VICENTE PÉREZ
La Laguna celebra este 14 de septiembre el día grande de sus Fiestas del Cristo, con mucho sentido de la tradición pero con las restricciones impuestas por el Gobierno canario y el Ayuntamiento para evitar aglomeraciones debido a la pandemia del Covid-19. Se han suspendido actos en la calle y las celebraciones religiosas han tenido lugar con límites de aforo en los templos, al tiempo que se ha suspendido la emblemática y vistosa exhibición pirotécnica conocida como los Fuegos del Cristo.
En este contexto de restricciones en los actos públicos, el párroco rector del Real Santuario del Cristo de La Laguna, Daniel Padilla Piñero, aprovechó el pasado fin de semana una misa, la del Quinario, celebrada en este histórico templo, para quejarse de la negativa de las autoridades sanitarias a abrir la mano en cuanto al número de personas y a los lugares donde celebrar actos litúrgicos estos días.
Antes del «podéis ir en paz» final de la misa, el sacerdote introdujo el asunto sin ambages a los fieles presentes y a quienes seguían la retransmisión por redes sociales y Youtube (aún puede verse en el canal de la Esclavitud del Cristo): «Hay gente que está molesta con el aforo, y yo les suelo decir: que disfruten de lo que han votado».
De esta sorpresiva forma aludía,sin citarlos expresamente, a los gobiernos de izquierdas, ya que en el Ejecutivo autonómico, del que dependen las autorizaciones para estos actos y el que marca las directrices, lo forman el PSOE, Nueva Canarias, Sí Podemos Canarias y la Agrupación Socialista Gomera; y en La Laguna, lo integran el PSOE, Unidas se Puede y Avante.
Pero lo más polémico estaba aún por llegar, ya que el cura, tras explicar las negativas a varias solicitudes hechas a las autoridades sanitarias, dijo que observaba «un cierto tufillo anticristiano» en esas decisiones administrativas. «Lo digo así, con total libertad, y lo siento, pero esa es mi impresión y la digo: un cierto tufillo anticristiano», reiteró.
«Van llenos un Binter y una guagua pero los templos no», critica el sacerdote
El párroco se quejó de que solo tuvieran permiso para la asistencia de 84 fieles, y de que este lunes 14 eso significaba aún menos puestos para la feligresía ya que había que «quitar 25 de autoridades».
Daniel Padilla resumió las gestiones realizadas de manera infructuosa ante los organismos públicos: «La misa mayor se propuso primero que se celebrase en el atrio del templo, se negó; se propuso después celebrarla en la plaza, también se negó por parte de las autoridades competentes y lo tenemos que celebrar aquí».
Y, con cierto desparpajo, comparó la iglesia con los transportes públicos: «Se puede decir que este templo es más grande que un tranvía, que un avión de Binter, y más grande que una guagua que va llena a Los Cristianos o a Las Américas, pero aquí no se puede llenar». «Bien, estoy es lo que hay; los que están molestos, ya saben adónde tienen que ir», apostilló.
Sin quejas del obispo en el día grande del Cristo
Las críticas palabras del sacerdote no han tenido refrendo en el obispo de la Diócesis Nivariense, que este lunes ha presidido la eucaristía central de estas fiestas, con asistencia de numerosas autoridades civiles y militares, sin expresar queja alguna en una homilía en la que disertó acerca de las dudas que suscita en muchos creyentes sobre el carácter todopoderoso de Dios el ver tanto mal en el mundo, incluyendo esta pandemia, un sufrimiento que, en el caso de guerras y hasta el cambio climático, atribuyó a los propios seres humanos; de modo que todo ellos constituye «una prueba» para la fe.
En la nota de prensa del Obispado se indica con total normalidad que esta misa principal del Día del Cristo de La Laguna tuvo lugar en un santuario «con aforo limitado y las medidas propias de la crisis sanitaria provocada por la covid-19».
De hecho, hace solo unas semanas, en agosto, el propio obispado recomendó no acudir en peregrinación el Día de la Virgen a Candelaria a ver a la patrona de Canarias y los actos religiosos tuvieron lugar con grandes limitaciones de aforo, incluso se cerró en horario nocturno la Basílica.
El alcalde ve «desafortunadas» las palabras del párraco y niega que haya anticristianismo
El alcalde de La Laguna, el socialista Luis Yeray Gutiérrez, tachó de «desafortunadas» las afirmaciones del Daniel Padilla y las atribuyó «quizá al desconocimiento» y también a que «estamos todos muy nerviosos ante una situación como la de hoy, la fiesta por excelencia de La Laguna», con tantas restricciones para evitar contagios.
«Entiendo perfectamente que en este contexto, en un momento determinado podemos hacer declaraciones que no concuerdan con la realidad», indicó en declaraciones a la SER el alcalde, quien negó que haya «tufillo anticristiano» en las limitaciones que han puesto las autoridades sanitarias.
No quiso el regidor municipal cargar las tintas contra el rector del Santuario del Cristo porque en una jornada festiva tan señalada en el calendario lagunero «no hay que tener crispaciones ni confrontaciones, seamos creyentes o no, sino estar contentos porque después de tantos meses de crisis y de pandemia podamos disfrutar de un día grande como este, en el que tenemos que adaptarnos a las circunstancias».
«Soy el primero que quiero que las Fiestas del Cristo de este año sean recordadas por lo que siempre han sido, pero las circunstancias son las que son», reiteró el alcalde, «y hay que mirar al futuro para que el próximo año podamos disfrutar de las mejores fiestas de nuestra historia».