Los escaladores hallan más rocas con riesgo de caer sobre la TF-5 desde el enorme acantilado

Los complicados trabajos en el talud de Los Realejos continuarán durante al menos una semana, para forzar la caída de rocas inestables y asegurar la ladera. El tráfico continuará desviada por la TF-5

PLANETA CANARIO

Las obras que acomete el Cabildo de Tenerife para evitar nuevos derrumbes en la principal carretera con el noroeste de la isla son complicadas por el enorme talud donde se llevan a cabo, dentro del espacio natural de Acantilado de Los Campeches, Tigaiga y Ruiz. Tal es así que el Ejército ayudará en el transporte de 4.000 kilos de materiales por la ladera, de más de 300 metros de altura. 

Los escaladores llevan días localizando rocas con riesgo de desprenderse y forzando su caída. El vídeo que acompaña esta información contiene imágenes grabadas por un operario, colgado en acantilado que alcanza los 600 metros de altitud, que muestra una especie de arco natural, con una roca de gran tamaño que presenta una grieta.

Una vez terminados estos trabajos, el Cabildo se propone una obra posterior, para la que ya ha encargado la redacción del proyecto, consistente en los dos pequeños túneles coincidentes con la zona del derrumbe y prolongarlos hasta las proximidades de la gasolinera El Mirador.

Tal es la complejidad de estas labores en el acantilado que el Cabildo ha recurrido a helicópteros y a soldados de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra  para transportar los 4.000 kilos que hay que subir a la ladera.

Los desprendimientos este mes, dos en 24 horas, provocaron daños a vehículos.

Salir de la versión móvil