PLANETA CANARIO
El Cabildo de Gran Canaria y el Gobierno de Canarias están de acuerdo en impulsar la declaración de Guguy (también conocido como Güigüí) como Parque Nacional en el menor plazo posible. Es la conclusión de la reunión que han mantenido este miércoles 8 de julio el presidente de la institución insular, Antonio Morales y el consejero de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias, José Antonio Valbuena.
Morales aseguró que ya se han producido en el pasado “tres intentos fallidos para tener un Parque Nacional” pero que en esta ocasión desde el Cabildo están “empeñados en conseguir el primer espacio de estas características de Gran Canaria en el menor tiempo posible”. No obstante con la nueva legislación es el Gobierno autónomo el que tiene las competencias para asumir esta declaración y trasladarla a un organismo autónomo dependiente del Gobierno de España, motivo por el que se produjo la reunión de este miércoles, en la que consensuaron la estrategia y los pasos a dar, según informa el Cabildo en un comunicado.
Por su parte, Valbuena afirmó que desde el Ejecutivo autonómico se apoya “de manera rotunda” el proyecto para que Gran Canaria cuente con un Parque Nacional. El consejero explicó que se trataría del sexto espacio natural con esta categoría en el Archipiélago» si se tiene en cuenta el de El Hierro que está en la fase final de aprobación.
Para Valbuena, aunque el proceso para conseguir la declaración es difícil y que exige un trabajo serio y riguroso, en el caso de Guguy se cuenta con elementos suficientes para justificar dicho reconocimiento, y recalcó que es la primera vez que una administración de carácter local impulsa una declaración de Parque Nacional en su territorio, una muestra del compromiso del Cabildo con la protección del medio ambiente.
Una de las cuestiones que quedan por decidir es el territorio que se incluiría en el Parque Nacional, ya que la normativa establece (aunque con excepciones) que la extensión mínima para conseguir la declaración es de 5.000 hectáreas y los terrenos de Guguy solo comprenden 2.800. Por ese motivo no se descarta ampliar la propuesta al ámbito marítimo o incluir zonas como Inagua o Tamadaba. La decisión se tomará siguiendo criterios técnicos en una mesa específica que se reúne periódicamente.
La Reserva Natural Especial de Güigüí forma parte de la zona núcleo de la Reserva de la Biosfera, y sería también el núcleo del Parque Nacional. Se trata de un espacio de enorme valor medioambiental y paisajístico que alberga tres ecosistemas en una misma zona, desde el pinar al bosque termófilo de sur y un cardonal-tabaibal único en el mundo. Tal es su valor ambiental que supera a los parques nacionales de las islas en número de especies endémicas insulares de flora, insectos, reptiles, aves o fauna marina, según subraya el Cabildo grancanario.
Asimismo, la Montaña de los Cedros alberga los únicos ejemplares silvestres de cedro canario de Gran Canaria, cuya población pasó de apenas unos 50 ejemplares en 2003 a cerca de 1.000 en la actualidad, gracias al programa Life Guguy que el Cabildo está ejecutando desde 2013 con financiación de la Unión Europea. Con el número actual de cedros se pueden regenerar de forma natural los bosques originarios que poblaban esta zona y fueron esquilmados por la tala maderera.
Más de 300 hectáreas adquiridas por el Cabildo
El paso mes de mayo el Cabildo de Gran Canaria adquirió mediante subasta de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT), un total de 2.852.630 metros cuadrados de dos parcelas en el centro de los barrancos de Güigüí Grande y Chico por 2.876.000 euros. Estos terrenos se unen a la superficie de 225.340 comprada por el mismo procedimiento el pasado enero, para sumar un total 3.071.000 metros cuadrados, por lo que a mayor parte del suelo que formaría parte del Parque Nacional sería de propiedad insular o local.
Según detalla el Plan Director de la Reserva Natural Especial de Güigüí, aprobado por la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias (COTMAC), en 2003, este espacio se localiza en el sector costero del Centro-Oeste de la isla de Gran Canaria; comprendiendo el macizo que denomina al espacio protegido. Se encuentra enclavado en el municipio de San Nicolás de Tolentino, del que ocupa una superficie de 2.920,9 ha, lo que supone el 1,59% del total insular.
