VICENTE PÉREZ
La actividad sísmica con epicentro en la cumbre de Tenerife ha experimentado un repunte desde el pasado 18 de junio, que ha continuado hasta este lunes 22.
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) y el Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN) han actualizado su análisis sobre este fenómeno. Pese al incremento del número de terremotos registrado este lunes, ambos organismos coinciden en que, con la información científica disponible hasta el momento, no existen evidencias de un aumento de la probabilidad de una erupción volcánica a corto o medio plazo.
La actividad sísmica comenzó el pasado jueves con una sucesión de pequeños terremotos localizados bajo el sector occidental de Las Cañadas del Teide. Tras una intensa jornada inicial, el número de eventos descendió durante el viernes, volvió a aumentar el sábado y experimentó un importante repunte durante el domingo y, especialmente, en la madrugada de este lunes.
Según la actualización difundida por el IGN, durante las últimas 24 horas se han registrado 221 eventos sísmicos, de los que 89 han podido ser localizados. Los hipocentros se concentran principalmente en los municipios de Guía de Isora, Vilaflor de Chasna y Santiago del Teide, a profundidades comprendidas entre 10 y 15 kilómetros, bajo el sector occidental de Las Cañadas del Teide.
El organismo estatal señala que los terremotos presentan magnitudes inferiores a 2,0 mbLg, no han sido percibidos por la población y que la señal registrada es compatible con un proceso de circulación de fluidos en profundidad.
Asimismo, considera que este episodio presenta características similares a las observadas en otros enjambres registrados durante los últimos meses y recalca expresamente que no implica un aumento del riesgo eruptivo a corto o medio plazo.
450 sismos localizados por INVOLCAN
Por su parte, INVOLCAN informa de que su Red Sísmica Canaria ha localizado más de 200 microterremotos de muy baja magnitud durante las últimas doce horas, que se suman a más de 250 eventos registrados desde el inicio del episodio, el pasado 18 de junio. Según este organismo, los terremotos de mayor amplitud se produjeron entre las 02:50 y las 03:25 horas de este lunes.
Al igual que el IGN, INVOLCAN sitúa la actividad bajo el sector suroccidental de la caldera de Las Cañadas, a una profundidad aproximada de 10 kilómetros. La magnitud máxima obtenida por la Red Sísmica Canaria durante este episodio ha sido de Ml 1,3, un dato que corresponde a su propia metodología de cálculo y que no es directamente comparable con las magnitudes publicadas por el catálogo del IGN, ya que ambos organismos emplean redes instrumentales y procedimientos de procesamiento diferentes.
Los datos publicados por el catálogo sísmico del IGN muestran que la fase más intensa del enjambre durante la madrugada del lunes se concentró entre las dos y las cuatro de la mañana, especialmente al noreste de Guía de Isora, donde se sucedieron decenas de pequeños terremotos en pocos minutos.
El terremoto de mayor magnitud localizado por el IGN durante ese periodo alcanzó 1,7 mbLg, sin que ninguno de los movimientos fuera sentido de forma significativa por la población ni provocara incidencias.
Las causas de esta sismicidad
El IGN y el INVOLCAN no hablan, de momento, de ascenso de magma, sino de fluidos (gases y vapor de agua). El IGN que interpreta que la señal observada es compatible con la circulación de fluidos en profundidad e INVOLCAN lo expresa como un proceso de presurización del sistema volcánico-hidrotermal de Tenerife provocado por la inyección de fluidos de origen magmático.
INVOLCAN recuerda que este tipo de episodios forma parte de la actividad sísmica recurrente que la isla viene registrando desde junio de 2017 y que este proceso se observa de forma reiterada desde 2016.
Según el instituto volcanológico, esta interpretación está respaldada por diversos indicadores geoquímicos y geofísicos independientes, entre ellos el incremento sostenido de la emisión difusa de dióxido de carbono (CO₂) en la zona del cráter del Teide y la ligera deformación del terreno detectada desde 2024 en el sector noreste del complejo volcánico Teide-Pico Viejo.
La evolución del enjambre durante los últimos cinco días refleja un comportamiento muy estable desde el punto de vista espacial. Los terremotos han permanecido concentrados bajo el mismo sector del edificio volcánico central de Tenerife, principalmente entre Guía de Isora, Vilaflor de Chasna y, más recientemente, Santiago del Teide, manteniendo profundidades muy similares a las registradas en episodios anteriores.
No aumenta la probabilidad de erupción a corto o medio plazo
Tanto el IGN como INVOLCAN coinciden en que el enjambre actualmente en curso presenta un comportamiento compatible con otros episodios registrados en Tenerife durante los últimos años.
Los dos organismos considera que existan evidencias de un aumento de la probabilidad de una erupción volcánica a corto o medio plazo. Ambos mantienen una vigilancia permanente del sistema volcánico mediante sus respectivas redes de monitorización para detectar cualquier cambio significativo en su evolución.
El día 19, el IGN explicó que el episodio comenzó con varios pulsos de actividad sismo-volcánica de baja frecuencia bajo el sector situado al oeste de Las Cañadas del Teide. El primero se inició a las :14 horas del 18 de junio y duró apenas once minutos, durante los cuales se localizaron 16 terremotos con profundidades comprendidas entre los 8 y los 17 kilómetros y magnitudes de entre 0,6 y 1,0.
Posteriormente, entre la tarde del día 18 y la madrugada del 19 de junio, este instituto detectó automáticamente otros 63 eventos sísmicos, de los que pudo localizar catorce. Estos presentaban profundidades de entre 8 y 15 km y magnitudes comprendidas entre 0,4 y 0,8
En su nota de prensa de la pasada semana, el IGN explicó que el episodio comenzó con varios pulsos de actividad sismo-volcánica de baja frecuencia bajo el sector situado al oeste de Las Cañadas del Teide. El primero se inició a las :14 horas del 18 de junio y duró apenas once minutos, durante los cuales se localizaron 16 terremotos con profundidades comprendidas entre los 8 y los 17 kilómetros y magnitudes de entre 0,6 y 1,0.
Posteriormente, entre la tarde del día 18 y la madrugada del 19 de junio, este instituto detectó automáticamente otros 63 eventos sísmicos, de los que pudo localizar catorce. Estos presentaban profundidades de entre 8 y 15 km y magnitudes comprendidas entre 0,4 y 0,8
