PLANETA CANARIO
Lanzarote podrá monitorizar y detectar la Covid en las aguas residuales, gracias al denominado Sistema de Alerta Temprana. Un sistema de análisis y detección homologado por el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos. El objetivo es anticipar la capacidad de detección del Coronavirus, para intervenir en los núcleos donde el virus pueda estar contagiando.
Así lo adelantó la presidenta, María Dolores Corujo, este jueves, 8 de octubre, en rueda de prensa. Se trata de un servicio que comenzará a funcionar a finales de la semana próxima y que, en grandes rasgos, se basa en la recogida de muestras de aguas residuales en diferentes puntos de al red de saneamiento.
Estas muestras son sometidas a técnicas que permiten concentrar y extraer el RNA presente en los virus. De esta manera se localiza geográficamente de forma sencilla, se estudia cuál es la ubicación donde el virus y su enfermedad están contagiando, antes de que aparezcan los síntomas en la población.
Se analiza el agua de los grandes colectores en los que confluye las aguas residuales. En el momento que uno de ellos aparezca con alta incidencia del Coronavirus, se irá a las alcantarillas más cercanas, descartando las que no presenten incidencias, para ir acotando barrios y finalmente calles.
De esta forma, se puede dirigir el equipo Covid para tomar las medidas sanitarias que procedan, en lugares geográficos concretos, facilitando las tareas de rastreo y anticipando los brotes, según la explicación dada por el Cabildo en un comunicado.
En este proyecto han participado el Consorcio de Seguridad y Emergencias y el Consorcio del Agua de Lanzarote. El sistema comenzará a funcionar a finales de la semana próxima.
Así funciona el sistema de detección de Covid
A continuación, mediante métodos de ensayo validados por el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), se cuantifican los restos genómicos procedentes del coronavirus.
Por último, estos datos son volcados en una plataforma informática que, con diferentes técnicas estadísticas y de big data, proporcionará informaciones predictivas que permitirán anticiparse a la evolución de los contagios.
El sistema permite no solo localizar la existencia de restos del virus en la muestra analizada, sino determinar la cantidad de restos y prever la evolución de los contagios de manera que funciona como un sistema de alerta temprana.
A partir de ese momento se activa el procedimiento de realización de test y espera de los resultados. Por lo tanto desde que la persona se infecta hasta que presenta esos síntomas, y es testada por el sistema se convierte de manera involuntaria en un propagador del virus silencioso.
Sin embargo, desde el primer día a partir de la infección, la persona contagiada comienza a excretar restos víricos, que van al alcantarillado y pueden ser detectados por el sistema de monitorización. Por tanto, el sistema de alerta temprana podrá avisar, con varios días de antelación, que se están disparando los valores de detección de Covid-19 y realizar previsiones sobre su evolución.
Así, se podrá acotar la zona en la que se están produciendo los contagios. A partir de ese momento, los equipos de sanidad pueden tomar diferentes medidas, como la de realizar pruebas PCR masivas o cualquier otra técnica de investigación epidemiológica.
Este nuevo servicio hará que la prevención sea más eficiente, al poder concentrar los recursos sanitarios en las zonas realmente afectadas. Se podrán hacer cribados masivos en una zona en la que ya se sepa que hay un importante número de contagios.
