PLANETA CANARIO
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife aprobó esta semana convocar un concurso de ideas para la rehabilitación y valorización del histórico castillo de San Andrés (Torre de San Andrés) y su entorno de protección, con fondos europeos.
La iniciativa ha venido precedida de una consulta popular, y el consistorio ha decidido aprobar los pliegos de condiciones y seguir adelante ahora con la licitación y contratación de este concurso de ideas «por razones de interés general» permitidas en el real decreto del estado de alarma por la crisis sanitaria del coronavirus, dado que se podría perder esa cofinanciación de los fondos europeos de la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible (DUSI).
Se trata de un acuerdo que no figura en ningún comunicado municipal, sino que fue confirmado a El DíA a inicios de esta semana por el que entonces era concejal de Urbanismo, Juan Ramón Lazcano, de Cs, que varios días después presentó su dimisión y su renuncia al acta de concejal, abriendo así un periodo de incertidumbre en la política municipal por los rumores de una posible moción de censura.
En todo caso, por lo que al abandonado castillo de San Andrés respecta, la decisión municipal es la de convocar un concurso de ideas, dotado con 9.000 euros, del que saldrá un anteproyecto, con intervención de un jurado y la definición de los criterios técnicos de valoración para las distintas propuestas que se presenten. Posteriormente, se contratará la redacción del proyecto por 164.000 euros.
Reconstruir o consolidar las ruinas para museo o centro de visitantes
En la consulta ciudadana convocada en el pasado mandato, personas a título individual y asociaciones pudieron presentar propuestas, en las que hubo coincidencia en la necesidad de mejorar el entorno de este monumento. Entre las la idea de convertir el castillo de San Andrés en un museo y en un reclamo turístico, con tienda de artesanía incluida e, incluso, algunos propusieron un restaurante.
Según informa El DÍA, entre las alternativas viables se baraja reconstruir la torre o consolidar la estructura actual del castillo. Asimismo, y en cuanto a los usos a los que se destinaría el castillo, se establecen cuatro posibilidades: oficina de información turística, centro de visitantes conmemorativo de la historia de la torre, dependencia municipal para algún servicio administrativo o espacio de contenido museístico genérico. También se ha planteado la alternativa de convertir el entorno en un parque ajardinado.
El jurado del concurso de ideas lo formarán personal técnico municipal, especialistas en patrimonio histórico y por representantes vecinales del pueblo de San Andrés. La previsión es que la idea ganadora se conozca este año para poder licitar los trabajos de rehabilitación del castillo de San Andrés lo antes posible.
Asociaciones como la Tertulia de Amigos del 25 de Julio o la Asociación Nuestro Patrimonio se han manifestado a favor de reconstruir la fortaleza, que se edificó en torno a 1.700 y fue derribada parcialmente en 1.898 por una avenida de agua. No obstante, al tratarse de un Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de monumento, debe contar con el visto bueno técnico del Cabildo de Tenerife, donde en su momento ya se pusieron objeciones a una posible reconstrucción, siguiendo criterios internacionales aplicables al patrimonio histórico.
Una construcción defensiva que data de 1.706
Según el Gestor Cultural de la Fundación CICOP, la primera cita de la existencia del Castillo de San Andrés data del año 1.697, cuando fue propuesta su construcción, por el capitán general el conde de Eril, pero por motivos económicos no se llevó a cabo su construcción hasta 1706, por orden del comandante general Agustín de Robles y Lorenzana, quien ordenó su construcción a Miguel Tiburcio Russel.
En esta primera construcción se desconoce la fisonomía del castillo, debido a que una barrancada procedente de los barrancos próximos causó su destrucción en 1740, siendo reconstruido y destruido nuevamente por las aguas de los barrancos en 1769.
Fue entonces cuando el ingeniero Alfonso Ochando la reconstruye con la forma circular que se conoce actualmente. En 1.898, un aluvión termina por arruinarlo, dejándolo en el estado que se encuentra actualmente. El Castillo de San Andrés jugó un papel muy importante durante el ataque del almirante inglés Horacio Nelson a la isla en 1797, bombardeando sus barcos, destrozando sus arboladuras y aparejos.
