La Justicia avala al Ayuntamiento chicharrero para desalojar la Acampada por una Vivienda Digna

CC y PP habían votado en el Pleno del Ayuntamiento en contra de una moción de Unidas Podemos para retirar la orden de desmantelar las tiendas de campaña en la plaza de la Candelaria. Alega el equipo gobernante que los organizadores de esta protesta no tienen permiso para ocupar la vía pública con tiendas de campaña. Los afectados y la oposición municipal tachan la medida de vulneración de derechos fundamentales, aunque el Tribunal Superior de Justicia de Canarias ha rechazado el recurso de los organizadores de la protesta contra la orden de desalojo, si bien será recurrida

PLANETA CANARIO

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife seguirá adelante, ya con aval judicial, con el desalojo de  la Acampada por una Vivienda Digna para que sus activistas desalojen la plaza de La Candelaria y levanten las tiendas de campaña donde llevan meses de una protesta primero ante Presidencia del Ejecutivo regional y luego en la actual ubicación.

El gobierno municipal había indicado en el último pleno que solo  renunciaría a esta medida por decisión judicial, ya que las personas acampadas había presentado un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) para continuar en este céntrico espacio público chicharrero.

Pues bien, el TSJC ya se ha pronunciado a favor del Ayuntamiento, según ha informado EL DÍA este lunes, 29 de noviembre, resolución judicial contra la que apelarán los activistas.

El gobierno local de CC y PP había ratificado en el Pleno municipal el pasado viernes su intención de seguir adelante con este desalojo, tras rechazar una moción presentada por Unidas Podemos para que se diera marcha atrás a esta orden del área de Servicios Públicos.

Pleno del Ayuntamiento en que se votó la moción.
El portavoz de Unidas Podemos, Ramón Trujillo, tachó la medida  de “acto liberticida, atentado a la democracia y a los derechos fundamentales de reunión y libertad de expresión». “La plaza de La Candelaria”, enfatizó Trujillo, “no es una galería comercial sino un espacio público que en democracia la gente tiene derecho a usar, y el Ayuntamiento pretende ahora que en este municipio se pida autorización para ejercer el derecho de reunión, poniendo una ordenanza por encima de la propia Constitución”.
El edil reiteró que hay sentencias del Tribunal Constitucional que, sobre hechos parecidos en la plaza de la Basílica del municipio de Candelaria -este caso a favor del pueblo saharaui- ampara a las personas acampadas en el uso de las herramientas que necesiten para ejercer ese derecho, mediante sillas, mesas o tiendas de campaña.
Además, Trujillo reparó en que el requerimiento para el desalojo se trata de justificar por una alteración de orden público que no ocurre en este caso, pues no hay riesgo grave para la integridad de las personas ni de sus bienes. Y recordó que durante 140 días la Acampada por una Vivienda Digna ha estado en el espacio público de la ciudad sin que el Ayuntamiento planteara ninguna objeción, movido ahora por el interés de despejar esta plaza para las actividades comerciales navideñas.
Lolo Dorta, portavoz de la Acampada por la Dignidad.
En el Pleno intervino Lolo Dorta, portavoz  de la acampada y presidente de la Plataforma 29 E, que la organiza, quien reivindicó el derecho fundamental de continuar con esta protesta en la plaza de La Candelaria, criticó que se les pretenda expulsar por intereses de determinados empresarios por la llegada de las navidades,  y denunció que en Canarias hace décadas que se vulnera el derecho a una vivienda.
Advirtió de la dramática situación de las familias acampadas, algunas de las cuales solo tienen este lugar donde pernoctar, y «desde las administraciones públicas solo se les dan alternativas bastante indignas».
«Es triste que en el Ayuntamiento están más preocupados de poner luces de navidad en la plaza de la Candelaria que de ponerles luz a las familias que viven sin luz desde hace años», protestó, al tiempo que lamentó la aporofobia de algunos políticos «que nos ven como un esperpento en lugar de personas que luchan por derechos constitucionales».

El portavoz del PSOE, José Ángel Martín, coincidió con Unidas Podemos en que se ataca un derecho fundamental de las personas a poder reunirse y manifestar su reunión en la vía pública.

Desde el gobierno municipal, el concejal de Servicios Públicos, Guillermo Díaz Guerra, dijo que lamentaba la situación personal que atraviesan las personas acampadas y que apoya sus reivindicaciones, competencia del Gobierno canario, pero subrayó que «hay normas que impiden una acampada indiscriminada, pues una cosa es el derecho de manifestación y de concentración y otra la ocupación de la vía pública, para lo cual es necesario una autorización».

 

En cuanto a la sentencia del Tribunal Constitucional mencionada por el portavoz de Unidas Podemos, el edil del PP aseveró que no es el mismo caso, pues «en Candelaria no era una acampada permanente sino una jaima informativa» un día a la semana.

En apoyo de su tesis, argumentó que la Subdelegación del Gobierno, en el acuse de recibo de la concentración de estos activistas, distingue entre el derecho fundamental a manifestarse y entre una acampada, que «habrá que atenerse a normativas municipales». «Solo queremos que se retire la acampada, pero apoyamos que se manifiesten en otro lugar todo el tiempo que quieran»,  apostilló.

Desde CC-PNC, Juan José Martínez, reiteró que no se vulneran derechos fundamentales y que además en cuanto a vivienda el gobierno municipal ha dado pasos en el ámbito de sus competencias sobre las reivindicaciones que plantean los acampados. Y, en esta línea, el alcalde, José Manuel Bermúdez (CC-PNC), enfatizó que «el 95% de las reivindicaciones de la acampada competen al Gobierno de Canarias y al de España».

«Se trata de peticiones complejas algunas tienen que ver con directivas europeas y hay que resolverlo desde las más altas instituciones, pero he intentado hacer ver al Gobierno canario de que debe darles una esperanza a las personas acampadas y crear una mesa de trabajo, porque la solución no puede ser una acampada indefinida», añadió el regidor municipal.

«Siguen acampados porque no les atienden ni el Gobierno canario ni el de España», apostilló Bermúdez.

 

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