PLANETA CANARIO
La gestión de la basura en Tenerife ha sido criticada por algunos colectivos ecologistas, como el Foro canario contra la Incineración, que en su momento presentó una queja ante las instituciones de la Unión Europea denunciando que en el vertedero insular en Arico -o complejo medioambiental, como se llama oficialmente- se entierran residuos que no pasan por la obligatoria planta de tratamiento, como manda la Directiva europea.
Ahora es el propio Ayuntamiento de Arico -cogobernado por Primero Arico, CC y PP- el que ha denunciado en la Fiscalía de Medio Ambiente que en este vertedero, del que es competente el Cabildo de Tenerife, se entierran directamente residuos en lugar de pasar por plantas de procesamiento y tratamiento de clasificación de todo-uno. ¿Qué desechos? Asfaltos, plásticos, residuos sólidos urbanos y hasta sanitarios… Una conducta que, para el Consistorio ariquero, puede constituir indicios de delito, conclusión que sustenta con imágenes aéreas y un informe técnico externo.
Los hechos también han sido denunciados ante la Agencia Canaria de Protección del Medio Natural y ante el Gobierno canario, concretamente, la Dirección General Lucha contra el Cambio Climático y Medioambiente.
Desde el gobierno insular, su consejero de Desarrollo Sostenible y Lucha contra el Cambio Climático, Javier Rodríguez Medina (PSOE), muestra su «absoluta tranquilidad» ante esta denuncia, que enmarca en un «movimiento táctico para buscar un rendimiento electoral» a las puertas de los comicios de mayo.
El portavoz del Foro contra la Incineración, Juan Jesús González, recuerda que en su día ya denunció el incumplimiento de la normativa comunitaria en ese complejo ambiental, en una isla que incomprensiblemente ha dado la espalda al Plan del 2009 que proponía medidas concretas de reducción y valorización material de las principales fracciones de los residuos, especialmente la materia orgánica que se aproxima al 50% de contenido en peso de la bolsa de la basura».
El Ayuntamiento de Arico explica en un comunicado que con un dron descubrió que, «en el periodo de una hora, el 30 de enero de 2023, llegaron al complejo ambiental 31 camiones, 29 cargados con residuos, de los cuales 20 fueron directos a la celda de vertido sin pasar por las plantas de procesamiento y tratamiento de clasificación todo-uno”. Tal y como dicen los informes que ha encargado a la empresa Evalúa, “el contenido de estos camiones constaba de asfaltado fresado, plásticos clasificados y residuos sólidos urbanos sin separar. Las cifras señalan que, de 534 m3/h de residuos entrantes, 400 m3/h de residuos se trasladaron directamente”. Asimismo, “también hubo evidencias de vertidos conjuntos: residuos sanitarios junto a plásticos, plásticos con residuos no peligrosos y, a su vez, piche y construcción con residuos no peligrosos”.
Afirma el Ayuntamiento que encargo un informe técnico externo sobre el vertedero tras las denuncias ciudadanas en los últimos años por «plagas, olores por la emanación de gases, afección a cultivos y granjas de la zona, plásticos que sobrevuelan el recinto y llegan a las áreas colindantes, etc.», además de llevar a cabo «una inspección urbanística rutinaria» para comprobar si se han creado las nuevas instalaciones en el complejo ambiental, tal y como se preveía en la planificación.
Se da la circunstancia de que el Ayuntamiento avisó con antelación al Cabildo para poder entrar al recinto, y la institución insular le pidió una semana de margen. La grabación con vuelo de dron, según el Consistorio, «con el único objetivo de visualizar el estado de las parcelas a efectos urbanísticos ambientales y recabar el apoyo documental necesario para la posterior inspección y redacción de informes».
Pero esas imágenes áreas acabaron siendo más interesantes de lo esperado, y al día siguiente, según la versión municipal, «se negó la entrada al complejo ambiental para realizar la inspección terrestre a la empresa evaluadora, aunque sí [se permitió pasar] a a los empleados públicos del consistorio bajo la expresa consigna por parte del Cabildo de que la acción no tendría categoría de inspección sino de visita” pese a estar comunicado, por lo que no se pudieron confirmar ni comprobar el estado de las instalaciones ni el registro de los datos de gestión».
El acalde, Sebastián Martín (del partido Primero Arico), se queja de que el complejo ambiental «el vertedero sigue creciendo, creando celdas y no se aplican las políticas de reciclaje y reutilización de los residuos”, con “la evidencia constatada de un incumplimiento sistemático en la planificación ambiental y gestión de residuos”.
El teniente de alcalde y concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, Andrés Martínez (PP), recuerda que “en su día la Universidad de La Laguna elaboró una valoración de todo lo que ocasiona esta planta insular de residuos para el municipio» y que el Ayuntamiento «va a seguir reivindicando una gestión de residuos como corresponde y la compensación que Arico merece”. El teniente de alcalde y concejal de Economía y Hacienda, Víctor García (CC) argumenta que la gestión del vertedero ha sido nefasta y ha empeorado ambiental y económicamente al municipio”.
Pero desde el Cabildo el consejero al que compete el vertedero, Javier Rodríguez, replica que tiene «perfectamente cuantificados todos los camiones que pasan por báscula del complejo ambiental, el origen y destino de los residuos», por lo que atribuye la denuncia a que el Ayuntamiento «opta por hacer ruido» ante la proximidad de la campaña electoral, en lugar de usar la vía de la «interlocución entre Administraciones públicas si cree haber detectado algo que no funciona de forma normal».
«Tenerife está peor que nunca en la gestión de los residuos y eso es por culpa de la nefasta gestión del PSOE”, criticó la consejera de CC en el Cabildo Blanca Pérez, durante un pleno extraordinario solicitado por su grupo, y en el que consideró que “ni el presidente del Cabildo, Pedro Martín, ni el consejero Javier Rodríguez, han dado una explicación sobre el incumplimiento de la autorización ambiental integrada” que se otorgó al complejo ambiental.
