VICENTE PÉREZ
Los mapas de peligrosidad volcánica no ponen a la capital tinerfeña precisamente entre los municipios que deben estar más preocupados por las consecuencias directas de una erupción, cuya probabilidad es muy baja en esta parte de la isla.
Sin embargo, hay vulcanólogos que advierten de que ningún lugar de la isla tiene riesgo cero, ni se debe dar por hecho que la próxima erupción será donde ahora se localiza la sismicidad, al oeste de Las Cañadas.
A eso hay que añadir que las consecuencias indirectas sí pueden afectar, de un modo a otro, a toda la isla.
Es lo que ha llevado al alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, a decretar la creación de una comisión técnica que asesore al Ayuntamiento en estos temas, por aquello de que mejor prevenir que curar, y mejor en el corto o medio plazo que en el largo, es decir, más allás de unos cuantos meses, que es cuando los vulcanólogos dicen que no pueden descargar que la actual actividad volcánica anómala que se registra en Tenerife pudiera evolucionar hacia una erupción.
Este grupo asesor elaborará un plan de acción ante una eventual erupción volcánica en la isla de Tenerife, con el fin de asistir al alcalde en la evaluación de escenarios, propuesta de medidas preventivas y coordinación de acciones estratégicas que resulten necesarias para afrontar con garantías los retos organizativos y logísticos derivados de una situación de esta magnitud, según explica la nota oficial.
«Acogida y refugio» de población de otros municipios
Bermúdez sostiene que este decreto tiene su justificación en que “en caso de un evento eruptivo, aunque las probabilidades de afección directa a Santa Cruz sean reducidas por su localización geográfica, la capital insular desempeñaría un papel fundamental en la gestión logística, humanitaria y administrativa» de esa emergencia.
En especial, para el alcalde chicharrero el papel de Santa Cruz en esa hipotética, que no improbable, circunstancia ser el de acogida y refugio temporal de población afectada procedente de otros municipios.
Los municipios con mayor amenaza volcánica
El lugar en que ocurrirá la próxima erupción es una incógnita. El mapa de grado de amenaza o peligrosidad volcánica incluido en el Plan Especial de Actuación frente al Riesgo Volcánico de Tenerife deja a Santa Cruz lejos de las zonas más expuestas.
Unas 60.000 personas residen en lugares de la isla con un grado de «amenaza» «alta» o «muy alta»: abarca los municipios de Guía de Isora, Santiago del Teide, El Tanque, Garachico y parte de Icod de los Vinos (incluyendo su casco urbano), un espacio habitado por cerca de 38.000 personas, mientras que es «alta» en el propio estratovolcán Teide-Pico Viejo, y en el resto del valle de Icod y La Guancha, franja con unos 22.272 habitantes
Una zona con amenaza «moderada», en la que no se entra en detalles en el plan, abarca el círculo de Las Cañadas y se prolongaría hacia el valle de La Orotava hasta la costa, incluyendo también Los Realejos y Puerto del Cruz, mientras que otra zona de amenaza «baja» comprendería el resto del valle, su cumbre y Fasnia. El resto de las comarcas tienen una amenaza «muy baja», incluso el valle de Güímar, pese a que en 1705 se vio afectado por la erupción del volcán de Siete Fuentes o de Arafo.
Pero esto no quiere decir que únicamente esos municipios sean los únicos donde puede haber una erupción, ni mucho menos que sean los únicos que se vean afectados por las nubes de ceniza. Será la naturaleza la que finalmente decida.
Bermúdez apunta que “Santa Cruz se encuentra en permanente contacto tanto con el Cabildo de Tenerife como con el Gobierno de Canarias en el seguimiento de la actual situación, para mantenernos informados y coordinados ante posibles eventualidades”.
El alcalde añade que “esta coordinación institucional resulta vital para, en caso de necesitarlo, dar apoyo a la continuidad de los servicios esenciales y planificación de contingencias en infraestructuras críticas”.
Quiénes formarán la comisión técnica
El decreto dictado por el regidor capitalino dispone que la comisión técnica estará presidida por el coordinador general de Infraestructuras, Equipamiento Comunitario, Emergencias y Movilidad, facultado para dar las instrucciones que se precisen con el fin de regular el funcionamiento de este órgano.
Asimismo, formarán parte de esta comisión técnica el director general de Sostenibilidad Ambiental y Servicios Públicos; la dirección general de Gestión Presupuestaria, Patrimonio y Contratación; la dirección general de Seguridad Ciudadana y Emergencias, y el jefe de sección de Gobernanza y Calidad del Dato, actuando como secretario/a un/a funcionario/a designado/a por el coordinador general de Infraestructuras, Equipamiento Comunitario, Emergencias y Movilidad.
El decreto encomienda a este órgano para elaborar un plan de actuación ante una eventual erupción volcánica en Tenerife la realización de un informe sobre las medidas preventivas que adoptar en el municipio en esa emergencia, además de disponer de modelo de gobernanza y gestión que permita una efectiva coordinación entre las áreas municipales responsables de la aplicación de esas medidas.
En ese informe deberá recogerse un pronunciamiento expreso sobre la necesidad de mantener la comisión técnica creada, una vez emitido el informe encomendado, un documento que, según el comunicado municipal, «será confidencial, por lo que deberá tomarse las precauciones necesarias al respecto».
