Los ecologistas denuncian que sigue la obra del hotel de La Tejita en la nueva servidumbre y que el Ayuntamiento no da información

La Asociación Salvar La Tejita sale al paso de las acusaciones de la empresa promotora gallega e insiste en que los trabajos deben pararse conforme a la Ley de Costas por la revisión del deslinde que se fijó de modo "irregular" en 2002. Advierte de que la servidumbre en 20 metros está recurrida y es provisional. Reprocha al alcalde de Granadilla su "silencio" en esta ya larga polémica

PLANETA CANARIO

La asociación Salvar La Tejita ha salido al paso del reciente comunicado del grupo Viqueira, empresa gallega promotora del polémico hotel en construcción en primera línea de playa junto al espacio natural protegido de Montaña Roja, en Granadilla, sur de Tenerife.

Esta inmobiliaria rechaza parar todas las obras, salvo las situadas en el dominio público marítimo terrestre, y se siente legitimada para construir el complejo hotelero por la licencia que le concedió en 2018 el Ayuntamiento de Granadilla.

Frente a la acusación, por parte de la empresa, de que dice  «falsedades» contra este proyecto, Salvar La Tejita se reafirma en lo manifestado en su denuncia judicial, que ya tramita el Juzgado de Granadilla, y reitera que aún hoy en día continúan obras, a su juicio de modo ilegal, en la servidumbre de protección del nuevo deslinde público propuesto.

El colectivo denunciante no alberga duda de que  la Ley de Costas ordena la paralización de cualquier tipo de trabajos en terrenos afectados por  el trámite de un nuevo deslinde.

Insiste Salvar La Tejita en que tras requerir el Servicio Provincial de Costas  en junio la paralización de obras y de reposición del terreno a su estado anterior («esto último Viqueira parece olvidar en su comunicado» ), los trabajos siguieron durante la siguiente semana en los terrenos propuestos como dominio público (en un ecosistema considerado ahora campo de dunas).

Y los terrenos no han sido repuestos hasta la fecha a su estado original, a lo que se añade que Costas tampoco ha abierto procedimiento sancionador alguno como prometió hacer si esto sucedía, apuntan los detractores del complejo hotelero.

Sobre la reducción de la  nueva servidumbre de protección de 100 a 20 metros anunciada en el  acto de apeo celebrado en El Médano el pasado 10 de julio,  Salvar La Tejita aclara que no es una modificación firme hasta que no se cierre el proceso de revisión de deslinde y se apruebe el  definitivo.

De hecho, esa reducción de 80 metros ha sido recurrida por esta asociación y ATAN,  y aún el procedimiento se encuentra en trámite.

«Hemos demostrado en nuestras alegaciones que los terrenos hoy hoteleros no reunían las  características propias de un suelo urbano en la entrada en vigor de la Ley de Costas (año 1988), pues tal y como se aprecian en las fotografías de la época presentaban un total  estado de abandono, no llegándose a consolidar su urbanización», argumenta Salvar La Tejita.

Y añade que «este tipo de situaciones irregulares con terrenos clasificados de suelo urbano en el papel y en total abandono  en la práctica sirvieron para que recientemente se aumentara la servidumbre de protección de  20 a 100 metros en dos parcelas urbanas y turísticas en los alrededores de Montaña Pelada, un precedente creemos que debe de sentar jurisprudencia y ser aplicado de la misma manera para  el deslinde del hotel de La Tejita»

En el comunicado al que responden los ecologistas el grupo Viqueira arremete contra el presidente y portavoz de esta asociación, la cual considera que la promotora, en su estrategia, «manipula los datos y la información a su conveniencia e interés .

A la vista de ello Salvar La Tejita les responde a los promotores del complejo hotelero que «ya por estas tierras estamos acostumbrados a que las empresas constructoras intenten desacreditar a los colectivos ecologistas utilizando todo tipo de argumentos y que justifiquen sus actuaciones en base a una interpretación de la Ley muy particular, y también es costumbre la manipulación informativa ofreciendo una visión de la realidad totalmente alterada evitando, por ejemplo, explicar por qué esa empresa no ha acatado la orden de paralización que le ha sido cursada» .

