VICENTE PÉREZ
El árbol esquisúchil que sembró en Guatemala el santo tinerfeño Pedro de San José de Betancur (el Hermano Pedro) se ha desplomado de raíz en la localidad de La Antigua Guatemala, que está declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO.
El ejemplar, sembrado en 1.657 en el Calvario de esa histórica localidad y del que solo se ha podido obtener un hijo, está declarado Patrimonio Cultural de la Nación desde 2004 y Patrimonio Etnobotánico de La Antigua desde 2002, por lo que sus restos tendrán un tratamiento especial ya que es un árbol vinculado a la historia y a la fe guatemalteca.
El esquisúchil, con propiedades medicinales y capaz de alcanzar siglos de vida, está en peligro de extinción y el etnobotánico de dicho país centroamericano Miguel Torres se ha consagrado a su reproducción, que es muy complicada pero ha logrado su propósito. Los vínculos entre Guatemala y Canarias por el santo, que nació en Vilaflor, han hecho que algunos ejemplares hayan cruzado el Atlántico, como si fuera un viaje de regreso de Hermano Pedro, para intentar su aclimatación en el Archipiélago.
En 2011 se realizó en Tenerife y La Gomera una primera siembra y el pasado año, en el marco de un seminario interacional sobre Patrimonio Cultural en la Universidad de La Laguna, se sembraron otros tres esquisúchiles, uno en el caserío tradicional de El Hoyo, Ifonche (municipio de Vilaflor) y otro en Granadilla de Abona, localidades una natal del santo y otra en cuya costa llevaba el ganado en la época de la trashumancia, y un tercero en el patio del antiguo convento de Santo Domingo, en La Laguna.
En 2018, Torres descubrió que un hongo xilófago o destructor de la madera atacó el árbol del Calvario, enfermedad que al final lo derribó el pasado 9 de mayo. Las raíces estaban podridas por la infección que le causó este microorganismo, según explicó este científico al diario Prensa Libre, de Guatemala. Este biólogo recuerda que el motivo del Hermano Pedro para sembrar el esquisúchil en ese lugar fue proveer a su surtida botica de una escasa planta medicinal, ya conocida por los indígenas.
El esquisúchil (de nombre científico Bourreria huanita) está ligado a los ritos de los mayas de Copán, que usaban su flor en templos y entierros reales. En México, los cronistas del siglo XVI dejaron constancia del aprecio de los monarcas aztecas por este árbol pues lo cultivaban en sus jardines botánicos.
En Guatemala hay unos 130 ejemplares de esta especie, principalmente sembrados en la Antigua Guatemala en lugares relacionados con el Hermano Pedro, tras haber logrado su reproducción Miguel Torres.
La labor humanitaria del Hermano Pedro en Guatemala fue gigantesca y dura hasta hoy. Abrió centros de acogida para pobres, indígenas y vagabundos, alfabetizó a la población y fundó la Orden de los Hermanos de Nuestra Señora de Bethlehem en 1656. Falleció en 1.667 a los 41 años.
