PLANETA CANARIO
FOTOS: CABILDO DE EL HIERRO
El Hierro volvió a reencontrarse este sábado 5 de junio su tradición más esperada: la Bajada de la Virgen de los Reyes, un acto cargado de simbolismo al que asistieron unas 35.000 personas en un recorrido que atraviesa la isla desde La Dehesa hasta Valverde.
En un día de mucho calor, con casi 36 grados en El Pinar como temperatura máxima, un río de gente acompañó a la patrona insular en esta romería ancestral.
El Cabildo herreño informó de que 94 personas han precisado atención sanitaria, 11 de la cuales han tenido que ser trasladadas al Hospital Insular de Valverde.
La jornada comenzó de madrugada, cuando la imagen de la Patrona insular salió de su santuario al ritmo de tambores, pitos, chácaras y los tradicionales bailarines, marcando así el inicio de esta peregrinación que une fe, cultura y compromiso popular.
Antes de iniciar el recorrido, los fieles participaron en una ceremonia religiosa en la ermita, tras la cual los pastores —encargados de custodiar la imagen— la trasladaron hasta la piedra del Regidor, donde fue entregada a los representantes institucionales del Cabildo y los ayuntamientos.
Desde ese punto, y tras una alocución dedicada a la Virgen, la imagen fue recibida por el pueblo de Sabinosa, comenzando oficialmente el recorrido hacia Valverde, donde permanecerá por nueve días antes de visitar el resto de los pueblos de la isla.
Su regreso a la ermita está previsto para los primeros días de agosto.
El trayecto de casi 29 kilómetros recuerda la promesa que los pastores hicieron en 1741, cuando, en plena sequía, trasladaron la imagen hasta la capital y, según la tradición, la lluvia llegó al poco tiempo.
Desde entonces, cada cuatro años —con excepciones como la de 2021, cuando fue suspendida por la pandemia del covid-19— los herreños renuevan este voto ancestral.
A lo largo del recorrido, la imagen va pasando por las distintas «rayas», puntos donde es recibida por los vecinos de cada localidad.
Uno de los instantes más esperados fue la llegada a la Cruz de Los Reyes, donde tuvo lugar la conocida «venia general».
Allí, danzantes llegados de todas las localidades bailaron en honor a la Virgen, mientras se celebraba la popular «tendida de manteles», un momento de descanso donde los caminantes comparten comida y experiencias antes de continuar el recorrido.
La comitiva prosiguió su marcha por lugares icónicos como El Cepón, La Llanía, La Mareta, la Cruz del Niño, Cuatro Esquinas y Tejegüete, siempre acompañada por la música tradicional y los bailes que caracterizan esta manifestación de fe y cultura.
Ya de noche, la imagen llegó a su destino: la iglesia de la Concepción en Valverde , culminando así una jornada de casi 20 horas de caminata marcada por la devoción y la emoción colectiva.
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