Igualmente, para el movimiento ciudadano contrario a este proyecto turístico, «el grupo Viqueira utiliza la táctica, muy usada por este tipo de empresas, de minimizar y despreciar la oposición a las obras, como en este caso, intentando reducir e individualizar el problema a la opinión desinformada de nuestro portavoz y presidente».

Al, respecto, aclara la asociación que su presidente y portavoz, Daniel Duque, «habla en nombre de todo el colectivo y que su opinión es compartida por otros grupos ecologistas y por miles de personas a título individual; por tanto sugerimos a los promotores que ni se molesten en utilizar esa vía, ya conocemos esas tácticas manipuladoras».

Desde febrero de este año el Servicio Provincial de Costas de Santa Cruz de Tenerife anunció la revisión del deslinde en el tramo de costa donde se pretende levantar el hotel. Y el movimiento ecologista recuerda en este sentido lo que dice el artículo 12.5 de la Ley de Costas:“ La providencia de incoación del expediente de deslinde implicará la suspensión del otorgamiento de concesiones y autorizaciones en el dominio público marítimo-terrestre y ens u zona de servidumbre de protección, a cuyo efecto deberá publicarse acompañada de plano en que se delimite provisionalmente la superficie estimada de aquél y de ésta. La resolución del expediente de deslinde llevará implícito el levantamiento de la suspensión.”

Por tanto, enfatiza en su argumentación Salvar La Tejita, «no existe contenido alguno en este artículo que exima de suspensión a las autorizaciones (licencia de ejecución en este caso) concedidas con anterioridad» .

Desde que comenzaran las obras el pasado 29 de mayo, las palas han estado trabajando en los terrenos afectados por el nuevo deslinde ordenando desde la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar (Madrid), tanto en la zona propuesta como nuevo dominio
Público marítimo terrestre como en la nueva zona de servidumbre de protección, la cual cuenta con una anchura de 100 metros a partir de la anterior, defienden los ecologistas.

La promotora insiste una y otra vez en el hecho de que ellos han conseguido todos los permisos  y autorizaciones en base al deslinde publicado en 2002.

Pero la asociación medioambientalista denuncia que se trató de un deslinde trazado «de manera irregular, al dejar fuera un campo dunar», anomalía esta en que pudiera estar incursos otros tramos de la costa tinerfeña.

Por eso la Dirección General de Sostenibilidad de la  Costa y del Mar ha procedido a la revisión  y ha propuesto otro deslinde que respete el tránsito de las arenas, a iniciativa de los ecologistas, no de oficio.

Para subsanar este tipo de errores, la propia Ley de Costas contempla la  posibilidad de que cualquier deslinde pueda ser modificado a petición de cualquier colectivo oc iudadano, siempre y cuando se reúnan las características naturales que se exigen dicha ley.

También pone el foco esta asociación en el Ayuntamiento de Granadilla, pues «su alcalde [José Domingo Regalado, de CC] sigue guardando silencio, mientras el  nombre de su municipio y de su manera de proceder en este conflicto no han parado de salir en los medios de información en los últimos meses».

Por si fuera poco, acusa al de Ayuntamiento no responder a las diferentes solicitudes de acceso a documentación relativa al hotel de La Tejita. Información sobre ordenación del territorio que esta administración está obligada por ley a mostrar al público.

Por tanto, Salvar La Tejita reitera la petición de intervención de las autoridades «para que se proceda  a la inmediata paralización de las obras, se adopten las medidas sancionatorias que  correspondan contra los responsables del grupo Viqueira por su reiterado incumplimiento de  una orden de paralización y se ordene a dicha promotora la restauración del ámbito natural  afectado por las obras, que aún, sorprendentemente, continúan».

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