PLANETA CANARIO
Las inmediaciones de la playa de La Tejita han sido escenario este sábado 20 de junio la mayor manifestación hasta ahora de las celebradas en este entorno contra el hotel que se construye desde hace más de un año a pesar de estar en revisión el deslinde público marítimo terrestre y su servidumbre en este litoral.
En esta ocasión, entre 1.500 y 2.000 personas, según fuentes de la asociación Salvar La Tejita, han secundado la llamada del grupo de apoyo a los dos activistas (un hombre y una mujer) que desde el pasado martes al amanecer se encuentran subidos en las grúas de construcción de este hotel pare reivindicar la paralización de las obras.
La marcha recorrió toda la parcela, a modo de «visita turística» por lo que consideran una obra «ilegal» y un «atentado ecológico», a pesar de que la empresa, el grupo gallego Viquiera, alega que tiene todos los permisos necesarios, incluyendo la licencia otorgada por el Ayuntamiento de Granadilla.
Sin embargo, el actual Gobierno de Canarias coincide con los ecologistas en que los trabajos deben ser paralizados por la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y el Mar, debido a que el nuevo deslinde del dominio público y su servidumbre, pendiente de resolución definitiva por este organismo estatal, afectará a las condiciones iniciales de la parcela y puede hacer necesario revisar la licencia dada.
El deslinde se ha revisado a instancias de las asociaciones Salvar La Tejita y ATAN, que han demostrado que la franja pública debe ser mayor de la que existía hasta ahora, aunque la valla que rodea la parcela retiene desde hace años la arena, obstaculizando su avance natural.
Los activistas han podido recibir este sábado de los bomberos unos arneses para estar más seguros en lo alto de las grúas, debido al peligro que les supone el viento, muy intenso de forma habitual en esta parte de Tenerife, El Médano.
El Juzgado de Granadilla ha autorizado además a la fuerza pública a suministrarles comida y agua y, en general, auxilio, a los activistas en caso de que peligre su integridad física o su vida, asunto que está siendo motivo de quejas de los ecologistas a la Guardia Civil por las reticencias en algunos momentos a facilitar la ayuda que necesitan las dos personas encaramadas en las alturas.
El juez ha denegado además a la empresa constructora la solicitud de detención de los dos activistas como medida cautelar.
La asociación Salvar La Tejita, que no ha convocado esta manifestación ni ha organizado esta protesta sobre las grúas, ha vuelto a mostrar su apoyo a quienes ya llama héroes» y que «como último recurso ante la pasividad de las administraciones, han decidido subirse a las grúas hasta que la obra sea paralizada».
Este colectivo, que ha recurrido la licencia de obras en vía contencioso administrativa y ha denunciado este asunto en vía penal, expresa en un comunicado su «repulsa ante los intentos de desalojo, el acoso a las activistas en horario nocturno por parte de las fuerzas de seguridad» y piden que no se les niegue provisiones a estas dos personas porque sería «inhumano».
«No nos cansamos de denunciar toda una serie de irregularidades e incumplimiento de normativas nacionales y europeas sobre las que se ha colocado cada bloque de esa infraestructura turística: licencia dudosa y deslindes sobrepasados, un juego sin fin entre administraciones que se pasan continuamente la pelota a sabiendas de que el daño ambiental será irreparable y que la paralización cautelar no admite titubeo alguno», argumenta Salvar La Tejita.
Esta asociación critica que no hayan tomado cartas en el asunto la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, a quien envió una carta; así como el «silencio absoluto» del alcalde de Granadilla, Domingo Regalado (que en el expediente del deslinde alegó en contra de que este se modificara para no tener que dar indemnizaciones a la promotora), y de la subdelegada del Servicio Provincial de Costas, Teresa Sánchez Clavero.