VICENTE PÉREZ
Una multitud de peregrinos y senderistas vivió este sábado 27 de abril la experiencia de recorrer los 19 kilómetros que separan Vilaflor y la costa de Granadilla, de cumbre al mar en el sur de Tenerife, en la 14 edición de la Ruta del Hermano Pedro.
Un recorrido que hace más de 350 años y hasta el siglo XX seguían los pastores en la trashumancia del ganado, debido a que cerca del mar, existían lo que los guanches llamaban eres, reservas de agua retenidas bajo arena en el cauce de los barrancos, donde podía abrevar el ganado. Uno de esos pastores fue el santo Pedro San José de Betancor, natural de Vilaflor.
La ruta como celebración organizada comenzó a llevarse a cabo hace 14 años, gracias a la cooperación entre los ayuntamientos de Vilaflor y Granadilla de Abona. Cabe destacar que el Parlamento de Canarias ha instado al Cabildo de Tenerife a que inicie expediente para declararla Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de Sitio Histórico.
La caminata tiene como punto cero el casco histórico de Vilaflor, donde, a las 6:30 horas se celebró una misa en la iglesia del pueblo (siglo XVI), que venera la imagen de Pedro San José de Betancur, oficiada por el párraco José Emiliano Rodríguez García.
Terminado el acto religioso en la plaza, con los primeros bosquejos del alba apuntado sobre el horizonte, más de 500 peregrinos provenientes de toda la comarca y de la Isla se aprestaban a iniciar la marcha. Allí dio la salida el coordinador técnico de la Ruta, el geógrafo José Juan Cano, acompañado por el alcalde de Granadilla, José Domingo Regalo; la concejala de Cultura y Patrimonio del Ayuntamiento chasnero, Montserrat González (la alcaldesa, Agustina Beltrán, no pudo asistir al acto), y el cura párroco.
A lo largo del recorrido se fueron sumando más caminantes, desde el casco de Granadilla, San Isidro, El Médano, San Miguel (por el camino real del Sur) y Charco del Pino. El punto y final fue la cueva santuario del Hermano Pedro, donde moraba el santo con su rebaño en sus tiempos de pastor.
Del equipo coordinador también formaron parte Felipe Monzón, miembro, como José Juan Cano, de la Unidad de Caminos y Senderos (UCASE) de la Fundación Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio (CICOP), y Carlos Velázquez, colaborador y guía-intérprete con más de 30 años de experiencia.
El del Hermano Pedro forma parte de un conjunto de caminos tradicionales (algunos de ellos aparecen en mapas históricos del siglo XVIII y XIX).
La ruta cultural comenzó a unos 1.500 metros sobre el nivel del mar. Durante unas cinco horas de andar, se pudo disfrutar de elementos del patrimonio natural y cultural (los cascos históricos de ambos municipios incluidos), gran cantidad de bancales, nateros y huertos de frutales, además de una flora singular con matorral de cumbre, pinar, tabaibal-cardonal y matorral de costa, y una fauna de gran interés.
En algunos puntos del camino se han realizado obras que desvirtúan sus valores patrimoniales, algunas promovidas por las propias administraciones públicas.
Pese a la importancia histórica y cultural de este recorrido, la realidad es que en los presupuestos vigentes ningún organismo público (cabildos, ayuntamientos o Gobierno canario) ha puesto dinero para la recuperación de esta vía pedestre, por lo que algunos senderistas que disfrutaron de esta 14 edición mostraron a PLANETA CANARIO su deseo de que se activen proyectos para restaurarla.
La casualidad quiso este año que la caminata coincidiera con la jornada de reflexión de unas elecciones generales.