«La vida se pierde cuando dejas de vivirla, no cuando te dicen que tienes cáncer de mama»

La tinerfeña Hilda Siverio se ha convertido en un referente en la lucha contra el cáncer de mama, el tumor más frecuente en las mujeres. PLANETA CANARIO la ha entrevistado con motivo del día mundial contra esta enfermedad, ocasión que aprovecha para reivindicar más fondos públicos para la investigación de terapias y la atención a los enfermos oncológicos, pues le parece que "no hay que resignarse ni normalizar" que, aunque ya no es sinónimo de muerte, sigan muriendo tantas personas de cáncer en el siglo XXI

Hilda Siverio, en una imagen divulgada en Facobook donde muestra con naturalidad las cicatrices de sus mastectomías.

VICENTE PÉREZ

Afrontar el cáncer con una sonrisa es el lema, y la conducta, que desde hace años ha hecho popular a la tinerfeña Hilda Siverio. Su manera de vivir con la enfermedad, de la que habla sin tabúes y con la entereza de quien ve la vida como un diario regalo de Reyes, le ha granjeado casi 30.000 seguidores en un grupo de Facebook que se llama «Sácale una sonrisa al cáncer». Estaba embarazada cuando supo que tenía cáncer de mama, y decidió esperar a dar a luz para empezar con el tratamiento.

Para ella todos los días, en su muro de Facebook, le permiten reivindicar la necesidad de que esta enfermedad no doblegue el ánimo ni impida paladear los sabores de la vida, aunque este fin de semana PLANETA CANARIO la ha entrevistado con ocasión del Día Mundial Contra el Cáncer de Mama, que se celebra cada 19 de octubre. Es el tumor más frecuente en las mujeres occidentales y en España se diagnostican más 33.00 nuevos casos al año.

Hilda provecha para reivindicar que se destinen más fondos públicos a la investigación de terapias y la atención a las pacientes oncológicas, pues le parece que «no hay que resignarse ni normalizar» que, aunque ya no es sinónimo de muerte, pese al aumento de la esperanza de vida, sigan muriendo tantas personas de cáncer en el siglo XXI.

«Hoy en día el cáncer no necesariamente tiene como consecuencia la muerte»

Hilda Siverio, en una imagen que divulgó en Facebook y que ella desea que se muestre en esta entrevista.

Es una mujer bella, y lo sabe, pero la belleza de la que hoy presume, y la que valora en los demás, nada tiene que ver con aquella a la que le prestaba atención cuando era mas joven, según ha confesado  en las redes sociales. La hermosura de los cánones físicos ya no le interesan, sino una belleza que está al alcance de cualquier persona en todo momento, y que consiste en aceptarse como cada uno es, dar a los demás una sonrisa y sonreírse a sí mismos, en medio de esa irrepetible casualidad que es, para ella y para todo el mundo, estar vivos.

– ¿Por qué mucha gente todavía hoy en día prefiere no citar la palabra cáncer? ¿Porqué sigue pareciendo un tabú?

«La palabra tiene una connotación devastadora, pero yo la he empleado siempre, y no lo de larga o terrible enfermedad. Nunca se habla de cáncer. No entiendo por qué se la sigue escondiendo. La primera forma de quitarse el miedo es combatirlo. Es verdad que es una desgracia porque sigue habiendo mucha gente que muere de cáncer y continúa sin haber una cura. Pero el problema no es el cáncer en si, sino que automáticamente en la conciencia de muchos seres humanos, cuando les dicen que tienen cáncer, piensa que van a morir y en poco tiempo. Pero necesariamente esa no es hoy en día la consecuencia del cáncer».

– Usted optó por hacer público su caso en las redes sociales y demostrar que es posible mandar un mensaje positivo incluso en las peores circunstancias…

«Yo he podido demostrar que se puede afrontar esta batalla. Porque yo no quiero perderme la vida pensando en que me voy a morir. La vida se pierde en el momento en que se deja de vivirla. Mucha gente deja de vivir cuando le dicen que está enferma de cáncer».

– Pues usted se ha convertido en un referente de esa mentalidad. ¿Cómo se siente ahora en que tanta gente le sigue por las redes y en los medios?

