PLANETA CANARIO
La Bajada de la Virgen de las Nieves 2020, suspendida el pasado verano por la pandemia, tampoco se celebrará este año, pues estaba prevista una edición estraordinaria para julio y agosto, y queda definitivamente cancelada hasta 2025, pues son fiestas lustrales.
Así lo ha informado este viernes, 12 de marzo, «con hondo pesar» el opisdo de Tenerife, Bernardo Morales, quien ha argumentado que pese a que «afortunadamente vemos señales que nos permite vislumbrar un mejor mañana, por la difusión de la vacuna contra la Covid-19», lo cierto es que no se dan las condiciones para celebrar esta tradición tan arraigada en la cultura y la fe de los palmeros.
«Llevar adelante en estos momentos una Bajada, con lo que supone de preparación, movilización de personas y colectivos, la implicación de las comunidades parroquiales, de las instituciones públicas, etc., requiere un tiempo y un contexto que, en las actuales circunstancias, no está garantizado, debido a que todavía perduran algunas incertidumbres sobre la situación sanitaria en el futuro inmediato», sostiene el obispo en un comunicado.
La cancelación de la Bajada, asegura, se ha tomado tras escuchar «el amplio sentir de los sacerdotes con servicio pastoral en la isla de La Palma, así como al alcalde de su capital y al presidente del Cabildo Insular».
Además, subraya el prelado, «para evitar especulaciones e incertidumbres, declaramos que la próxima cita de los palmeros con su patrona, para celebrar el ciclo lustral de la Bajada de la Virgen de las Nieves, tendrá lugar, Dios mediante, en 2025».
«Que Dios dé fortaleza a cuantos cada día, desde sus respectivas responsabilidades, se esfuerzan para que esta crisis sanitaria y socio-económica sea superada y conceda sabiduría a los que en situaciones tan complejas han de tomar decisiones para el bien común», invoca el obispo.
El alcalde ve «lógica» la decisión aunque perjudique al sector comercial
El alcade de San Cruz de La Palma mostró «el máximo respeto» por esta decisión del Obispado porque parece «lógica» ya que en 2020 se suspendió para 2021 de forma condicionada a que mejorara la situación de la pandemia, pero no ha sido así.
Además, Juanjo Cabrera reconoce que no hay nada que haga presagiar que este verano podría celebrarse la Bajada con mínimas condiciones de seguridad.
«Aceptamos y comprendemos la decisión del Obispado, aunque lamentamos que esta situación provoque desasosiego en el sector comercial, que pasa por una situación crítica, porque había expectativas puestas en este verano de que pudieran tener unos ingresos», apuntó el regidor municipal.
Las fiestas de la Bajada tienen una vertiente religiosa pero otra importante vertiente cultural, con actos señeros como el Minué, la Danza de los Enanos, la Noche de Las Pandorgas, la representación del Carro Alegórico y Triunfal.
