Sanidad comienza a utilizar en Canarias los tests rápidos de Covid-19, que dan resultados en 15 minutos

La Consejería ha distribuido 203.000 pruebas de este tipo en todo el Archipiélago para combinarlas con las PCR que se han venido usando hasta ahora. Algunos científicos han advertido de que estos tests rápidos no son recomendables para cribados masivos porque pueden dan más falsos positivos que las PCR

PLANETA CANARIO

Canarias ha comenzado desde esta semana a utilizar los test de antígenos para el diagnóstico precoz de la COVID-19, una acción que se sumará a la que se venía desarrollando hasta ahora mediante la prueba PCR. La Consejería de Sanidad ha distribuido una primera remesa de 203.000 pruebas entre las áreas de salud de la islas, de manera que dispondrán de los dos métodos que se aplicarán en función de criterios sanitarios como la evolución de síntomas, el ámbito de aplicación y las características de los casos.

El objetivo de la nueva utilización de estas pruebas, según la Consejería de Sanidad, es agilizar y reforzar los circuitos de diagnóstico para poder iniciar cuanto antes las medidas de control y disminuir así la transmisión del virus. El uso de estas pruebas permitirá, además, afrontar el posible aumento de las necesidades diagnósticas con la llegada de la gripe o dar una respuesta más ágil en entornos concretos.

El nuevo test permite detectar el virus SARS-CoV-2 con una alta sensibilidad si se utiliza en los primeros días desde el inicio de los síntomas, muy similar al rendimiento diagnóstico de la PCR, pero con la obtención de los resultados en apenas 15 minutos. Esto supone una importante ventaja, ya que permite agilizar la toma de decisiones y la detección de la existencia de brotes en un momento o lugar concretos.

El protocolo establece que estos test se realizarán a pacientes con síntomas compatibles con COVID-19, con una evolución igual o inferior a 5 días desde el inicio de síntomas. También se podrá realizar la prueba rápida a personas asintomáticas, exclusivamente cuando sean contactos estrechos de un caso confirmado de Covid-19 en los términos establecidos en el protocolo de la “Estrategia de Detección Precoz, Vigilancia y control de Covid-19”.

De esta manera, actualmente, se dispone de dos pruebas de detección en la infección activa: una prueba rápida de detección de antígenos y una detección de ARN viral mediante la prueba RT-PCR. La realización de una u otra dependerá de los días de evolución de los síntomas, del ámbito de realización y de la disponibilidad, conforme a los criterios fijados en los protocolos.

Certificados por la Comisión Europea

Tanto la Food and Drug Administration (FDA) como la Comisión Europea (CE) han autorizado su uso, certificando unos porcentajes de sensibilidad y de especificidad superiores al 90%. Además, la Comisión de Salud Pública del Ministerio de Sanidad (MSCBS) los ha incluido e en la Estrategia de detección precoz, vigilancia y control de la COVID-19 como una “herramienta de diagnóstico y cribado”.

De acuerdo con la Comisión de Salud Pública, su uso se recomienda para “la realización de las pruebas a las personas con síntomas, y aquellas dirigidas al estudio de brotes en ámbitos estratégicos y en determinados entornos como centros sanitarios, sociosanitarios o educativos”, sin mención a los cribados masivos.

Se diferencian de los otros test rápidos, los serológicos, porque, al contrario que con estos últimos, “en la muestra tratamos de determinar la presencia del virus, no anticuerpos generados contra él”, aclara a SINC Rafael Cantón, jefe del servicio de Microbiología del Hospital Ramón y Cajal y portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC).

Y son diferentes de las PCR porque “cuando hacemos una detección con PCR, estamos detectando el material genético del virus, ARN en este caso. Lo que detectamos con la prueba de antígenos son proteínas del virus. Es decir, estructuras que forman parte de la envoltura exterior del virus”, aclara el experto.

Los test de antígenos pueden detectar proteínas del virus dos días antes de que el paciente presente síntomas, y durante los cinco o siete primeros días desde el debut, un rango de fechas algo menor que el de la PCR.

La muestra, similar a la PCR

La forma de obtener la muestra es casi idéntica a la que se emplea en las PCR. “Se hacen con un exudado nasofaríngeo tomado con una torunda. Aunque hay una pequeña modificación técnica: en lugar de meterla en un tubo con un líquido de transporte, se mete directamente en un tubo, con unas gotas, y empieza el proceso de detección”, indica Cantón.

Es en este aspecto donde la prueba de antígenos destaca sobre la PCR. Mientras que con las actuales PCR se necesitan varias horas para obtener los resultados, los nuevos kits no precisan de más de 15 minutos.

Como tardan poco tiempo y son muy sencillas, se pueden hacer en una consulta, en una urgencia, en una residencia de anciano.

Puede dar más falsos negativos que una PCR

“Su especificidad es similar a la de la PCR. Esto quiere decir que el número de falsos positivos es bajo. Pero su sensibilidad es menor que la PCR. Esto significa que pueden dar más falsos negativos que la PCR”, advierte en declaraciones a SINC Ignacio López-Goñi, catedrático de microbiología de la Universidad de Navarra.

“En estos contextos, donde tenemos mucha transmisión y el sistema es incapaz de diagnosticar en tiempo adecuado para que la estrategia de detención precoz y aislamiento de casos sea eficaz, [los test de antígenos] pueden ser una herramienta valiosísima”, declara a SINC Miguel Ángel Royo, presidente de la Asociación Madrileña de Salud Publica (AMASAP).

Eso sí, Royo, también jefe de área del departamento de Jefatura de Estudios del Instituto de Salud Carlos III, considera necesario que se realicen más estudios antes de utilizarlos sobre la población para conocer su eficacia real. “No solo es una cuestión de que el test tenga una sensibilidad y una especificidad muy alta cuando se ha evaluado en entornos muy controlados, como en laboratorios u hospitales, con gente experta muy bien preparada, y sobre casos sospechosos. Hay que comprobar que también funcione en la práctica real, cuando se empiecen a utilizar en entornos de trabajo real, como en centros de atención”, considera.

El problema es aplicarlos en entornos con baja prevalencia, donde su valor predictivo será muy bajo.

Manifiesto en contra de su uso para cribados masivos

La asociación que preside Royo ha publicado durante los últimos días un manifiesto en el que se posiciona en contra del uso de este tipo de test para cribados masivos. “Con prevalencias bajas de infección, los falsos positivos, que tendrán que hacer cuarentena de forma innecesaria, se contarán por millares”, expresaba el comunicado.

“De los positivos que detectes, la mitad serán positivos y la otra mitad, falsos positivos. A toda esa gente hay que aislarla, hasta que se confirme que realmente no están contagiados. Con PCR, sobrecargas el sistema de atención primaria. La otra alternativa es aislarlos y cuarentenar a todos sus contactos”, concluye Royo.

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