PLANETA CANARIO
El catedrático emérito de Botánica de la Universidad de La Laguna (ULL) y Premio Canarias, Wolfredo Wildpret, ha reivindicado la educación como «la herramienta más importante» para evitar la destrucción del medio ambiente y lograr el desarrollo sostenible en el Archipiélago.
Además, defiende la importancia de cuidar la masa forestal porque «en tiempos del cambio climático cualquier vegetal tiene su importancia en la descarbonatación de la atmosférica contaminada por las actividades del ser humano».
El veterano botánico, que impartió clases en la ULL durante 36 años, ha hecho estas consideraciones en una carta remitida al Ayuntamiento de El Rosario y, en concreto, a su alcalde, Escolástico Gil (del partido IR-Verdes), para agradecer que le hayan dedicado una calle en este municipio, donde reside desde hace más de 26 años.
Sobre el patrimonio natural de este municipio afirmó que cuenta con «una enorme diversidad e importancia biológica y en especial el Bosque del Adelantado, que ha sido motivo de estudio no solo por mí, sino además, por parte del personal docente e investigador del área de Botánica de la Universidad de La Laguna.»
Se refiere el catedrático emérito al famoso y frondoso reducto de laurisilva en el casco urbano de El Rosario, en La Esperanza, con extensión de 25.397 metros cuadrados y alcanza una altitud entre 850 y 875 metros sobre el nivel del mar.
«El resultado de estos trabajos de investigación», afirma, «han sido publicados en revistas científicas, y han permitido conocer una importante parte de la singular biodiversidad de la reserva, así como, datos etnobotánicos e históricos, lo cual, desde mi punto de vista, le confiere no solo la categoría de espacio lúdico y cultural sino que además, le concede la naturaleza de laboratorio abierto a la docencia ambiental y al descubrimiento de posibles novedades científicas que, con toda seguridad, podrán ampliar su conocimiento en el futuro».
Manifiesta Wildpret que «de siempre» le ha «impresionado el loable espíritu de conservación de esta muestra de monte verde urbano, la única que conozco en Canarias, por parte de los vecinos y vecinas de La Esperanza, en particular, extensivo al resto de los habitantes del término municipal, algunos de ellos residentes en el pueblo, con los que mantengo una buena amistad que me han transmitido sus experiencias, como que, el bosque no solo se cuidaba por los vecinos, sino que además, servía como lugar de entretenimiento y de juegos donde la fantasía infantil permitía alcanzar niveles máximos».
Aprovecha esta misiva al alcalde para para destacar que «existen otros espacios de extraordinario interés en este término municipal, pues «desde el perímetro costero, a pesar de su importante transformación urbana, hasta el extraordinario pinar, de pino canario, quedan espacios naturales, mas o menos dispersos por el territorio, dignos de ser respetados».
Entre ellos, menciona algunos amplios agropaisajes tradicionales , e incluso algunos ambientes urbanos, públicos y particulares , que «por su singularidad merecen ser atendidos».
