PLANETA CANARIO
Los tres alcaldes del Valle de La Orotava, de distinto signo político, han hecho un llamamiento a la unidad y han enviado un mensaje de esperanza para salir de la crisis económica que ha generado la pandemia del Covid-19.
En declaraciones a PLANETA CANARIO recogidas por el fotoperiodista Moisés Pérez durante este estado de alarma, Francisco Linares (CC-PNC), regidor municipal de La Orotava; Manuel Domíguez (PP) en Los Realejos y Marco González (PSOE) en Puerto de la Cruz, han dejado claro que remar juntos como sociedad será un factor determinante para llegar al objetivo deseado, que es la recuperación sanitaria y económica del Archipiélago en los próximos meses.
El alcalde orotavense quiere mandar «un mensaje de esperanza, pues hemos ido caminando por el camino correcto, y lo hemos hecho juntos». A su juicio, «la vacuna más efectiva ha sido habernos quedado en casa, pero el virus sigue estando aquí y para pararlo del todo y volver lo antes posible a una vida normalizada tenemos que seguir siendo serios, cumplidores y responsables». Añadió Linares que su ayuntamiento «no va a dejar tirado a nadie».
El alcalde realejero prefiere esgrimir una sonrisa a dejarse vencer por el desánimo. «Juntos saldremos adelante; vendrán momentos difíciles, complicados, y hemos vivido ya situaciones de tristeza, pero estamos preparados». «Juntos seremos más fuertes y de esta vamos a salir de la mano, con una potencia incalculable», apostilla Domínguez.
Y desde Puerto de la Cruz, su alcalde recuerda que la suya es «la ciudad turística pionera» y que se está preparando para el deseado turismo nacional e internacional, pero también para el local. «Queremos que vuelvan los visitantes», señala, «y que lo hagan con toda la seguridad posible, para que respiren y redescubran cada uno de nuestros rincones». «Pondremos en valor de nuevo Puerto de la Cruz con la propia ciudadanía, que es nuestra mejor potencia, y su convivencia y su deseo de compartirla con el turista que nos visita», añade González.
Unos mensajes que, en medio de la división política imperante a escala nacional, no deja de llamar la atención, aunque al nivel municipal, donde realmente se notan las dificultades de la ciudadanía antes que en ninguna otra administración pública, siempre se suele afirmar que prima más la búsqueda de soluciones a problemas concretos que los grandes debates ideológicos, e incluso se da más preferencia a la valoración del político como persona y gestor, que al partido o la ideología política.