PLANETA CANARIO
La Asociación Recuperando Caminos ha criticado la decisión del Cabildo de Tenerife de suspender la peregrinación a Candelaria por diez senderos y pistas forestales debido a la alerta por riesgo de incendios.
Las restricciones, que entraron en vigor a las 18.00 horas del jueves 13 de agosto, se levantaron a las 8.00 horas de este sábado 15, tras finalizar la alerta declarada por el Gobierno de Canarias.
El cierre afectó a cinco rutas de ascenso desde la ladera norte y otras cinco de descenso por la vertiente sur. La prohibición estuvo vigente durante las jornadas centrales de la peregrinación y obligó a quienes se dirigían a Candelaria a utilizar otras alternativas.
El Cabildo recomendó el Camino Viejo de Candelaria desde la ermita de Machado, en El Rosario, como itinerario para quienes quisieran acudir caminando hasta la basílica.
La Asociación Recuperando Caminos reconoce «la necesidad irrenunciable de proteger nuestros montes y garantizar la seguridad de las personas», pero cuestiona que la prohibición se haya convertido en «herramienta casi exclusiva de la gestión y la prevención».
A su juicio, la medida afectó a «una manifestación viva de nuestro patrimonio cultural» que para miles de personas representa «memoria, devoción, cultura, identidad y vínculo con unos caminos que durante generaciones han formado parte de nuestra historia».
El Cabildo defiende la medida preventiva
El Cabildo justificó el cierre por la situación de riesgo de incendios forestales y la elevada afluencia que tradicionalmente registran estos caminos durante las fiestas de la Virgen.
La presidenta insular, Rosa Dávila, aseguró que se trataba de «una medida preventiva» adoptada «pensando, ante todo, en la seguridad de las personas».
«Sabemos lo importante que es para Tenerife esta peregrinación y el vínculo que miles de personas mantienen con la Virgen de Candelaria», afirmó Dávila, quien defendió que el objetivo era que la ciudadanía pudiera vivir estas fechas «con tranquilidad, pero también con responsabilidad».
La consejera insular de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, Blanca Pérez, explicó que las condiciones existentes aconsejaban «evitar una concentración importante de personas en determinados espacios forestales».
El Cabildo optó así por una medida «temporal y preventiva» destinada a reducir riesgos y facilitar el trabajo de los servicios de emergencia y de los equipos que integraban el dispositivo especial de las fiestas.
«La peregrinación no es imprevisible»
Recuperando Caminos considera, sin embargo, que la Administración pudo actuar con mayor antelación. «La peregrinación a Candelaria no es un acontecimiento imprevisible», subraya la asociación.
El colectivo recuerda que se conocen previamente las fechas, los itinerarios, la cantidad aproximada de personas que se desplazan y las zonas más sensibles. También señala que agosto es, desde hace décadas, un periodo de especial riesgo de incendios.
Por ello, entiende que la respuesta «no puede limitarse a cerrar caminos pocos días antes» y reclama que la prevención comience con suficiente antelación.
Entre las alternativas propuestas se encuentran la revisión y el acondicionamiento de los senderos, la limpieza preventiva de las áreas vulnerables, el establecimiento de puntos de vigilancia y el refuerzo de los servicios de emergencia.
También plantea informar a los peregrinos, diseñar recorridos alternativos seguros y desarrollar una campaña específica de educación ambiental.
«La pregunta que debemos hacernos es si, antes de llegar a la prohibición, se han agotado realmente todas las posibilidades de prevenir, vigilar, informar, educar y gestionar», manifiesta la organización.
Diez senderos y pistas cerrados
En la ladera norte, la prohibición afectó al Camino de los Jacobinos, desde la pista de El Rayo hasta la carretera TF-24, y al sendero PR-TF 25, desde el área recreativa de Las Calderetas, en El Sauzal, hasta el Llano de Las Lagunetas.
También quedaron cerrados el PR-TF 25.2, desde Hoya del Abade, en La Victoria; el PR-TF 25.3, desde el mirador de La Vica, en La Matanza; y el PR-TF 35.4 Aguamansa-La Crucita, desde Aguamansa hasta la TF-24.
En los descensos por la ladera sur se suspendió el paso por el camino y la pista de la Caldera de Pedro Gil, entre Güímar y Arafo, así como por las pistas de La Helechera, Los Dornajos y El Fayal, en Candelaria.
