PLANETA CANARIO
El pasado, el presente y el futuro de El Toscal, uno de los conjuntos históricos urbanos más deteriorados de España, será objeto de un debate este jueves 30 de enero en el Espacio 105, un local situado en este propio barrio de Santa Cruz de Tenerife, concretamente en la calle de San Francisco, número 105.
La tertulia, en la que participarán abogados, arquitectos, periodistas y representantes de asociaciones vecinales y de colectivos defensores del patrimonio histórico, está organizada por Anna Hardisson-Vocal de Cultura, y comenzará a las 19:30 horas.
Está prevista la intervención de Olga Mora Delgado, José Antonio Ramos Arteaga, Ana Pilar Pastor Ferrer, Araceli Reymundo y Vicente Pérez Luis.
Lo que queda del antiguo barrio, preciado objeto de deseo de intereses urbanísticos desde la segunda mitad del siglo XX, goza de protección sobre el papel desde su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) en el año 2007, aunque las medidas para su recuperación han brillado por su ausencia desde entonces.
La propia elaboración del Plan Especial de Protección que debiera agilizar y favorecer su rehabilitación ha sufrido un retraso considerable, pues 12 años después aún no está en vigor. Durante años, los primeros esbozos del plan crearon una férrea polémica, ya que se preservaba un número reducido de inmuebles y en algunas parcelas de preveían edificios de gran altura.
Se le dio un impulso a este plan en 2015, cuando un gobierno entre PSOE -que gestionaba Urbanismo y Patrimonio Histórico, y CC logró su aprobación definitiva en el Pleno del Ayuntamiento, con la condición de subsanar los reparos que el Cabildo de Tenerife había puesto en el documento, asunto sobre el que ya se había alcanzado un acuerdo técnico y político entre las dos administraciones.
Pero ese año, tras las elecciones municipales, se formó un nuevo pacto, entre CC y el PP, que asumió Urbanismo y Patrimonio Histórico, y un informe jurídico externo determinó que el plan contenía defectos que hacían inviable su entrada en vigor, y además se rompió durante un tiempo el consenso entre el consistorio y el Cabildo (en el pasado mandato con una consejera de Patrimonio Histórico del PSOE, en pacto con CC).
Así que el anterior gobierno local CC-PP, una vez recabados los informes jurídicos municipales este esta nueva incidencia, decidió rehacerlo para subsanar los posibles vicios de nulidad y sacarlo de nuevo a información pública.
En la actualidad, con un gobierno inédito hasta ahora (PSOE y Ciudadanos, con apoyo externo de Unidas Podemos en asuntos estratégicos) se está al final de ese proceso, ultimando las negociaciones entre el Cabildo y el Ayuntamiento para aprobarlo nuevamente de modo definitivo, algo que podría suceder este mismo año. Aunque el escepticismo sobre los plazos es enorme entre los defensores del patrimonio histórico, vistos los antecedentes.
Así las cosas, en el documento aprobado en 2015 el barrio tenía el 54% de sus inmuebles histórico en regula o mal estado de conservación, algunos incluso en la ruina.
