VICENTE PÉREZ
El Comité Científico del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico en Canarias (PEVOLCA) ha celebrado este martes una reunión extraordinaria para analizar la sismicidad detectada en los últimos días en Tenerife así como una señal de baja frecuencia que nunca se había registrado con anterioridad en la isla.
Desde el pasado sábado 7 hasta este martes 10 se han detectado varias series de sismos de baja frecuencia y terremotos en la cumbre tinerfeña, sin que se hayan producido cambios en otros parámetros (gases y deformación del terreno).
Según explica el Comité Científico en un informe -publicado por el Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN) en redes sociales-, todos los microterremotos, en torno a 100, se localizaron en la zona oeste de Las Cañadas del Teide y a una profundidad de entre 10 y 12 km.
Señala también que «esta actividad con varias series de pulsos no se ha observado previamente con esta duración y continuidad, aunque en otras ocasiones se ha producido de forma más esporádica».
Este tipo de fenómenos, que se viene repitiendo desde 2016, suelen estar relacionados con el movimiento de fluidos bajo la isla.
Señal nunca antes registrada
Pero lo que ha extrañado a este grupo de expertos es una señal de baja frecuencia captada este martes 10 de febrero, con una máxima intensidad ente las 8:45 y las 10:15 horas, y que no se había registrado nunca en la isla con estas características.
Esta señal, según diagnostica el Comité Científico, «refuerza la evidencia de que la actividad volcánica anómala en profundidad en la isla desde 2016 no muestra signos de remitir».
Sin embargo, y esta es, al fin y al cabo el dato que más demanda la sociedad, la conclusión es que «a fecha de hoy, estos eventos no implican un incremento de la probabilidad de una erupción volcánica a corto ni a medio plazo en Tenerife (semanas, meses)».
Este comité técnico que asesora al Gobierno canario está formado por el Instituto Geográfico Nacional (IGN). el ya citado INVOLCAN, el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Agencia Española de Meteorología (AEMET), las dos universidades publicas canarias (ULL y ULPGC) , el Instituto Geológico y Minero (IGME) y el Instituto Español de Oceanografía (IEO).
Domínguez (IGN): «No hay visos de erupción a corto y medio plazo»
En declaraciones a la prensa tras esta reunión, el director del IGN, Itahiza Domínguez, dio un mensaje de «tranquilidad», pues «no hay precursores de una erupción a corto ni medio plazo».
Recordó el físico majorero que ya en enero del pasado año se convocó otra reunión del Comité Científico tras detectarse ligeras deformaciones en el Teide y aumento de gases por la actividad volcánica anómala en los últimos años. Una deformación del terreno que se mantiene a día de hoy, apuntó Domínguez.
La señal, una serie de pulsos, hasta ahora nunca registrada en la isla, explicó el responsable regional del IGN, «es imposible de localizar per se, pero los primeros resultados preliminares indican que más o menos está en la misma zona, al oeste de Las Cañadas y también aproximadamente a las profundidades de los sismos».
Magma que se acumula bajo la corteza
Sobre el origen de esta señal expuso que en Tenerife, como en todas las islas volcánicas, se puede ir acumulando magma durante décadas por debajo de la corteza, a unos 10 o 12 km, «y es posiblemente lo que estamos viendo ahora, afectando además al sistema hidrotermal, por lo que vemos esas deformaciones y emisión de gases en el cráter del Teide que ha detectado INVOLCAN en los últimos años».
Domínguez precisó que esta señal o pulsos de señales «otras veces duraban unos pocos minutos, pero en esta ocasión ha durado casi una hora
No es una serie sísmica de terremotos, sino de pulsos de actividad, otras veces duraban unos pocos minutos, en esta ocasión ha durado casi una hora».
«Es una señal muy habitual en otros volcanes del mundo, pero no aquí en Tenerife, donde las erupciones tienen un periodo de recurrencia de 100-200 años, y no la hemos visto desde que tenemos instrumentación, hace un poco más de 20 años; pero no quiere decir que sea algo que tenga que alarmarnos», apostilló Domínguez.
Con el recuerdo del Tajogaite aún a flor de piel en la memoria colectiva, el director del IGN en Canarias quiso dejar claro que los fenómenos registrados estos días en Tenerife, «no es lo que vimos en La Palma la semana antes de la erupción de 2021, no es un enjambre sísmico que indique una erupción ni una intrusión magmática; en Tenerife estamos en una fase muy previa, sin que podamos decir si esto en un futuro a largo plazo podría tener que ver con una erupción o no, es imposible de saber».
Domínguez trató de describir la señal registrada «como el vibrar de una cavidad o de una estructura», cuya energía podría ser equivalente a un terremoto de magnitud de 2,5.
