servicio tan esencial para la vida.

Este jueves, 16 de julio, han comenzado  oficialmente los trabajos que permitirán llevar definitivamente la energía eléctrica al que está considerado el último caserío de La Gomera sin electricidad,  una obra que estará terminada dentro de dos meses gracias al trabajo coordinado entre el Ayuntamiento de San Sebastián de La Gomera, el Cabildo Insular y el Gobierno de Canarias.

El propio alcalde de la capital gomera, Adasat Reyes, reconoce en un comunicado que este es un día de felicidad» para los moradores de Tejiade, «que, tras años de lucha y gestiones administrativas, están a punto de ver sus reivindicaciones atendidas”.

Comienzo de las obras de instalación del suministro eléctrico.

En el caserío existen farolas para el alumbrado público, pero  sólo las encienden durante las fiestas patronales de San José  alimentadas de corriente por un generador.

Han sido décadas de batalla por la luz permanente. Hace años, en el periódico El Día, el periodista Domingo Barbuzano entrevistaba al presidente de la asociación de vecinos de Tejiade, Pedro Cabrera, quien dejó claro el estado de la cuestión: “Llevamos más de veinte años reclamando luz y agua, pero el Ayuntamiento y el Cabildo se pasan la pelota y siempre estamos igual. No podemos vivir en el caserío porque no tenemos nada. Los vecinos de Tejiade han recogido 4.000 firmas de apoyo en La Gomera y en Tenerife, y han mantenido infinidad de reuniones con responsables municipales e insulares”.

Pero los habitantes de Tejiade han visto cómo la tan anhelada inversión pública ha llegado. El proyecto cuenta con dos tramos, uno aéreo y otro soterrado, adjudicados por 262.000 euros a una empresa del municipio. Una iniciativa que comenzó a redactarse en el año 2006,  pero que se retrasó por diversas circunstancias hasta la actualidad y que está financiada gracias a una subvención del Gobierno de Canarias, según explica el alcalde.

“Más que la dificultad de la obra», expone Reyes, «el mayor escollo vino de los condicionantes medioambientales, que variaron con el paso de los años, retrasando varias veces el expediente de autorización administrativa previa necesaria para ejecutar este tipo de poyectos”.

Una torreta metálica para salvar 725 metros de barranco

El cableado eléctrico arranca de  la línea de alta tensión existente en la carretera de entrada a Benchijigua, donde se conecta la línea subterránea de media tensión que alimentará a la nueva estación transformadora que se construirá en Tejiade.

El abrupto relieve en que se encuentra encaramado Tejiade.

Esta línea discurrirá por el margen de la carretera actual y llegado al cruce, seguirá por la vieja carretera del sur hasta el límite del barranco de Los Alcones, donde se colocará un apoyo metálico para salvar el barranco, con un vuelo de unos 725 metros. Con ello, se pretende llegar al otro lado del barranco donde se instalará otro apoyo, para desde él continuar en instalación subterránea hasta el centro de transformación.

Desde allí se distribuirá una red de baja tensión sobre apoyos de madera que alimentará a las distintas viviendas diseminadas por la zona.

Según Domingo Barbuzano, el núcleo ya existía en el  siglo XVIII, y se sabe algo de su arquitectura y su ganadería, ya que María de la Concepción Alsola, mujer que fue de Juan Rodríguez Casanova, declaró que compraron en Tejiade a su hermano José Casanova unas tierras y fabricaron una casa de piedra vana cubierta de tejas y adquirieron una suerte de tierras grandes con siete colmenas, treinta cabras, un caballo ensillado, una burraca, una yegua de silla, tres reses vacunas y un novillo, según testamento de 1782.

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