«Primero que nada yo nunca me he querido sentir enferma. Esa es mi lucha. Me mostré en las redes así para desahogarme, pero no pensé que se convirtiera en algo viral mi actitud, ni que me fuera a convertir en un referente. Incluso los médicos en Pamplona, adonde acudí a hacerme unas pruebas, me dijeron que soy eso, un referente médico para la cura contra el cáncer. Incluso me dijo alguno que deberían hacerme un estudio sobre esa capacidad mental que tengo.»

«Sonrío no solo en público, soy realmente así también en mi casa»

Con sus hijas, cuando se le cayó el pelo por la quimoterapia.

-¿La imagen que da en público también es la misma que en privado?

«Algunas personas me hacen esa pregunta, pensando que en mi casa no soy realmente tan positiva, porque me ven sonriendo por la calle y piensan que en mi casa no lo hago. Pero no se trata de solo un personaje público, yo no doy una imagen en las redes que no se corresponda con mi actitud en la vida privada: realmente soy así».

– La actitud mental es a veces una medicina…

«Sí, tal es así que a veces no me tomo pastillas para el dolor, lo cual asombra a los médicos. También me dicen algunos que cómo puedo bromear con algo tan duro, pero luego me han pedido perdón. El camino más sencillo sería una cama y deprimirme, y que mi familia lo pase mal».

– Hay personas que necesitan atención psicológica para poder afrontar esta enfermedad.

«Yo creo muy poco en los psicólogos, porque desde niña he dicho que de lo que no yo no llegue a soportar nadie va a poder levantarme. En cierta manera, el ser depresivo es el más egoísta que hay, porque solo mira su pena sin pensar en que con ella arrastra todo su alrededor. Pero claro, con mi actitud no escondo que el cáncer es duro; en realidad nadie lo sabe sino el que lo sufre».

– Aunque pretendemos hablar de su intimidad, lo cierto es que su fortaleza es aún mayor porque ha tenido usted que afrontar también el cáncer en su marido.

«Que él también lo tuviera me destrozó, porque no salía de mi incredulidad. En realidad es más duro ser acompañante del enfermo que sufrir en carne propia la enfermedad, sobre todo cuando quieres a esa persona. A mi me han pasado muchas desgracias en estos cinco años, pero en vez de caer me refuerzo mas. Soy así desde siempre».

– ¿Que es para usted ahora la vida?

«Algo que merece la pena. Hay que ser agradecido con la vida. A mi me dieron 6 meses de vida, y cuando me lo dijeron me reía, pensando que mujer enferma, mujer eterna. Cualquier persona con menos problemas que yo se deprime, en lugar de tener mi actitud. Ahora me tienen que operar de nuevo. Parezco tener un imán para la desgracia, y a veces hasta me lo tomo a risa que a una misma persona le toque todo junto. Por eso quiero que otras personas conozcan mi actitud, he aprendido a tenerla e intento enseñar cómo vivir en situaciones así».

«Hace falta muchísima más inversión pública en investigar la cura del cáncer

-Gracias a la prevención pero también a los avances científicos, cáncer ya no es sinónimo de muerte… Pero, ¿se destina el dinero público suficiente para que los investigadores avancen más rápido hacia posibles curas del cáncer?

«Claramente no. Hay necesidad de que se invierta más. Muchos médicos en laboratorios se ven con dificultades de fondos para continuar sus investigaciones. Algunos se ven obligados a tirar la toalla. Hay que crear conciencia en la sociedad, sobre todo en la juventud, para que exija a los políticos que destinen más dinero a este asunto».

– ¿Qué se puede hacer desde la sociedad ante esta situación?

«Cada uno crear conciencia y luchar por que se destine más dinero. Yo colaboro con asociaciones como AMATE y con a AECC, que siempre están luchando por conseguir recaudar dinero para la investigación. Al ser tan conocida hasta los propios médicos me han hecho partícipe de esa causa. La realidad es que el siglo XXI sigue muriendo gente de cáncer, lo tenemos además normalizado. Y teníamos que haber prevenido e investigado más, porque cada paso es una aportación, y con más recursos se hubiera podido avanzar más. Pero lo vemos como con resignación, y no es normal. Ni hay que normalizarlo ni resignarse, porque cada vez hay mas esperanza de vida pero también más casos de cáncer».

– ¿Y se está cuidando en la sanidad pública al personal dedicado al cáncer siendo la adecuada a los pacientes con cáncer?

«La verdad es que no. En los últimos 5 años la Sanidad ha cambiado de manera bestial, ha empeorado de manera tremenda, porque además se nos van los más preparados fuera y se nos quedan los noveles».

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