PLANETA CANARIO
El Pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha mostrado su rechazo a que se mate a tiros las cabras y ovejas asilvestradas en Anaga para preservar la flora endémica, por considerarlo un método no ético y curel, y defiende en su lugar capturarlas vivas con la participación pastores conocedores de esta práctica y del terreno.
El acuerdo, a propuesta del PP y adoptado con el voto a favor además de CC-PNC, contó con el voto contrario de toda la oposición (PSOE, Unidas Podemos y Cs), que, si bien se mostró en contra también de los métodos cruentos de crontrol de herbívoros, planteó dudas sobre la legalidad de algunos puntos de la moción así como de la viabilidad de que solo con apañadas se resuelva el problema, por lo que pidió sustituir el texto por una enmienda en la que sugería buscar una solución con el asesoramiento de técnicos de la administraciones públicas competentes.
Sin embargo, el proponente de la moción, Carlos Tarife (PP), aceptó incluir esta enmienda pero sin sustituir el resto de los acuerdos, al llamar la atención de que su propuesta era literalmente la que se había aprobado por unanimidad en el Ayuntamiento de La Laguna, también a iniciativa de su partido.
El concejal proponente de la moción, Carlos Tarife, explicó que la moción trata de responder al problema de la presión creciente de animales asilvestrados en el parque rural de Anaga, con casi un millar de herbívoros, al tiempo que atender a los criterios éticos de una sociedad «cada vez más sensible en cuanto al respeto de los derechos de los animales».
El acuerdo tomado en el consistorio chicharrero supone «descartar» los métodos de control de animales asilvestrados que impliquen sufrimiento innnecesario, optanto por «alternativas éticas».
Además, se insta al Cabildo de Tenerife y al Gobierno de Canarias a no dar la calificación de animal cinegético a cabras y ovejas.
Igualmente, se insta «al Gobierno de Canarias a que en el proceso legislativo en marcha para redactar y aprobar una Ley de Bienestar Animal de Canarias, o cualquier otra normativa que lo desarrolle, se incorporen menciones al aprovechamiento ganadero de las cabras y ovejas asilvestradas (no controladas) y capturadas mediante apañadas, una vez garantizado su buen estado sanitario con las cuarentenas y análisis veterinarios oportunos, para que se puedan integrar a ganados regularizados, con el fin de utilizarlas en la producción de leche y quesos y también para que, en su caso, puedan ser introducidas en la cadena alimentaria como carne de consumo».
El Pleno municipal chicharrero expresa además su apoyo al Cabildo de Tenerife en las medidas que actualmente está poniendo en marcha para retirar las cabras y ovejas de Anaga mediante apañadas, y pide que «con la contratación externa de estos servicios, cuenten con la participación de nuestros pastores y personas expertas en el mundo ganadero que garanticen la eficacia» de este método de captura.
Por último, el Ayuntamiento de Santa Cruz insta a las instituciones políticas competentes (cabildos, Gobierno de Canarias, Gobierno de España y Comisión Europea) a «garantizar la conservación de la biodiversidad y al control de los animales asilvestrados que la puedan cuestionar, utilizando los métodos éticos alternativos y que no supongan un sufrimiento innecesario».
En el pleno, por invitación del PSOE, participó un representante de la asociación vecinal Los Valles del Sur, Andrés Hernández Baute, quien se mostró en contra de la moción tal cual estaba planteada. A su juicio, «no podemos desechar ningún sistema de control» e introducir la ética en este asunto «no es adecuado», lo cual atribuyó «al resultado de las redes sociales en las decisiones políticas», sin tener en cuenta los informes técnicos.
Para el portavoz de vecinos de Anaga, «la apañada es un método muy bonito, pero en lugares inaccesibles como en Anaga no se puede llevar a cabo porque las cabras se despeñan y les produce un sufrimiento mayor, por lo que un tiro certero en estas situaciones puntuales sería la mejor opción».
