PLANETA CANARIO
La hasta este lunes consejera de Educación y Cultura del Gobierno canario, María José Guerra, se ha despedido con un vídeo en el que lamenta las «tensiones» en el proceso de desescalada de las restricciones por la pandemia, porque a su juicio «no han sido el mejor caldo de cultivo para tomar decisiones con el fin de poco a poco ir abriendo la espita para reiniciar la actividad presencial en centros educativos» con los alumnos que terminan etapa y de forma voluntaria.
Guerra, que retorna a su puesto de profesora de Filosofía Moral de la Universidad de La Laguna, afirma que dimite porque este domingo «sucedió una suerte de efecto dominó de peticiones de sectores educativos que demandaban que yo diera un paso a un lado y que otra persona tomara las riendas del sistema educativo canario». La principal queja contra su gestión es el retraso en tomar medidas para que profesorado, alumnado y padres y madres tengan claro qué hacer en la nueva fase en que ha entrado Canarias por el plan de desconfinamiento.
Y se va, dice, precisamente cuanto ya estaba a punto de firmar una orden que regulaba la fase 2 de la desescalada, pero en todo caso sin anticipación sino cuando ya este periodo había comenzado, el mismo día de su renuncia. «Es una orden prudente», señala, «que se ha elaborado tras escuchar a todos los sectores» de la comunidad educativa y tras pasar por el Consejo Escolar de Canarias.
Guerra apeló a una «verdadera movilización comunitaria para afrontar los retos de este futuro inmediato, que va a ser muy duro» y se trata de que esta «anomalía de este curso escolar no nos pase una factura muy alta».
Le sustituirá hasta final de curso el consejero de Lucha contra el Cambio Climático, Transición Ecológica y Política Territorial, José Antonio Valbuena.
CC.OO. había pedido la dimisión de la ya exconsejera, que ha recibido también críticas a su gestión desde la oposición parlamentaria, Cs, PP y CC-PNC. El día antes de su renuncia había presentado su dimisión el director general de Ordenación Educativa del Gobierno canario, Gregorio Cabrera.