PLANETA CANARIO
El arquitecto tinerfeño Chus del Real aboga por que la solución definitiva a medio plazo para reubicar a las personas afectadas por el volcán sea fruto de la planificación tras “un análisis del territorio”, de los riesgos volcánicos y de sus posibilidades, en el que puedan participar muchas personas, con el fin de encontrar la opción “más adecuada”.
Desde su punto de vista, en este proceso para tomar una decisión se deben tener en cuenta todos los condicionantes, entre ellos el de la naturaleza, “con la que hay que convivir” y a la que hay que tener en cuenta, por lo que, ese sentido, no es partidario de que la reconstrucción se haga en zonas de Cumbre Vieja más expuestas a futuras erupciones, aunque comprende que no es un tema fácil de abordar.
Por ello, sugiere, para esa búsqueda de suelo donde estas personas damnificadas por el volcán puedan residir y rehacer sus vidas, analizar el espacio que se encuentra al norte del Valle de Aridane, potenciando el eje de los núcleos urbanos El Paso, Los Llanos y Tazacorte, donde, según su criterio, a partir de los datos históricos registrados sobre erupcione , hay menor riesgo volcánico, «y se puede desarrollar un modelo de pueblos y ciudad que impulse la comarca, sin perder conceptos de vida, donde pueden surgir nuevos barrios, dotaciones y espacios públicos, donde funcionar lo urbano, con la naturaleza y el paisaje agrícola, el parque huerto».
El arquitecto, que hizo estas reflexiones entrevistado en TV La Palma, cree que en este proceso “los técnicos tendremos que contar la verdad, decir lo que se podrá hacer y lo que no en el territorio, pero en cualquier caso siempre buscando resolver la vida de estas personas y con actividades económicas que recuperen la economía insular”.
Con estas premisas, no se mostró partidario de la propuesta hecha por una plataforma de afectados para construir un barrio de 543 viviendas al sur de Las Manchas, dentro de Cumbre Vieja, y en sobre una colada de los últimos siglos. “Es positivo que se planteen soluciones y el concepto de vivienda modular e industrial, pero primero hay que analizar el territorio del valle y su historia, y observar los riesgos naturales de la dorsal de Cumbre Vieja. No se trata de empezar por plantear un terreno concreto, sino de hacer ese análisis, porque seguramente pueden surgir varios terrenos adecuados para ese fin”, expuso Del Real.
También dijo que es necesario tener presente en la nueva planificación reactivar la agricultura arrasadas por el volcán y no perder de vista el turismo sostenible.
En cualquier caso, dijo ser consciente de que ahora lo importante es solucionar de manera urgente que la gente tenga una vivienda provisional y un sostén económico, para luego, “con calma, pero sin dilación, y con un buen análisis, dar con la solución definitiva más adecuada”.
Añadió que “no se trata de demorar las soluciones definitivas, sino de tener el mínimo de paciencia necesaria para no fallar, y eso se logra con un procedimiento de análisis para la planificación, que permite llegar siempre a la mejor solución, o a la menos mala”.
Tanto en la solución provisional a corto plazo como en la de a medio plazo, pidió que “la burocracia se haga un poco a un lado para no molestar y que se llegue a la mejor solución, y para esa rapidez hay herramientas jurídicas”.
Será un proceso de años, pero Del Real afirma que a los damnificados, si tienen cubiertas esas necesidades perentorias, “hay que darles además un plan que les dé ilusión para seguir en La Palma”, y en este sentido recordó que “en la Segunda Guerra mundial se reconstruyó Europa”, por lo que es posible “trazar nuevos barrios, con su colegios, su iglesia, su plaza, sus equipamientos deportivos”…” así como obras e infraestructuras estratégicas de comunicación y abastecimiento, como industria y sectores económicos.
Preguntado por las casas de madera en las que el Gobierno de Canarias reubicará durante temporalmente a las familias damnificadas, pienso que se tratan de una solución “de urgencia, temporales, aunque también existe soluciones rápidas industrializadas en acero, viviendas modulares que se pueden construir por piezas con las calidades exigibles en la vivienda convencional
De hecho, dijo, “la construcción de edificio modular es una opción que la llevo pensando para el problema social de la vivienda en Canarias” y se abaratarían costes fabricándolos en el Archipiélago, incluso en La Palma, si se adoptara esa alternativa.
“Se suele explicar mal el concepto de vivienda modular, al popularmente hablar de containers; en realidad estoy hablando de una estructura más rápida que el hormigón y de acero, que es con lo que se hacen los rascacielos en Nueva York, viviendas en países nórdicos o Japón ”, apostilló.
En cuanto a la calificación futura de los terrenos cubiertos de la lava de este volcán, que se aproxima ya a 1.100 hectáreas, se decantó por una solución mixta “proteja la naturaleza, con ese nuevo espacio natural, pero también la vida de los palmeros”, de modo que no se puede prescindir de los usos agrarios en parte de ese nuevo malpaís, tal y como se hizo en anteriores erupciones como la de San Juan, “porque La Palma no puede ser un erial, ya que es la isla más verde y la que más agua tiene”.
Como conclusión, lanzó un mensaje de esperanza y de ilusión, porque “con planificación, se puede llegar a hacer incluso una isla mejor que la que había”.
