VICENTE PÉREZ
El consejero de Transición Ecológica y Lucha contra el Cambio Climático del Cabildo de Tenerife, Javier Rodríguez, ha afirmado a PLANETA CANARIO que no le consta que exista de manera documental un compromiso de esta administración insular para financiar la estación depuradora de aguas residuales industriales (EDARI) del polígono industrial de La Campana, en El Rosario, en cuya costa de Bocacangrejo se está produciendo un vertido de aguas negras que el Ayuntamiento de este municipio norteño vincula precisamente con la necesidad de esta obra, que no cuenta en 2020 con fondos en el presupuesto de la Administración insular.
La versión del consistorio rosariero es como la noche al día, es decir, que en agosto de 2018 el Consejo Insular de Aguas de Tenerife (CIAT), dependiente del Cabildo, solicitó por escrito al Ayuntamiento la puesta a disposición de los terrenos para ensayos geotécnicos durante la redacción del proyecto de la estación de tratamiento así como el levantamiento topográfico, y la posterior ejecución de esta obra. Y así lo hizo el Ayuntamiento por acuerdo plenario adoptado el 13 de septiembre siguiente, cediendo una parcela de 8.000 metros cuadrados. Trámites de los que el consejero del Cabildo, que ocupa el cargo desde el verano pasado, dijo no tener constancia.
El compromiso del entonces gobierno insular era que la EDARI fuera una obra complementaria al proyecto de reforma y adecuación de la urbanización e instalaciones generales del polígono industrial de San Isidro El Chorrillo (La Campana).
Mientras se dirime esta controversia, lo cierto es que Rodríguez indicó que el origen de este vertido, que va de tierra a mar, es una derivación «sin título habilitante», es decir, sin autorización del Cabildo, de las aguas residuales de esta zona industrial hacia la red de la urbanización Costanera, destinado a aguas residuales urbanas, lo que ha «colmatado el pozo, que estaba diseñado para otros caudales y ahora se ha roto». Una situación de la que, según el consejero, el Ayuntamiento «se tiene que responsabilizar, como titular del pozo».
El concejal del PP en este consistorio, Juan Carlos Martínez, ha señalado a PLANETA CANARIO que ya advirtió en una moción presentada en 2012, cuando aún gobernaba el PSOE en El Rosario, de que esta conexión de las aguas industriales hacia Costanera debía eliminarse, por el riesgo de que ocurriera lo que ahora ha sucedido, aunque su propuesta fue rechazada por los socialistas y apoyada por el resto de la oposición, entre ellos el ahora gobernante IR-Verdes. Según este edil, tal derivación del agua del polígono la realizó el gobierno del entonces alcalde Macario Benítez, cuando se amplió la autopista del Sur, en 2011.
De todos modos, el consejero de Transición Ecológica del Cabildo reconoció que la solución definitiva pasa por construir una EDARI, de la que, precisó, se dispone de proyecto redactado «hace 10 o 14 días», pero advirtió de que será posible «a medio plazo, mediante un convenio con el Ayuntamiento, que habrá estado cobrando la tasa de saneamiento y tendrá que asumir su responsabilidad». Estimó el coste de esta obra en 10,5 millones de euros.
En todo caso, ante la gravedad del asunto, con un vertido a cielo abierto en la costa, Rodríguez admitió que «el Cabildo tendrá que posicionarse y tomar una decisión, no siendo competencia del CIAT, porque estamos hablando de un problema de la isla, así que tendremos que sentarnos y valorar la fórmula».
A corto plazo, según el consejero, será necesario adoptar medidas, «pero el pozo está roto, y si mañana ya estuviera la EDARI, así seguiría con las aguas urbanas, con lo que seguirá habiendo afloramiento de agua».
El grupo insular de Sí Podemos Canarias en el Cabildo de Tenerife fue el que, en un comunicado, ha denunciado públicamente este vertido de aguas contaminantes que va de tierra al mar en Bocacangrejo, una situación que la portavoz, María José Belda, califica de «grave y lamentable».
