Canarias se suma a la cacerolada en el discurso del rey para que su padre done su dinero a la Sanidad

La protesta ciudadana se produce tras conocer que el rey supuestamente recibió 100 millones de comisiones ilícitas de la Casa Real saudí, 65 de los cuales acabaron en la amiga alemana de Juan Carlos I, Corina, investigada por la Justicia suiza y a partir de la cual se ha tirado de la manta. Felipe VI renunció el domingo, en pleno estado de alarma por la pandemia, al dinero de su padre en paraísos fiscales y le retira su asignación anual de casi 195.000 euros

VICENTE PÉREZ

Una cacerolada se ha podido escuchar en la noche de este miércoles 17 de marzo en toda España justo en el momento en que el rey Felipe VI pronunciaba su discurso para animar a la población a luchar contra la pandemia del coronavirus COVID-19, que mantiene desde el pasado domingo a la mayoría de la ciudadanía en sus casas. En algunos barrios de Santa Cruz de Tenerife, como refleja el video de PLANETA CANARIO, la queja ciudadana con calderos y sartenes se hizo notar desde balcones, ventanas y terrazas.

La protesta, que ha tenido desigual seguimiento, pero que en algunas zonas ha sido masivo, tuvo como finalidad pedir al monarca que a su vez exija a su padre donar los supuestos fondos que tiene en el extranjero, en cuentas de dos fundaciones, que presuntamente han llegado a tener 100 millones de euros de procedencia ilícita procedentes de una comisión del rey de Arabia Saudí por el proceso de adjudicación a empresas españolas del tren AVE a la Meca.

Este es un asunto que investiga la Justicia de Suiza, porque 65 millones de esa cantidad fueron a parar a una cuenta de Corinna Larsen, quien desde 2004 a 2012 mantuvo una relación sentimental con el rey Juan Carlos, y mantiene una batalla para librar a su clienta de las consecuencias de la investigación sobre sus finanzas, según publicA La Vanguardia.

Este martes, el abogado británico Robin Rathmell ha remitido un comunicado, el segundo desde que la Zarzuela denunció un intento de chantaje, en el que confirma que Corinna Larsen se reunió en marzo del pasado año con Juan Carlos I para, según ella, solicitar a la Casa Real entablar “un diálogo de buena fe”, sin pedir contrapartidas “indebidas”, con el objetivo de que se pusiera fin a “la campaña de abuso” de la que se consideraba víctima al ser investigada por la Fiscalía de Suiza.

En la cuenta de la fundación Lucum, con sede en Panamá y  cerrada en 2012,  pasaron 100 millones de euros de origen saudí. Hasta 65 millones acabaron en la cuenta de Corinna. Pero en 2012 Don Juan Carlos todavía era Jefe del Estado y, por tanto, inviolable, según informa ABC.

La otra fundación bajo sospecha, Zagatka, de la que es titular Álvaro de Orleans, primo del rey emérito, que es beneficiario en segundo grado. Según la documentación a la que tuvo acceso ABC, se creó en Liechestein en 2003, tiene cuenta en Suiza y está gestionada por Canónica . En 2006 se introdujo en los estatutos al entonces Príncipe de Asturias, a sus herederos si falleciera; y a sus hermanas, las Infantas Elena y Cristina como beneficiarios en distinto grado, añade el citado diario.

Justo el primer día del estado de alarma por el coronavirus, con toda España confinada en su casa y en la peor crisis sanitaria y económica de la historia reciente del país,  la Casa Real emitió el domingo un comunicado con el anuncio de Felipe VI “de renunciar a la herencia que personalmente le pudiera corresponder, así como a cualquier activo, inversión o estructura financiera cuyo origen, características o finalidad puedan no estar en consonancia con la legalidad o con los criterios de rectitud e integridad que rigen su actividad institucional y privada y que deben informar la actividad de la Corona”. El rey asegura desconocer que era beneficiario de esas cuentas en el extranjero y ha retirado además a su padre su asignación anual de 194.232 euros anuales.

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