También se cerraron la pista y el camino de servicio del tendido de alta tensión de Red Eléctrica en el municipio de Candelaria.
El Cabildo recordó que la normativa permite prohibir temporalmente el acceso o tránsito por pistas, senderos y zonas forestales cuando existan circunstancias que puedan comprometer la seguridad, como el riesgo de incendios o la activación de planes de emergencia.
«Prohibir debe ser el último recurso»
Recuperando Caminos sostiene que las administraciones disponen actualmente de medios técnicos y humanos suficientes para mejorar su capacidad de planificación.
«No se trata de ignorar los riesgos ni de poner en peligro a las personas», aclara la entidad, sino de preguntarse «si la prohibición debe ser la primera respuesta o el último recurso».
La asociación recuerda que «el monte es patrimonio natural, los caminos son patrimonio histórico y las tradiciones vinculadas a ellos constituyen patrimonio cultural».
«El monte no se protege únicamente cerrándolo. Se protege manteniéndolo, limpiándolo, vigilándolo y educando a quienes lo utilizan», sostiene el colectivo.
También rechaza que las personas que participan en la peregrinación sean consideradas únicamente una amenaza. «Miles de peregrinos no tienen por qué ser miles de riesgos», argumenta, sino que pueden convertirse en «miles de aliados comprometidos en la protección de nuestro patrimonio natural».
Para ello, reclama información, normas claras, educación ambiental y una vigilancia adecuada que permita a la ciudadanía «formar parte de la solución para una gestión más responsable del territorio».
Las restricciones se levantan tras la alerta
El Cabildo activó a las 8.00 horas de este sábado el grado 0 o prealerta en los sectores Norte, Sur, Anaga Norte y Anaga Sur, después de que el Gobierno de Canarias diera por terminada la alerta por riesgo de incendios forestales.
Con este cambio se recupera, con carácter general, la posibilidad de celebrar eventos deportivos y romerías en pistas y senderos, así como la estancia y el tránsito por las vías forestales.
También vuelven a permitirse la circulación recreativa de vehículos por pistas forestales, los aprovechamientos forestales y determinadas actividades con maquinaria, herramientas, fuego o material pirotécnico, aunque continúan vigentes algunas limitaciones específicas.
Rosa Dávila señaló que el final de la alerta permite «avanzar en la recuperación de la normalidad en nuestros montes y espacios naturales», aunque advirtió de que «levantar restricciones no significa bajar la guardia».
«Seguimos en verano y el riesgo de incendio continúa siendo una realidad ante cualquier imprudencia», añadió la presidenta insular.
Blanca Pérez defendió que el Cabildo adapta las medidas «a la evolución de las condiciones meteorológicas y del riesgo, actuando con responsabilidad y proporcionalidad».
«La prevención funciona cuando somos capaces de anticiparnos y aplicar las restricciones cuando son necesarias, pero también de levantarlas cuando las condiciones lo permiten», afirmó la consejera.
Petición de diálogo
Recuperando Caminos reclama «menos prohibición cuando existan alternativas» y más prevención, vigilancia, educación ambiental, mantenimiento y cuidado de las zonas forestales.
La entidad asegura que no pretende enfrentarse a la Administración, sino contribuir a conseguir una institución «más capaz, más preventiva y más cercana a la ciudadanía».
Pide que el Cabildo «mantenga antes de que sea necesario cerrar», que «vigile antes de que sea necesario prohibir» y que «eduque antes de sancionar».
La asociación considera que la peregrinación a Candelaria constituye «una manifestación de patrimonio cultural inmaterial y de identidad colectiva» y sostiene que cualquier restricción debe responder a los principios de legalidad, proporcionalidad y motivación.
Por ello, solicita que se valoren alternativas de gestión y que se abra un proceso de diálogo con las entidades sociales y vecinales para buscar soluciones que «no sacrifiquen nuestras tradiciones allí donde la prevención y la buena gestión puedan hacerlas posibles».
«No heredamos nuestras tradiciones para prohibirlas, sino para preservarlas, adaptarlas y transmitirlas. Eso exige algo más que prohibir: exige gestionar», concluye Recuperando Caminos.
