PLANETA CANARIO
Canarias se ha sumado a las concentraciones celebradas en toda España para expresar la repulsa por el asesinato de Samuel Luiz, un joven enfermero homosexual de 24 años , en La Coruña, al recibir una brutal paliza en la calle, en lo que el colectivo LGTBIQ+ tacha de crimen movido por homofobia.
La Policía Nacional ha detenido de momento a dos hombres y una mujer, de entre 20 y 25 años, y ha tomado declaración a 15 personas.
La agresión se perpetró a las tres de la madrugada del sábado pasado en torno al puerto de La Coruña. Samuel estaba con unas amigas el exterior de una discoteca. Una videollamada fue la excusa de un grupo de personas que creyeron que los estaban grabando: uno de ellos lo increpó y le dio un puñetazo, y a continuación se sumaron sus amigos en un grupo de 7 que le dio puñetazos y patadas.
Este martes 6 de julio cientos de personas han participado en una concentración de protesta en la plaza de España de Santa Cruz de Tenerife, al igual que el día anterior en el parque Santa Catalina de Las Palmas de Gran Canaria.
Las entidades Adriano Antino, Respeta LGTBH,A TC Rainbow, Vicalvaro y Diversidad, Movimiento Contra La Intolerancia, Expresos Sociales, De Frente, Galehi, Transexualia, Cogam, LGTBIPOL, Fundación 26 de Diciembre, Ojalá Málaga, Galactyco y Gaylespol,.TransGirls Red Estatal de Municipios Orgullosos han denunciado en un comunicado conjunto el ingremento de ataques y agresiones a a personas LGTBIQ+ en nuestro país, «y que requiere un rechazo más contundente por las instituciones y la propia sociedad».
20:00 | Parque Santa Catalina. Ninguna agresión sin respuesta. #justiciaparasamuel #StopHomofobia #StopLGTBIfobia Las Palmas de Gran Canaria entiende. pic.twitter.com/Xk2Z4dtGoT
— Kiko Barroso Gil (@KBarrosoG) July 5, 2021
«Este incremento», aseguran, «no es ajeno al crecimiento de los discursos LGTBlfóbicos por parte de determinados grupos políticos y sociales, que cuestionan constantemente los avances en los derechos humanos de estas personas».
Por ello, exigen a las administraciones públicas, a la judicatura, y las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado «una mayor contundencia en prevenir, investigar y juzgar este tipo de delito de odio, que en más ocasiones de las deseables son tramitados sin esta calificación».
En el caso de Samuel, durante la mortal agresión en grupo le llamaron «maricón de mierda», según han afirmado testigos. La paliza, que fue grabada en vídeo con teléfonos móviles, por personas que se encontraban en los alrededores, lo dejó herido de muerte. Y una ola de indignación recorre España para pedir justicia.
