VICENTE PÉREZ
Ecologistas frente a animalistas. El problema de los daños que las cabras y ovejas asilvestradas causa a los ecosistemas de espacios naturales protegidos está levantando ampollas por la solución que se elija para erradicar o, cuanto menos, reducir de forma notable el número de estos animales en Canarias.
La polémica está ahora en Tenerife, donde el actual equipo gobernante ha preferido dar prioridad a las apañadas (capturarlas vivas), que es lo que piden los colectivos animalistas, freten a métodos más rápidos -es decir, abatirlas a tiros- que exigen asociaciones ecologistas como ATAN y Abeque, así como técnicos expertos en la materia. Pero también ha habido polémica en Gran Canaria, y se están también realizando abatidas en La Gomera.
El Gobierno canario prepara un decreto sobre este asunto, en el que permitirá tanto las apañadas como la caza de cabras y ovejas en lugares de difícil acceso donde el anterior método no sea viable. Este asunto se ha tratado en el pleno del Parlamento canario esta semana, a raíz de una pregunta del portavoz de la ASG, Casimiro Curbelo, que ha reclamado al Ejecutivo regional una pronta respuesta a este problema, ya que en La Gomera -donde es presidente del Cabildo- hay 5.000 animales de este tipo asilvestrados y solo se capturan 1.500 al año, con un ritmo de reproducción superior al del control cinegético y con apañadas. El presidente del Gobierno canario, Ángel Víctor Torres, anunció este próximo decreto y pidió a los animalistas que sean «conscientes» del perjuicio que estos hervíboros están causando a la naturaleza canaria.
«Quieren solucionar a tiros 15 años de irresponsabilidad política y funcionarial»
Este anuncio ha provocado la reacción de la Red Canaria Solidaria contra el Maltrato Animal, que ha remitido un comunicado a PLANETA CANARIO en el que se ponen de manera rotunda a que se dé carta blanca legal a las matanzas y reclaman «la eliminación total e indefinida del método de matar a tiros a las cabras asilvestradas».
«Quieren solucionar a escopetazos 15 años de falta de responsabilidad y eficacia, de políticos y funcionarios; pero durante todos estos años no han hecho nada para controlar el número de cabras asilvestradas, mediante el tradicional método de los pastores, las apañadas, que es la reunión de las cabras y su posterior recogida en corrales», sostiene este colectivo en la nota de prensa.
«No es moral tratar como basura orgánica desechable a cabras y ovejas»
«Ahora se ven desbordados por el número de cabras existentes y quieren solucionarlo de una forma, rápida, fácil, barata, deshumanizada e inmoral, matarlas a tiros; pero la resolución de los problemas en la vida, tienen que estar tutelados por la moral, la inteligencia emocional; no podemos saltarnos el derecho a una vida y muerte digna de nadie ni de animales ni de personas», asevera la red animalista.
Para este grupo defensor de los derechos de los animales, «los canarios tenemos que demostrar nuestro agradecimiento a una hermana menor en la evolución, como son las cabras que nos han proporcionado el sustento durante generaciones y ahora no podemos tratarlas como basura orgánica desechable».
Asegura que está de acuerdo en que hay que regularla el control de estos animales asilvestrados, «pero de una forma civilizada, humana, considerada y sobre todo moral y compasiva, con el método tradicional de las apañadas, que han funcionado durante décadas por pastores expertos». Y critica que «ahora los funcionarios y técnicos quieren desprestigiarlas, porque no las dominan y trazan argucias y mentiras para imponer su método, matarlas a tiros».
Para la red animalista, «es terriblemente peligroso que funcionarios y políticos sin sensibilidad humana, social y animal dirijan departamentos donde se trata a la vida natural en sus tres componentes, mineral, vegetal y animal». Y con hiperbólico sarcasmo equiparan esta drástica solución con otros supuestos como «acabar a tiros con los inmigrantes cuando hay una oleada de pateras», o «ahorcar a los delincuentes», «porque así se resolvería el problema de manera rápida, barata y eficaz». «Si no fuera por el límite moral, eso se haría, apostilla el colectivo animalista, que, siguiendo este razonamiento, creen que en este caso «políticos empujados por funcionarios quieren resolver el problema de los animales asilvestrados sin el límite de la moral».
Lamenta este grupo animalista que se trate «a las cabras como cosas materiales sin alma, bultos sin alma» y reitera que «no hay un problema que no puedan resolver los pastores expertos, que jamás han utilizado las escopetas para recoger a las cabras».
«El campeón de la irresponsabilidad, Casimiro Curbelo»
«El campeón de la irresponsabilidad e ineficacia en el trato al medio ambiente es Casimiro Curbelo, con 5.000 cabras en las tierras de La Gomera; una de las islas más pequeñas con el mayor número de cabras asilvestradas por dejar este problema sin resolver, durante 15 años, ahora tiene prisa y las mata a tiros», enfatiza la Red Canaria Solidaria contra el Maltrato Animal.
Y concluye su nota de prensa advirtiendo de que «la sensibilidad al sufrimiento animal está más arraigada que nunca en la sociedad».
Esta red animalista se han granjeado el apoyo de la Federación Canaria de Asociaciones Protectoras de Animales y Plantas (FECAPAP), compuesta por 20 entidades sin ánimo de lucro dedicadas a la protección de los animales y plantas en el Archipielago; la Plataforma Vecinal 29E de Santa Cruz de Tenerife, integrada por 29 colectivos; la asociación ProDerecho Animal El Rosario, y la Federación Tinerfeña de Padres y Madres de Alumnado (Fitapa). En contra de las matanzas se ha pronunciado también la asociación nacional de veterinarios Avatma.
En el otro extremo del debate se encuentran asociaciones ecologistas como ATAN y Abeque, en Tenerife, que, tras reunirse con la consejera de Medio Natural del Cabildo, Isabel García, han emitido un comunicado en el que exigen al Cabildo tinerfeño que reanude las abatidas des cabras y ovejas silvestres por su «daño irreparable» a la flora endémica. Ambos colectivos acusan a la consejera de «dejación de funciones» por solo hacer apañadas y le pide que «no se deje llevar por el populismo y la desinformación en las redes».
