PLANETA CANARIO
La visita del ministro de Migraciones, José Luis Escrivá, a Fuerteventura, ha terminado con más polémica que la que ya había por la falta de recursos del Estado para atender la nueva crisis migratoria que afecta a la isla por la llegada de pateras.
El presidente del Cabildo majorero, Blas Acosta (del PSOE), ha calificado de «decepcionante» la reunión mantenida con el ministro, de un Gobierno estatal también socialista, tras lo que considera un «desplante» de Escrivá al abandonar la reunión «sin ofrecer ninguna solución concreta a los problemas planteados desde hace meses» por esta institución insular.
En escueto comunicado, Acosta ha subrayado que «las propuestas y las formas del ministro durante la reunión son una falta de respeto absoluto al Cabildo y al conjunto de la Isla de Fuerteventura, máxime en estas especiales circunstancias que nos exigen a todos más responsabilidad, sensibilidad y comprensión de los problemas».
Desde el Cabildo majorero indicaron a Canarias 7 que el ministro dio por finalizado el encuentro después de mostrar su descontento por las peticiones y las manifestaciones del presidente de la institución, quien le reprochó no haber incluido en la agenda la visita a las organizaciones no gubernamentales que trabajan con inmigrantes llegados a la isla.
En Fuerteventura, los recursos habilitados en la isla para la acogida a los inmigrantes sin papeles se han desbordado este año, labor de la que se encargan Cruz Roja y la Misión Cristiana Moderna, de la Iglesia Evangélica. PLANETA CANARIO ya se hizo eco de las quejas de esta última entidad en agosto, cuando denunció que se encontraban «desbordados y sin ayuda estatal», atendiendo a 170 personas llegadas en pateras y cayucos, y prestando ayuda a otro medio centenar en cuarentena por el Cobid-19 en una nave del Cabildo.
En su visita desde el jueves al sábado, el ministro anunció que en Fuerteventura pretende habilitar un centro de acogida junto al Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de El Matorral. En Tenerife, con el mismo fin, está previsto rehabilitar el antiguo acuartelamiento de Las Canteras, en La Laguna, cedido por el Ministerio de Defensa; mientras que en Gran Canaria se hará lo propio con el colegio León, cedido por el Ayuntamiento de la capital grancanaria.
El ministro ha agradecido en su paso por canarias a todas las organizaciones no gubernamentales,» y en especial a Cruz Roja», la ayuda que prestan en la acogida de personas inmigrantes. Además, tras conocer la realidad que se vive en el muelle de Arguineguín, Escrivá ha mostrado su deseo de «ir hacia estándares de primera acogida en Gran Canaria equivalentes a los que existen en otras islas, como en Tenerife”.
Achacó el aumento de la presión migratoria la pandemia de la COVID19, que trae consigo el cierre de fronteras. Asimismo, se ha comprometido a dar traslado de todas las necesidades migratorias de la comunidad autónoma al resto de ministerios. “Estamos trabajando con todas las administraciones y con la SAREB para identificar las ubicaciones más adecuadas para alojar a las personas inmigrantes que llegan a Gran Canarias”.
Escrivá ha subrayado la “solidaridad tradicional del pueblo canario con los migrantes” y ha destacado que es “consciente de la situación excepcional que se está viviendo en algunas islas en las últimas semanas”.
El ministro ha insistido en que su objetivo es tener una “red estable de recursos propios” para poder gestionar situaciones como ésta”. No obstante, aunque las llegadas a costa de los últimos meses han afianzado la necesidad de tener una red estable en Canarias, “este ministerio ya llevaba abordándolo desde la llegada de este nuevo equipo”, ha señalado Escrivá. Así, desde enero se han habilitado 26 recursos nuevos de acogida. Hace un año, en octubre de 2019, el número de plazas en las islas no alcanzaba el centenar, mientras que el despliegue realizado desde el mes de enero ha permitido que el número de plazas de emergencia llegue hoy a las 3.456.
El titular de MIgraciones afirmó que desde su llegada al ministerio fue “consciente de la debilidad del sistema de acogida en Canarias y por ello nos pusimos a trabajar desde muy pronto en su refuerzo”. Gracias a ello, en el mes de febrero se inauguró la Casa de Madres en Santa Cruz de Tenerife con una capacidad de 400 plazas, convirtiéndose éste en el primer centro propio del Ministerio de Inclusión en Canarias.
Además, Escrivá ha recordado que gran parte del análisis de necesidades en materia de acogida que se está llevando a cabo en Canarias, se realiza en la isla de Gran Canaria, donde se concentran dos tercios de las plazas de acogida. Unas plazas, que, según ha asegurado, se reforzarán pronto “con la incorporación del Colegio León al sistema de acogida”, que añadirá 200 plazas estables en esta isla. Este colegio, cedido por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, ha sido puesto como ejemplo por el ministro de la “importancia de la cooperación entre administraciones en esta materia”.
Pero Escrivá no ha logrado acallar con esta visita a Canarias las críticas que viene recibiendo desde hace meses por su insuficiente respuesta a la actual crisis humanitaria, que se prevé continúe en los próximos meses.