Sin accesos rodados: solo se puede ir por caminos o por mar
Los núcleos de población más próximos son, además de La Aldea de San Nicolás, las pequeñas poblaciones de Artejévez, junto al límite nororiental de la Reserva; Tocodomán, junto a la carretera GC-200 (antigua GC-810) y Tasartico, junto al límite sudeste de la Reserva que discurre paralelo al camino de la Playa del Asno que es la principal vía de acceso por el sur desde la carretera GC-200 a través de la GC-204.
La principal vía de acceso es la carretera GC-200 que une el Puerto de Mogán con el norte de la isla, pasando por San Nicolás de Tolentino, circunvalando la mitad occidental de la isla. La carretera GC-605 (antigua GC-811) es el otro acceso posible a la zona, comunicando el centro de la isla (Ayacata) con la GC-200 cerca de Mogán.
Las vías de acceso más próximas a la Reserva son la GC-200, parte de la cual es límite de la Reserva (entre el pk 7 y el pk 11) y el camino de la Playa del Asno, asfaltado hasta Tasartico (GC-204). En el interior de la Reserva no existen carreteras ni pistas que permitan el tráfico rodado, salvo una pequeña pista sin pavimentar en Cueva Bermeja que conduce a algunas edificaciones situadas en el valle del Barranco de los Caiderillos. El acceso al interior de la Reserva sólo es posible por los tres caminos existentes o por mar.
Un santuario de la biodiversidad
La protección de la Reserva es un mandato legal que se fundamenta en las determinaciones del Texto Refundido y que, para la Reserva Natural Especial de Güigüí. Este paraje desempeña un papel importante en la protección de los suelos y alberga poblaciones animales y vegetales catalogadas como especies amenazadas, endémicas y merecedoras, en virtud de convenios internacionales o disposiciones específicas, de protección especial.
Así, entre las especies faunísticas cabe destacar Falco peregrinoides, Calonectris diomedea, Bulweria bulwerii, Hydrobates pelagicus, Atelerix algirus, Gallotia stehlinii, Chalcides sexlineatus, Tarentola boetgerii, Hyla meridionalis. En cuanto a las especies botánicas, se encuentran Cheirolophus falcisectus, Juniperus cedrus, Cheirolophus arbutifolius, Sonchus canariensis, Crambe scoparia, Scrophularia calliantha, Echium decaisnei, Teline rosmarinifolia y Limonium sventenii. El grado de endemicidad de la flora del espacio es del 67% de sus especies, mientras que el porcentaje de las especies de fauna es del 47,4.
Este paraje «contribuye significativamente al mantenimiento de la biodiversidad del Archipiélago canario», según enfatiza el plan rector, pues alberga 103 especies de plantas vasculares, 57 especies de invertebrados y 47 de vertebrados.
Es área de refugio y cría de importantes especies animales, como Falco peregrinoides, Calonectris diomedea, Bulweria bulwerii o Hydrobates pelagicus.
Guguy contiene ademá estructuras geomorfológicas de gran representatividad insular, como los acantilados costeros que llegan a superar los 500 metros y que ofrecen una buena muestra de la historia de la isla o los roques como el Roque Colorado o el Roque de La Aldea.
Plan rector de uso y gestión
Conforma, por tanto,»»un paisaje agreste de gran belleza con diversos elementos de gran singularidad y conjuntos de alto valor etnológico».
La creciente presión humana sobre el medio natural en el entorno próximo a la Reserva Natural, donde tanto la intensificación de los usos agrícolas (valle de La Aldea) como la expansión de la actividad turística, en especial desde el sur, pueden incidir negativamente sobre la conservación de este espacio natural; así como el impacto producido por los usos actuales que se desarrollan en su interior, como es la ganadería, la caza y, sobre todo, el creciente número de visitantes que acuden a las playas de la Reserva, tanto por tierra como por mar, buscando su tranquilidad y aislamiento, hacen necesaria la aplicación de medidas de control y gestión que definan el régimen de usos posible en la zona sin comprometer su conservación, mediante el citado plan.
