VICENTE PÉREZ
Tres de los pasajeros evacuados del crucero MV Hondius, fondeado en el puerto de Granadilla por un brote de hantavirus, han dado positivo de esta enfermedad.
Precisamente la realización de una prueba PCR para detectar si tenían el virus de los Andes es una de las exigencias del Gobierno canario y el Cabildo de Tenerife para apoyar el desembarco en la isla, medida precautoria que no tomó el Gobierno estatal, según se han quejado Fernando Clavijo y Rosa Dávila.
El último caso en confirmarse este lunes 11 es el de un pasajero español aislado en el hospital Gómez Ulla de Madrid. El resultado es aún provisional y en las próximas horas se sabrán los resultados definitivos. El afectado, sin síntomas, ha sido trasladado a la planta 22 del hospital, a la unidad de alto aislamiento.
Las autoridades francesas informaron de un caso positivo de hantavirus entre los pasajeros galos repatriados desde Tenerife tras el operativo de evacuación.
La paciente, una mujer, comenzó a presentar síntomas durante el vuelo sanitario que aterrizó el domingo en París y su estado se agravó luego en un hospital especializado en enfermedades infecciosas, donde dio positivo por hantavirus.
La ministra francesa de Sanidad, Stéphanie Rist, indicó en una entrevista en France Info que la mujer se halla hospitalizada y que el pronóstico “puede ser grave” cuando el estado clínico empeora con este virus.
Además, las autoridades sanitarias francesas han identificado a 22 personas como contactos estrechos, que seguirán aisladas y con seguimiento médico.
Los otros cuatro pasajeros franceses trasladados en el mismo vuelo sanitario han dado negativo, aunque seguirán hospitalizados durante al menos quince días.
Las autoridades estadounidenses informaron desde el domingo que uno de sus ciudadanos repatriados del barco ha dado un “positivo leve” en la prueba PCR de la cepa Andes de esta infección respiratoria, mientras que otro pasajero presentan “síntomas leves”.
Se trata de dos de los 17 ciudadanos estadounidenses que regresaron a su país en un vuelo del Departamento de Estado en el que se instalaron unidades de biocontención por precaución.
El avión los trasladó al Centro Regional de Tratamiento de Patógenos Emergentes (RESPTC, por sus siglas en inglés), ubicado en el Centro Médico de la Universidad de Nebraska, y posteriormente se derivaría a los pacientes con síntomas “leves” a un segundo centro especializado.
El presidente del Gobierno canario, Fernando Clavijo, ha lamentado en la cadena SER que sus críticas a este operativo se hayan reducido a “un meme” en redes sociales.
Detalló que planteó tres condiciones básicas para dar el visto bueno al fondeo del buque en Granadilla: realizar pruebas de infección a todos los ocupantes del barco con al menos dos días de antelación, reducir al máximo el tiempo de permanencia en Tenerife y garantizar la repatriación urgente de los pasajeros.
Como, según subrayó, no se cumplieron esas peticiones ni el Gobierno estatal le dio suficientes garantías sanitarias, reclamó a la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife que no autorizara el fondeo, aunque finalmente una orden de la Dirección General de Marina Mercante, dependiente de la Administración estatal, fue la que autorizó la entrada del barco al puerto sureño.
Este domingo, la la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, criticó que el Gobierno estatal actuara “de forma unilateral”, sin facilitar a las instituciones canarias la información técnica ni las garantías reclamadas antes del desembarco.
Dávila aseguró que tanto el Cabildo como el Gobierno autonómico solicitaron PCR para todos los pasajeros y tripulantes con el fin de confirmar que no eran contagiosos, además de informes técnicos detallados sobre la situación sanitaria a bordo. “Nada de eso se nos aportó”, remachó.
La ministra de Sanidad, Mónica García, que sigue en Granadilla toda la operación, aseguró que organismos como la OMS y distintos representantes diplomáticos han trasladado su reconocimiento al operativo desplegado en Tenerife. “Hoy podemos estar orgullosos del éxito de la operación y del orgullo de un país como el nuestro, solvente y robusto en términos de salud pública”, apostilló.
