Sanidad estudia cómo afectó la erupción a la salud y relativiza los datos el INE sobre un anormal aumento de muertes

El director general del SCS, Conrado Domínguez, afirma que no hay aún datos que permitan concluir que hubo un incremento de la mortalidad durante los meses de la erupción. La Consejería asegura que no bastan con los datos del Instituto Nacional de Estadística para analizar la tendencia de las defunciones, a pesar del informe del profesor de la Universidad Politécnica de Madrid Rafael Cascón según el cual las cifras de este organismo indican que el aumento de muertes duplicó en la Isla Bonita la tendencia en el Archipiélago mientras duró el proceso eruptivo

VICENTE PÉREZ

La Consejería de Sanidad asegura que no dispone aún de estudios terminados que permitan conocer, en términos de mortalidad y enfermedades, los efectos de la erupción volcánica de La Palma en la salud de la población, ya que se trata de investigaciones muy complejas que además requieren un periodo de tiempo mayor, precisan fuentes de este organismo público.

En cualquier caso, Sanidad puntualiza a PLANETA CANARIO que ya está en marcha un estudio en este sentido con profesionales del Hospital de La Candelaria y del Servicio Canario de Salud en La Palma, y que esta semana se presentará otro sobre los efectos en la función respiratoria, con la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

Blas Trujillo y Conrado Domínguez, durante la rueda de prensa.

Precisamente durante el acto de presentación de un aparato de exploración funcional respiratoria que ha donado SEPAR al Área de Salud de La Palma, el director del Servicio Canario de Salud (SCS), Conrado Domínguez ha afirmado que “no hay datos que apunten a un aumento de mortalidad en La Palma tras la erupción” del volcán en Cumbre Vieja.

Sanidad señala que la evolución de la mortalidad requiere tener en cuenta más criterios, no solo estas cifras el Instituto Nacional de Estadística (INE), que además son provisionales, de este modo relativiza el informe elaborado por el profesor de Ingeniería Mecánica de la Universidad Politécnica de Madrid, Rafael Cascón, que, procesando exclusivamente esa estadística oficial, pone de relieve una anomalía en la mortalidad La Palma durante los meses de la erupción, pues aumentó el doble o, según las ultimas actualizaciones de datos, incluso más, que en Canarias con respecto a la media de los últimos cinco años.

Cascón insiste en que él no es médico y no puede entrar en cuáles son las causas de este incremento de las defunciones en La Palma justo en el periodo de la erupción, pero sí en que resulta llamativo estadísticamente la diferente evolución esos meses de la mortalidad en esta isla con respecto al resto de la región.

Rafael Cascón, durante el debate en La Palma Opina.

El ingeniero de la Complutense es coautor de diversos artículos e informes sobre el exceso de mortalidad por la pandemia de la covid-19.

Cascón participó recientemente en un debate telemático organizado por La Palma Opina, en el que también intervino el médico alergólogo Antonio García Dumpiérrez, del Hospital Doctor Negrín, quien no solo no restó valor a estos datos estadísticos señalados por el investigador de la Politécnica madrileña sino que destacó la importancia de la estadística en este tipo de estudios.

Antonio García Dumpiérrez, alergólogo, durante el debate en La Palma Opina.

Dumpiérrez – licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de La Laguna y especialista en Alergología e Inmunología Clínica- explicó que no se puede aún responder a la pregunta de cómo afectó a la población esta contaminación por el volcán, pero sí dejó claro que los gases y cenizas emitidos «lógicamente pueden afectar a la salud del ser humano».

En este sentido, este médico -que trabaja como alergólogo en el Hospital Universitario Doctor Negrín y la Clínica San Roque, de Gran Canaria- señaló en ese debate que hay pocos estudios estadísticos sanitarios sobre erupciones como para poder sacar conclusiones, en especial sobre los efectos en la salud a medio y largo plazo, pero advierte de que «cuando se excede más de dos meses una erupción volcánica, desde el punto de vista de la salud, puede tener una repercusión importante».

Cielo oscurecido por los gases y cenizas del volcán en el Valle de Aridane, durante la erupción.

Lo que sí parece incuestionable es que es los gases emitidos por los volcanes pueden ser «dañinos» para el ser humano, añadió García Dumpiérrez. Por ello, subrayó que la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica tiene ahora un proyecto para hacer una investigación sobre lo ocurrido en La Palma, y que está pendiente de obtener el visto bueno del Comité Ético del Hospital de la Candelaria.

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