PLANETA CANARIO
La Sociedad Española de Ornitología (SEO/Birdlife) ha vuelto a lanzar la voz de alarma después de tres semanas de gestiones para que se salve una colonia de unas 30 ejemplares adultos de andoriñas o vencejo unicolor y una cifra indeterminada de crías en peligro de morir por la colocación de una malla de seguridad en un edificio de la capital tinerfeña.
Y es que no solo el dueño del inmueble les ha denegado entrar en el edificio para valorar la situación, sino que el pasado 9 de julio el Ayuntamiento capitalino ya ha dado por zanjado el asunto, alegando que no es posible actuar y que esta red continuará instalada sin la solución que proponían los ornitólogos, que era abrir unos huecos para que los padres puedan entrar a alimentar a los polluelos, según informa SEO/BirdLife en un comunicado.
Apuntan fuentes de esta organización conservacionista que el Consistorio capitalino ha argumentado que si se manipula la malla para permitir alguna entrada a estas aves para alimentar a sus crías, esta perdería las condiciones de seguridad, no garantizándose el cese de caída de cascotes a la calle.
Ante esta situación, este organización especializada en las aves protegidas ha advertido que se reserva el derecho a ejercitar las acciones legales que considere oportunas y está preparando escritos a las distintas Administraciones implicadas para solicitar que se ponga en marcha un protocolo para evitar que, en el futuro, situaciones como esta se vuelvan a repetir. Para esto último, SEO/BirdLife presta toda su colaboración y apoyo.
En este sentido, SEO/BirdLife lleva trabajando desde hace tiempo con el Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad y con el Ayuntamiento de Segovia para proteger a las aves que habitan en los edificios. En 2018 editó una Guía para la conservación y fomento de la biodiversidad en obras de rehabilitación y reforma y ha actuado en numerosos casos similares
TRES SEMANAS DE SUPLICIO PARA LAS CRÍAS
El 19 de junio, socios y simpatizantes de SEO/BirdLife informaron de la instalación de una malla de protección en la fachada de un edificio en la calle San Clemente, en Santa Cruz de Tenerife, en el que se había instalado desde hacía varios años una colonia de vencejo unicolor. La malla dificulta el acceso a los individuos adultos a sus nidos y por tanto, podría suponer la pérdida de la colonia.
Tras comprobar el peligro que corrían estos animales, SEO/BirdLife remitió un escrito al Ayuntamiento, solicitando la aplicación urgente de las medidas necesarias para permitir que las aves pudieran completar su ciclo reproductivo, con arreglo a lo que estipula la normativa aplicable. Hay que recordar que estas aves están protegidas y que, en el momento en el que se colocó la malla se encontraban criando y alimentando a sus polluelos, uno de los momentos más delicado de su ciclo vital.
UNA ESPECIE PROTEGIDA

Esta especie se encuentra incluida en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESRPE) creado por la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad (art. 56) y regulado por el Real Decreto 139/2011, de 4 de febrero, para el desarrollo del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y del Catálogo Español de Especies Amenazadas.
Su inclusión en el LESRPE se ha realizado por ser merecedora de una atención y protección particular en función de su valor científico, ecológico o grado de amenaza, entre otras. Con respecto a las especies del LESRPE, y tratándose de animales (incluidas sus larvas, crías, o huevos) se prohíbe cualquier actuación hecha con el propósito de darles muerte, capturarlos, perseguirlos o molestarlos, así como la destrucción o deterioro de sus nidos, vivares y lugares de reproducción, invernada o reposo, según el artículo 57.1 de la Ley 42/2007.
A nivel internacional, esta especie estás protegida por diferentes herramientas como el Convenio relativo a la Conservación de la Vida Silvestre y del Medio Natural en Europa (Convenio de Berna), que señala que para asegurar la conservación de esta especie, entre otras, se prohibirán: a) cualesquiera formas de captura intencionada, de posesión y de muerte intencionadas; b) el deterioro o la destrucción intencionados de los lugares de reproducción o de las zonas de reposo; c) la perturbación intencionada de la fauna silvestre, especialmente durante el período de reproducción, crianza e hibernación, siempre y cuando la perturbación tenga un efecto significativo habida cuenta de los objetivos del presente Convenio; d) la destrucción o recolección intencionadas de huevos, donde se encuentren en la naturaleza, o su posesión aunque estén vacíos.
BIODIVERSIDAD URBANA, CALIDAD DE VIDA
La población urbana mundial va en continua aumento. Se espera que dos tercios de los seres humanos vivan en ciudades para 2050 y, en 2030, la superficie ocupada por las ciudades sea el triple que en el año 2000. Las ciudades también deben enfrentarse a los problemas ecológicos que nos afectan: cambio climático, pérdida de biodiversidad, contaminación, etc.
En este sentido, SEO/BirdLife indica que debemos trabajar por conservar las especies que se adaptan a la vida en las ciudades y por permitir que las zonas naturales urbanas sigan aportando sus numerosos servicios ecosistémicos como la depuración del aire y del agua, la fijación del CO2, la amortiguación de los efectos del cambio climático, etc.
De igual modo, la salud humana también está implicada en esta cuestión puesto que hay una relación entre los hábitats saludables y la salud y bienestar de los seres humanos. Un estudio de 2017concluía que eran menos propensas a determinadas enfermedades mentales aquellas personas que vivían en barrios con más aves, árboles y arbustos.




















































