Los estudiantes más afectados por la crisis no deberán abonar los pagos pendientes en las universidades públicas

El Gobierno canario acuerda con la ULL y la ULPGC que se eximirá total o parcialmente las cantidades que deben pagar por tasas de matrículas al alumnado con problemas económicos tras el estado de alarma. Tampoco se penalizará en la matriculación del próximo curso a quienes hayan suspendido la convocatoria de este año académico

PLANETA CANARIO

El Gobierno de Canarias y las universidades públicas han acordado eximir total o parcialmente del pago de las tasas de matrícula que tengan pendiente a los estudiantes con problemas económicos derivados de la crisis del coronavirus, así como no penalizar en el coste de la nueva matriculación en el próximo año académico a quienes hayan superado las convocatorias de este curso.

Estas propuestas forman parte de un plan de medidas urgentes dirigido a paliar los efectos de la crisis sanitaria provocada por el COVID-19 en el rendimiento académico del alumnado universitario, que ya ha sido comunicado a sendos Consejos Sociales y se encuentra a la espera de su visto bueno.

En una nota de prensa, la Consejería de Educación, Universidades, Cultura y Deportes, informa de que  la Universidad de La Laguna y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria identificarán entre su alumnado a quienes, a causa de esta crisis sanitaria, no puedan hacer frente a los pagos de matrícula. Las universidades utilizarán para ello sus propios recursos de asistencia social. Una vez concluido el proceso, cada centro académico enviará a la Dirección General de Universidades un informe justificativo de las acciones realizadas y desde este departamento autonómico se compensará a cada uno de los dos centros por los importes de matrícula no percibidos, con un límite de 250.000 euros por cada universidad.

Estas acciones, que cuentan con el apoyo de la Agencia Canaria de Calidad Universitaria y Evaluación Educativa (ACCUEE) y de los Consejos de Estudiantes de las dos universidades públicas del Archipiélago, se sustentan en dos pilares, que ningún alumno o alumna pierda el curso como consecuencia de la crisis, y en evitar que ésta suponga un sobrecoste académico al estudiantado ni a sus familias.

Asimismo, con la concurrencia de los Consejos Sociales de las dos Universidades públicas, de quienes depende la definición de las normas de progreso y permanencia en los estudios, se acuerda no contabilizar las convocatorias agotadas y no superadas en el curso 2019/20 a ningún efecto y, específicamente, en lo relativo al progreso y permanencia, y en cuanto a los importes de matrícula a abonar en cursos sucesivos.

Según la normativa vigente, el alumnado becado que no supere los créditos establecidos en la convocatoria de becas debe devolver la ayuda recibida, excepto la de matrícula. En este sentido, la posible disminución del rendimiento académico producida por el confinamiento puede tener como resultado que estudiantes que habrían superado el curso académico con un rendimiento adecuado, caigan por debajo del umbral marcado en la convocatoria. Por ello, la Dirección General de Universidades junto con las universidades públicas canarias, propondrán a la Comisión de Becas, que es la competente para tomar la decisión, librar de la obligación de devolver las becas recibidas en este curso 2019/20 al alumnado que no cumpla los requisitos académicos establecidos en la convocatoria. Desde la Consejería de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, se pedirá al Ministerio, directamente y a través de la Conferencia General de Política Universitaria, que adopte medidas similares.

Además, el Ejecutivo canario  asume el compromiso de estudiar medidas para paliar los efectos de la epidemia en la próxima convocatoria de becas, referida al curso 2020/21, en lo relativo a umbrales de renta y de rendimiento académico, y de trabajar con el Ministerio de Universidades.

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