VICENTE PÉREZ
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha emitido nuevos avisos por riesgos meteorológicos en siete islas, las de la provincia occidental así como Gran Canaria, Lanzarote y La Graciosa, situación que se mantiene desde este 2 de julio al menos hasta el domingo 5, aunque en esa jornada dominical ya solo en el mar.
Por altas temperaturas (34 grados o incluso locamente más) están con aviso amarillo este jueves prácticamente toda Gran Canaria, y donde más riesgo hay de subidas notables del termómetro es en las medianías, al sur y al oeste.
El Gobierno canario ha declarado la alerta solo para Gran Canaria, donde se pueden alcanzar 36 grados, y que a partir del viernes 2 es la única isla que mantiene este aviso por calor.
Por vientos con rachas de 70 kilómetros por hora tienen igual nivel de aviso caso toda La Palma, El Hierro, La Gomera, la mitad sur de Tenerife, prácticamente la totalidad de Gran Canaria, Lanzarote y La Graciosa.
Hay calima en niveles altos de la atmósfera, que se mantendrá toda esta semana, aunque las temperaturas bajarán el domigno de forma apreciable en algunas zonas.

Y por mal estado del mar, con vientos de fuerza 7 (entre 50 y 61 kilómetros por hora) se hallan las zonas marítimas del sur y oeste de Gran Canaria; este, sur y oeste de Tenerife; oeste de La Palma, y toda la costa de La Gomera y El Hierro.
Se superan los 37 grados en Gran Canaria
Las temperaturas máximas registradas este segundo día de julio se han alcanzado en el municipio grancanario de San Bartolomé de Tirajana, con 37.3 grados en Las Tirajanas y 35.8 en Lomo Pedro Afonso, y en Tejeda se han medido 35.5 grados. En La Gomera han llegado a ese nivel, 35.8, en Alto Igualero (municipio de Vallehermoso).
En cuanto a las rachas de viento registradas este jueves, las más destacables se han contabilizado en La Aldea de San Nicolás (86 km/h) y Lanzarote (80 km/h). En Fuencaliente han rozado los 80 km/h y en San Sebastián de La Gomera han superado los 70 km.
La situación meteorológica está marcada por una combinación de núcleos de bajas presiones térmicas y altas en el norte de África, que, junto con el anticiclón de Las Azores, envían sobre Canarias una corriente de aire fuerte del nordeste, con calima en capas altas y una masa de aire cálido y seco africana sobre todo en medianías y cumbres.























































