PLANETA CANARIO
«Cuando era niña yo recuerdo que se hacían estas cosas». La frase la pronuncia Andrea, una anciana lagunera de 80 años que este jueves contemplaba, sentada en un banco de la calle de Herradores, el desfile de Diablos y Tarasca, que recupera los antiguos ritos del Corpus Christi de San Cristóbal de La Laguna.
Alrededor de 500 personas participaron en esta celebración, organizada por el Ayuntamiento, y que recorrió la plaza del Doctor Olivera y las calles de Herradores, Tabares de Cala y Obispo Rey Redondo, con punto y final la torre de la Concepción.
El público pudo disfrutar de un desfile que recordó a los antiguos gremios, con sus correspondientes estandartes; las danzas del águila, del pelícano, de las espadas, la danza de flores de Guamasa, y de los matachines; así como con los gigantes y cabezudos, los caballitos, la Librea de El Palmar, San Juan y Diablos y la Tarasca, entre otros rituales que son patrimonio cultural.
Pusieron su nota musical las bandas de música Crearte Unión Musical, de cornetas y tambores San Miguel y la Sinfónica de la Universidad de La Laguna. En este proyecto también participaron la Agrupación Folklórica Universitaria (AFU), la compañía Troysteatro, la Asociación de Carroceros de Tegueste, el grupo Scout Aguere 70, el grupo Scout Atamán, un grupo de aficionados de teatro de la isla y distintos voluntarios de varios municipios.
El desfile recupera los componentes históricos y etnográficos de la ciudad de La Laguna. La iniciativa ha implicado a diversos sectores de la población en una actividad participativa y colectiva y está ofreciendo a su vez información sobre esta celebración histórica, ya que además se están llevando a cabo diversos talleres por diferentes centros educativos. Hasta el momento han participado en estos talleres unos 200 alumnos en distintos centros del municipio.
La celebración más antigua de Canarias
El Corpus Christi es la celebración más antigua de Canarias, pero no en su concepción actual. Su origen está en 1496 y la procesión era su elemento central, la materialización simbólica de la jerarquización social, de la eterna lucha entre el bien y el mal y de la iconografía cristiana. Estaba representada por una cohorte de matachines, diablos y representaciones diversas.
El popular baile de cintas, tan arraigado en Tenerife, tomó forma en el Corpus, que convivía con otras danzas como la del pelícano. Sin embargo, el elemento más llamativo de esta fiesta era la Bicha o Tarasca, un dragón fabricado con materiales y dimensiones diversas. La fiesta decayó y el empeño de algunos ilustrados, que consideraban una falta de respeto tanta danza y jolgorio, hizo que desaparecieran la mayoría de sus elementos.
La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de La Laguna ha contado también con la colaboración de la Fundación CICOP, el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife. Este año se ha incorporado la Asociación de Pequeños y Medianos Empresarios del casco lagunero.
