La erupción volcánica en La Palma lleva ya casi 2.800 construcciones arrasadas

La erupción de Cumbre Vieja cumple 75 días, con nuevos ríos de lava, que ocupan nuevos terrenos en la zona de El Frontón, pero que parecen dar un alivio a La Laguna, pues se han frenado antes de llegar a este barrio de Los Llanos. Hacia Las Manchas de momento también van sobre antiguas coladas. Ha bajado el número de sismos, aunque continúan, y la emisión de dióxido de azufre sigue en una cantidad alta

Imagen de cámara térmica que muestra este viernes dónde están las coladas activas. / CABILDO DE LA PALMA

VICENTE PÉREZ

Se cumplen 75 días de erupción en La Palma, por un volcán sin nombre al que sin embargo ya no le faltan adjetivos para describir la destrucción material y el sufrimiento mental que ha causado en el valle de Aridane, así como su impresionantes características como fenómeno natural.

El infernal fenómeno no para y este viernes 3 de diciembre ha añadido como novedad una nueva colada, emitida por uno de sus focos activos, al noroeste,  que lleva dirección a Las Manchas, hacia el suroeste, pero que discurre por ahora a través de coladas anteriores de esta erupción, terreno, por tanto, ya destruido, según ha informado el técnico de Plan de Emergencias Volcánicas (PEVOLCA) Francisco Prieto, en rueda de prensa, celebrada pasadas las 14 horas.

Zona de La Laguna, este viernes 3 de diciembre. / TIRCOM SOLUCIONES-CABILDO DE LA PALMA

En la zona de Jedey se ha vuelto a registrar una elevación del terreno, de 6 centímetros, deformación local vinculada a la presión que ejerce el magma al llegar a profundidades muy someras.

La actividad eruptiva continúa concentrándose principalmente en el flanco noreste, donde la acumulación de piroclastos ha dado lugar a la formación de un cono con actividad estromboliana y efusiva que emite coladas lávicas, según explicó la portavoz del Comité Científico del PEVOLCA; Carmen López (del Instituto Geográfico Nacional, IGN).

Estos ríos de roca fundida bajan por la zona de El Frontrón, unas moviéndose hacia el oeste sobre el malpaís creado por el volcán y otras hacia el norte, afectando a nuevos terrenos por las inmediaciones de Tacande (en El Paso).

En la rueda de prensa de este miércoles no se ha mencionado expresamente el barrio de La Laguna, en Los Llanos de Aridane, porque el aporte de lava que podía llegar hacia esa zona, incluso a través de tubos lávicos incluso, se ha reducido y las coladas se han frenado hacia ese lugar, aunque, como en todo este proceso, será esta caprichosa y portentosa fuerza de la naturaleza la que tenga la última palabra.

Continúan evacuadas unas 7.000 personas, de las que cerca de 600 han tenido que ser albergadas por las administraciones públicas al carecer de techo donde pernoctar. Unas 548 se hallan acogidas en hoteles de la Isla y 43 en centros sociosanitarios del Cabildo.

Ha disminuido en las últimas 24 horas la sismicidad a profundidades intermedias (10-15 kilómetros) y también a más de 20 kilómetros, pero se siguen produciendo terremotos. El dióxido de azufre (SO2) medido en el penacho eruptivo se mantiene en un volumen de emisión alto.

El siguiente vídeo del Cabildo muestra con cámara térmica dónde están las zonas con más roca fundida (visible e invisible, pues algunas discurren soterradas por tubos), y a la derecha de la imagen se ve el lugar con cámara normal:

La superficie ocupada por la lava en esta erupción alcanza las 1.144 hectáreas, equivalentes a otros tantos campos de fútbol, con un grado de destrucción total. La lava actúa como una apisonadora implacable tiñendo de oscuro cualquier vestigio de actividad humana en los últimos siglos.

Otro dato actualizado este viernes es el de carreteras destruidas por el volcán, más de 70 kilómetros de vías insulares y locales que están bajo la lava.

De ahí que las cifras de daños la conviertan en la mayor catástrofe natural en la historia del Archipiélago: 2.790 construcciones o edificaciones de todo tipo (la mayoría viviendas, pero también instalaciones agraria,  de hostelería y restauración y equipamientos públicos entre otros) han sido destruidas, y otras 101 están dañadas o en riesgo, según las imágenes de satélite procesadas por el programa de observación europeo Copernicus.

Los desprendimientos que se producen en el interior del cráter de este cono, aportan bloques que son transportados por las coladas, como muestra el siguiente vídeo del Instituto Geológico y Minero de España (IGME).

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