Guerra contra el picudo rojo en Lanzarote: 4 millones para salvar su palmeral

El Gobierno canario y el Cabildo conejero presentan el plan de control y erradicación de este insecto, 'Diocalandra frumenti', que amenaza la supervivencia de la mayoría de las palmeras de la Isla de los Volcanes

El picudo rojo y palmeras en Lanzarote. / GOBIERNO CANARIO

PLANETA CANARIO
El insecto conocido como picudo rojo supone una grave amenaza para la palmera canaria. Algo que ha quedado muy patente en Lanzarote, donde el 80% de los ejemplares de esta especie vegetal canaria está en peligro por esta plaga.

Por ello, la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias y el Cabildo conejero han presentado este 1 de febrero el Plan de Control y Erradicación de la Diocalandra frumenti en las palmeras de la isla de Lanzarote, cuyo presupuesto total es de 2 millones de euros, aportando cada corporación 1 millón de euros.

‘Diocalandra frumenti’ o picudo rojo. / GOBIERNO CANARIO

Asimismo, tras realizarse un primer diagnóstico de la situación y ver su magnitud, con los primeros trabajos, ambos organismos públicos han acordado nuevas acciones, con refuerzo económico, añadiendo algunas  fuera del convenio, con una asignación que podría ascender a los 4 millones de euros.

Este proyecto tiene como objetivo aumentar las zonas libres de plaga en la isla, así como el establecimiento de medidas fitosanitarias que eviten la reinfección, desde las zonas más afectadas.

Una plaga de origen asiático 

Distribución de Diocalandra frumenti en el mundo (agosto 2022). Fuente: EPPO. / GOBIERNO CANARIO

El picudo de las cuatro manchas del cocotero, Diocalandra frumenti Fabricius (Coleoptera: Dryophthoridae) está declarada como plaga en Canarias desde el año 2007, aunque se detectó por primera vez en Maspalomas (Gran Canaria) en el año 1998.

En su lugar de origen, sudeste asiático, es plaga del cocotero, pero en Canarias ha encontrado un nuevo y atrayente huésped, la palmera canaria, Phoenix canariensis. Sobre esta palmera, el picudo de las cuatro manchas puede llegar a ocasionar la muerte de un ejemplar, cuando no se toman medidas para su control.

Acto de presentación del CONVENIO, con representantes del Cabildo y del Gobierno canario.

En el acto de presentación del convenio, el consejero, Mariano H. Zapata, explicó que se trata de “una plaga muy dañina desde el punto de vista medioambiental y estético” y con esta inversión “se tomarán todas las medidas necesarias para su erradicación, logrando así la protección de este símbolo natural, tan importante para esta y las demás islas, y que supone además un importante aporte a la economía de todas ellas”.

«Es hora de actuar con decisión y celeridad», considera el presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, que explicó durante la presentación que «el Plan que hemos trazado conjuntamente ambas Administraciones, con un presupuesto inicial de 2 millones de euros que pronto se ampliará, no sólo se enfoca en el control y erradicación de la plaga, sino también en la recuperación y protección a largo plazo de nuestro palmeral.

Nueve operarios se encargarán de llevar a cabo estas actuaciones, en colaboración con el departamento de Sanidad Vegetal de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, y utilizando un sistema de trampeo desarrollado por el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA).

Los trabajos, a cargo de la empresa pública Gestión del Medio Rural de Canarias (GMR), consistirán en la captura masiva de Diocalandra frumenti, por medio de trampas con feromonas, el tratamiento fitosanitario a palmeras afectadas,  saneamiento y poda y/o eliminación de palmeras gravemente afectadas por la plaga.

Picudo rojo. / PALMERASDELANZAROTE.COM

Junto a ello, se implantará un sistema de información geográfica (mapas de distribución) sobre las acciones realizadas y se impartirán diferentes formaciones en trabajos con palmeras a técnicos de jardinería de las diferentes instituciones de la isla, hoteles, zonas residenciales, etc.
Además, se pondrá en marcha una campaña de divulgación y sensibilización que incluirá, entre otras acciones charlas informativas y de sensibilización.

Así se reproduce este insecto

Los huevos son de color blanco, miden 0,9 mm de largo y 0,3 mm de ancho. Las larvas son de color blanco amarillento, sin patas, con la cabeza endurecida y con fuertes mandíbulas de color marrón; pueden llegar a medir 8 mm. Las pupas son de color marrón claro.

Los adultos son pequeños gorgojos de cuerpo alargado, miden menos de 1 cm, por lo general de color pardo rojizo a negro con cuatro manchas de color rojizo a amarillo en la zona de los élitros. Tienen dimorfismo sexual,  lo que hace que las hembras sean de mayor tamaño.

FOTO: GOBIERNO CANARIO

Las hembras de Diocalandra frumenti depositan los huevos en grietas del tallo de las hojas, pirguan, en heridas naturales o causadas por el hombre (cortes, podas y cepillados de estípites). El estado larvario del insecto es el causante del daño, y desarrolla toda su actividad en el interior de las hojas, donde se alimenta formando galerías.

Con las mandíbulas destruye los haces vasculares interrumpiéndose la circulación de la savia, produciéndose una seca prematura de las hojas. Por el mismo proceso se rompen las fibras estructurales, siendo estas hojas más débiles y propensas a troncharse.

Adulto por fuera de orificio de salida. / GOBIERNO CANARIO

El ataque se produce comenzando desde las hojas exteriores, o bajas, hacia las interiores cercanas al cogollo, observándose un amarilleo prematuro de las hojas basales o exteriores y colapso de las hojas de la corona.

Cubiertas las necesidades alimentarias de la larva, esta pasa a una fase de pupa en el interior de las galerías muy cerca de la superficie. El adulto emerge excavando un orificio circular de entre 1 y 3 mm que suele encontrarse en la parta baja de las hojas (tábalas).

Estos orificios son uno de los síntomas que pueden indicar la existencia de Diocalandra frumenti, así como la presencia de unos exudados de color ámbar, aunque estas dos manifestaciones pueden confundirse con las de otras plagas como es el caso del “taladro”, Opogona sacchari

En la jornada, se ha presentado la página web del proyecto (www.palmeraslanzarote.com) y las redes sociales (Facebook: Palmeras Lanzarote / Instagram: Palmeraslanzarote), a través de los que se acercará a la ciudadanía toda la información sobre el Plan de Control y Erradicación de la Diocalandra frumenti.

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