Billy Batson (Asher Angel) es un joven huérfano de 14 años al que le cambia la vida por un fortuito encuentro con un hechicero. Después del encuentro con este viejo brujo, el cual le traspasa sus poderes, cada vez que Billy grite la palabra «¡Shazam!» se convertirá en el superhéroe adulto Shazam (Zachary Levi) pero continuará siendo un niño en su interior (es inevitable acordarse de ese clásico ochentero que fue ‘Big’ con Tom Hanks, un niño atrapado en el cuerpo de una adulto). De hecho, este superhéroe de DC Comics ha generado que diferentes críticos, de Den of Geek a la revista Forbes, aseguren que esta sería la película de superhéroes que el Spielberg habría rodado en los años 80.
Roza la parodia en un guiño muy lejano a «Deadpool» aunque en versión familiar tan suave como la seda. «¡Shazam!» se ríe de su mismo universo, de las reglas establecidas y de la lógica que se maneja en estas historias pero en el tono adecuado para una película de adolescentes, de ahí hacía edades menores… cada vez que Billy grite ¡Shazam! tendrá una apariencia adulta, la capacidad de ser inmune a las balas, gran velocidad y fuerza, y podrá volar.
En «¡Shazam!» el elemento destacado es el valor de la familia. El sentido de pertenencia a un grupo social. Es lo que necesita el protagonista y es lo que también motiva al villano, el Doctor Sivana, pero en el sentido inverso al del héroe: quiere los poderes que le fueron negados de pequeño para poder vengarse de su padre y del planeta al completo. En definitiva, una historia familiar y divertida, no existe el riesgo de tener que salir corriendo con los niños como le pasó a más de un despistado cuando se sentó con los críos a ver a Ryan Reynolds enfundado en un traje de cuero rojo soltando tacos, claramente esto no es la maravillosa “Deadpool”, es más de lo mismo, el enésimo cómic llevado a la pantalla en esa especie de promesa religiosa que tienen los estudios de Hollywood, en conspiración con DC y Marvel, de inundar los cines del mundo con un volquete contínuo de películas sacadas de sus cómics. Resumiendo, cine entretenido que no te defraudará si sabes a lo que vas…