Sin embargo, reconoció que actualmente se han capturado 30 cabras en unas apañadas, y, aunque 15 se escaparon de manera accidental, la otra mitad «están en una granja sometidas a evaluación veterinaria y cuarentena», al tiempo que indicó que «un 80%-90% se pueden apañar, pero no las que están en los lugares más escarpados».
La concejala de Unidas Podemos Dolores Espinosa coincidió con la moción en su rechazo a la crueldad contra los herbívoros, e incluso fue más allá, al defender que se evite el sufrimiento no solo a cabras y ovejas, sino «a cualquier tipo de animal».
Sin embargo, consideró que otros puntos de la moción no tienen encaje legal, como el de entregarlos a los pastores una vez capturados, «pues se vulnera el principio básico de la cadena alimentaria, la trazabilidad».
Para Espinosa, el origen del problema en el Parque Rural tinerfeño es la falta de control de las explotaciones ganaderas, que es competencia municipal.
La edil de la confluencia de izquierdas se quejó de que de la moción circulaban varias versiones: en una se proponía pedir al Cabildo a «no» declarar especies cinegéticas cabras y ovejas, es decir, que se puedan abatir a tiros, y en otra se pedía que sí lo hiciera, si bien Tarife aclaró que la primera opción era la correcta, porque ese era «el espíritu» de su inicitiva.
Por suparte, el concejal socialista Florentino Guzmán, sostuvo que a la moción «le ha faltado información técnica adecuada» y urgió a dar solución a la proliferación de herbívoros que sufre no solo la flora autóctona protegida sino las explotaciones agrarias de Anaga.
Para el edil del PSOE, «las apañadas no sirven en Anaga, son muy violentas por el tipo de terreno montañoso, pues incluso acaban trágicamente con la vida del animal y posiblemente con la de las personas».
Al igual que Espinosa, Guzmán Plasencia planteó que la normativa europea y española no permite aprovechar la carne, la leche y el queso de animales asilvestrados «porque no se demuestra su trazabilidad».
El concejal socialista admitió que una parte de estos animales asilvestrados se puede apañar y las que están en sitios muy alejados no, en cuyo caso «habrá que usar las armas». Y aunque reconoció que «eso no es ético», la única posibilidad de buscar otras opciones es consultar a los funcionarios competentes en la materia.
«Con la normatiza de caza actual no se pueden cazar cabras ni ovejas, y con eso no está de acuerdo mucha gente, incluso algunos cazadores», subrayó Guzmán Plasencia.
Desde su punto de vista el origen del problema es que no se controlan las explotaciones ganaderas ilegales en Anaga, que sí es competencia municipal.
Por último, Matilde Zambudio (Cs) también propugnó que se sustituyera el texto por la creación de una comisión técnica que determine cómo se puede resolver el problema de los animales asilvestrados, o bien que la moción quedara sobre la mesa. «Son cuestiones técnicas que como políticos difícilmente podemos hacer una valoración pues hay que analizar la normativa vigente», apuntó.
Los colectivos que han impulsado esta moción, al igual que en La Laguna, la Alianza de Vecinos de Tenerife y la Red Canaria Solidaria contra la Crueldad Animal, han expresado, por boca de su portavoz, Abel Román Amid su satisfacción por este acuerdo plenario «histórico», ya que entiende que se incorpora la «moral» a este asunto, en consonancia con la creciente sensibilidad social hacia los animales.
Lamentó, eso sí, que en el caso santacrucero el acuerdo no se adoptara por unanimidad, y aseguró que la moción es viable jurídicamente, por lo que se mostró disconforme con que se dijera que iba contra la legalidad.
Amid subrayó que los pastores sostienen que las cabras en los riscos inaccesibles no hace falta matarlas, pues ebajan solas cuando tienen hambre.
Además, recordó que hay asociaciones de cazadores y de veterinarios en contra de matar a tiros a estos animales.
