VICENTE PÉREZ
Un estudio encargado por el Ayuntamiento de La Laguna ha constatado que la presencia conocida hasta la fecha de la termita americana Reticulitermes flavipes en Valle de Guerra no forma parte de focos aislados, sino que la plaga introducida en Tacoronte ha alcanzado el término municipal de La Laguna y que la expansión continúa avanzando bajo el terreno.
Después de tres días de prospección los autores del estudio detectaron 10 puntos con presencia de este insecto, con 746 metros lineales de distancia entre los dos focos más alejados entre sí. Se han encontrado estas termitas en plantas como tabaiba amarga, verode, viña, pitera, hisbisco y geranios. También en estructuras como carpitnerías de una vivienda y un almacén.
Además, se han localizado en una planta de un jardín 100 insectos de esta especie en el punto más lejano donde estas termitas se ha hallado dentro de La Laguna, denominados reproductores neoténicos braquípteros, y que mantienen la evolución de la colonia mediante la puesta de huevos en puntos alejados del núcleo original de la plaga. Se forman evolucionando desde la fase de ninfa (neoténicos braquípteros o de ninfa) o bien desde la casta de obrera (neoténicos de obrera).
Este informe lo firma el experto en esta materia David Mora del Pozo, quien trabaja como responsable técnico nacional de la empresa Anticimex España, dedicada al control y erradicación de estos insectos, y también han participado en esta investigación Noemi Maestre Navarro (también de la citada empresa) y David Jesús Hernández Teixidor, profesor de Biología de la Universidad de La Laguna. Estos especialistas recomiendan instalar dispositivos de monitoreo, con carácter urgente, para hacer un estudio con más profundidad.
Advierten de que la plaga, que se extiende sobre todo por Tacoronte, ocupa ya dos millones de metros cuadrados, por lo que a su juicio «se debería activar un plan de emergencia dotado de todos los recursos técnicos necesarios, que permitan tratar de erradicar la Reticulermes flavipes sin demora alguna, y con las máximas garantías de éxito disponibles».
En 2005 se tuvo conocimiento en Tenerife de una termita subterránea invasora, que no fue identificada hasta 2017. Conforme al testimonio de algunas personas, se cree que el lugar e introducción o zona cero está en la urbanización Parque Atlántico, en el municipio de Tacoronte.
