PLENETA CANARIO
La Delegación del Gobierno estatal en Canarias ha alojado en hoteles de Puerto de la Cruz a inmigrantes llegados en patera a Tenerife, según muestran las imágenes divulgadas por la Agencia Noticia. El organismo estatal, preguntado al respecto este sábado, no ha facilitado más información al respecto.
La opción de alojar a estos inmigrantes en hoteles ya se ha aplicado en Fuerteventura, Lanzarote y Gran Canaria, y es la que las autoridades estatales han considerado la más rápida teniendo en cuenta que no se han habilitado otros recursos, bien instalaciones militares o de otro tipo, que puedan acoger temporalmente a estas personas y hacerlo además con las medidas preventivas para evitar contagios de Covid-19.
Esta alternativa alojativa, según ha publicado LA PROVINCIA, no se contempló hasta que la pandemia llegó para complicar un trabajo que ya lo era.
El Gobierno canario ha insistido una y otra vez en que no se han producido contagios a la población local por los casos de Covid-19 registrados entre los inmigrantes llegados en pateras y cayucos. Todos ellos a su llegada pasan por un férreo control médico que incluye la realización de una PCR para detectar sin hay contagiados con el coronavirus y una cuarentena no sólo los que dan positivo -a quienes se les aparta-, como a los que no, como prevención.
Es decir, que la evolución de la pandemia ha hecho que ya no se pueda tener a 8 o 10 personas en dormitorios compartidos con baños comunes. Por lo que, según explicó Cruz Roja a dicho diario, se precisan habitaciones pequeñas con baños, como en los hoteles.
Los insuficientes medios que ha puesto el Gobierno estatal para esta nueva crisis de las pateras han sido motivo de crítica del Gobierno canario, cabildos y ayuntamientos, si bien el discurso institucional imperante, así como en las organizaciones humanitarias, ha sido el de condenar la xenofobia y apelar a no perder el sentimiento humanitario ante estas situaciones. Pero también han exigido soluciones al Ejecutivo estatal.
En las redes sociales, el uso de hoteles para inmigrantes llegados de forma irregular por mar ha suscitado reacciones encontradas entre la población canaria, máxime en un momento de crisis económica por el Covid-19, por la falta de turistas.
En el caso de Fuerteventura, el presidente de la patronal insular, Asofuer, Antonio Hormiga, mostró su rechazo a estas solución porque «supone una auténtica aberración» y un «golpe durísimo a la imagen de destino turístico seguro y de calidad que queremos ofrecer». Pero lo cierto es que estos ingresos, atípicos, han permitido a algunos hoteles disponer de actividad, ante la ausencia de turistas.
También la alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, se mostró contraria a esta solución, pero al mismo tiempo tachó de vulneración de derechos humanos que cientos de inmigrantes hayan tenido que pernoctar, hacinados, en el muelle de Arguineguín.