VICENTE PÉREZ
Los tres ayuntamientos de los municipios a los que pertenece el Parque Rural de Anaga han descardado ya cazar (matar a tiros) a las cabras y ovejas asilvestradas y apuestan por métodos que consideran no crueles, y por tanto, «éticos», para controlar estos hervíboros ante la seria amenaza que representan para las plantas endémicas.
Este posicionamiento contrasta con el del Cabildo de Tenerife, donde en febrero solo el PP defendió renunciar a estas matanzas por considerar que en algunos casos son inevitables si se quiere preservar la biodiversidad en los espacios naturales protegidos.
El tercer municipio que faltaba por posicionarse era Tegueste, cuyo Ayuntamiento aprobó este martes, 30 de marzo, por unanimidad una moción en contra de la cacería de cabras y ovejas, presentada por el concejal del PP Alfredo López Pérez, en la que además se reconoce la necesidad de controlar la proliferación de estos animales herbívoros en el macizo ya que comprometen la superfivencia de especiales vegetales endémicas.
De ahí que a la par se inste al todas las demás administraciones supramunicipales a garantizar la conservación de la biodiversidad, eso sí, con métodos que no supongan «sufrimiento innecesario» para los animales capturados.
En todas las instituciones referidas ha sido el PP el que ha promovido esta propuesta animalista. El acuerdo teguestero se adoptó por unanimidad, es decir, fue apoyado tanto por los partidos gobernantes en este municipio (PSOE, Unidas por Tegueste Podemos, Ahora por Tegueste-Nueva Canarias y una concejala no adscrita) como por los partidos de la oposición, el PP, CC-PNC y Ciudadanos.
En La Laguna una moción idéntica se aprobó también por unanimidad (con los votos del pacto gobernante PSOE, Unidas Se Puede y Avante La Laguna , y de la oposición formada por CC-PNC, PP y Cs), mientras que en enero pasado fue en Santa Cruz donde salió adelante con los votos favorables de CC-PNC y PP y el voto contrario de PSOE, Unidas Podemos y Cs, alegando los mismos argumentos que en el Cabildo (en el caso de la corporación insular votaron en contra PSOE, Cs, CC-PNC y Sí Podemos Canarias).
El acuerdo adoptado en Tegueste, como en los otros consistorios del área metropolitana tinerfeña, consta de cinco puntos: el primero, «descartar «los métodos de control de estos animales «que impliquen un sufrimiento innecesarios», optando por «alternativas éticas», las apañadas; segundo, instar a Cabildo y Gobierno canario a que no declaren animal cinegético (es decir, cazable con escopetas) ni a cabras, ni a ovejas ni a gatos; tercero, instar al Gobierno canario a que en las leyes que promueva permitan el aprovechamiento ganadero de estos animales capturados en apañadas, una vez saneados, para producir queso y leche; cuarto, apoyar al Cabildo a que siga haciendo apañadas pero con participación de pastores locales; y, en quinto y ultimo lugar, instar a todas las demás administraciones públicas a conservar la biodiversidad, con «ética».
«Hay un serio peligro para la biodiversidad, pero también una nueva sensibilidad social contra el sufrimiento animal»
Durante su intervención en el pleno de Tegueste, el edil del PP Alfredo López se refirió al «desequilibrio» ecológico que suponen los herbívoros en Anaga, donde se calcula que hay unos mil asilvestrados (75% cabras y 25% ovejas), que según informes científicos «ponen en riesgo serio la biodiversidad», por lo que hay «consenso científico y social en que se deben controlar».
Pero de forma paralela, dijo, «es también evidente que la sociedad ha evolucionado en cuando una mayor sensibilidad y respeto por los derechos de los animales, algo que nos enriquece como sociedad, y eso ha tenido rflejo en el marco legislativo». Destacó López que se trata de «seres vivos sensibles» y así se refleja en la normativa «que se va consolidando en los países más avanzados».
Una tercera reflexión del concejal popular fue que el declive de la agricultura y la ganadería en Anaga, desde los años 70 de pasado siglo y el despoblamiento del macizo, lo que ha provocado el abandono de ganado y su asilvestramiento.
En resumidas cuentas, según el edil del PP, las «apañadas pueden suponer la solución» para este problema de los hervíboros, siempre que se usen «medios adecuados, con tiempo suficiente y con trabajo de reconocidos pastors de la comarca», y en estas condiciones, «este grave problema podría controlarse en un periodo relativamente corto».
Discrepó además de los políticos y funcionarios que opinan que la trazabilidad de la carne «es un impedimento y no la solución» para este tipo de mociones, pero insistió en que «la peor solución es tirotear» estos animales, no solo desde la ética sino también desde la perspectiva sanitaria. Y a su juicio, el que esta misma moción se haya aprobado ya en tres ayuntamientos indica la legitimidad y viabilidad de la propuesta.
Matar o no matar para el equilibrio ecológico: he ahí la cuestión
El descarte de la caza de animales asilvestrados tiene en contra a asociaciones ecologistas, vecinales y de profesionales relacionados con el medio ambiente, así como a funcionarios de administraciones públicas, quienes alertan de que la biodiversidad está en serio peligro si no se actúa de inmediato y de que las apañadas no son suficientes para resolver con garantías el problems, por lo que sostienen que no puede prescindir del todo de las abatidas con cazadores profesionales.
Del otro lado, asociaciones animalistas y vecinales, e incluso una asociación nacional de veterinarios, reclaman métodos de control éticos y el fin de las matanzas. Las mociones aprobadas en las instituciones en este sentido están auspiciadas por la Red Canaria Animalista contra el Maltrato Animal.
Hay un tercer planteamiento de algunas personas animalistas, que es el de defender el derecho de cualquier animal a vivir en libertad, lo que impediría abordar el desequilibrio ecológico de marras.
Este debate social se produce además en plena elaboración de la Ley de Biodiversidad de Canarias, de la que por ahora solo hay un borrador técnico que se ha sometido a consulta de la sociedad, con cerca de 200 artículos. El Gobierno canario asegura que todo el texto está sujeto aún a revisión y a la consideración de las alegaciones que se presenten. Y aunque el borrador recoge permitir la caza de gatos asilvestrados, la Consejería de Transición Ecológica y Lucha contra el Cambio Climático ha asegurado a este diario que no habrá mención en el proyecto de ley a esta posibilidad.
