El IGN estudia la actividad sísmica entre Tenerife y Gran Canaria para intentar desvelar su origen

El físico Itahiza Domínguez explica que hay varias hipótesis sobre la causa de los frecuentes terremotos en esa zona interinsular: una falla tectónica, actividad volcánica, la tensiones por el peso entre las dos islas y alguna estructura profunda en la corteza oceánica

Sismos localizados por el IGN entre 25 de abril y el 25 de junio de 2023.

VICENTE PÉREZ

El fondo oceánico entre Tenerife y Gran Canaria es uno de los focos de terremotos en Canarias. Prácticamente todos en esa zona son imperceptibles para la población, pero sí son captados por los sismógrafos. El que sí causó alarma fue el de 1989, que alcanzó una magnitud de 5,9 y fue ampliamente sentido.

Para estudiar el origen de esta frecuente sismicidad entre las dos islas, más cerca de Tenerife que de Gran Canaria y frente al Valle de Güímar, ha puesto en marcha una investigación el Instituto Geográfico Naciona (IGN).

Principales hipótesis sobre esta sismicidad

FOTO: GRAFCAN

Se tiene poco conocimiento de por qué tantos movimientos telúricos en este punto del Archipiélago. Hay algunas hipótesis. Una de ellas es la de una estructura tectónica. “Las placas tectónicas”, explica Itahiza Domínguez, sismólogo del IGN, “no se mueven todas como un conjunto sino que puede haber partes que lo hacen de manera distinta, y podría haber ahí un conjunto de fallas debido a un defecto tectónico”.

La otra hipótesis es la del vulcanismo, aunque, a juicio de Domínguez, “no parece que tenga que ver con el volcán de Enmedio”.

Relieve en 3D del volcán de Enmedio. / IEO

La tercera teoría tiene que ver con el efecto del enorme peso de las islas: “Tenerife sigue creciendo y Gran Canaria está en proceso de erosión, lo que hace que la distribución de pesos cambie, y por isostasia, tiende a levarse esta isla, mientras que la de Tenerife puede estar hundiéndose” . En todo caso, según este sismólogo, se trata de un proceso muy lento.

Se ha especulado también con algún tipo de estructura bajo la corteza en esa zona, “porque ahí localizamos terremotos a mucha profundidad, a 30 o 40 km, lo cual no es del todo normal en la corteza oceánica”.

Ampliación de las red de estaciones para este proyecto

Itahiza Domínguez, sismólogo del IGN.

Entre ambas islas se han producido algunos sismos de magnitud importante, entre los que descuella sobremanera el de 1989. Se trata de una sismicidad dispersa, con una media de 200 eventos de hasta 1.5, aunque en los últimos años el IGN ha detectado pequeños enjambres a las citadas profundidades de 30-40 km.

Espacialmente, se distribuyen desde el noreste al suroeste, aunque, según puntualiza el científico del IGN, “esto puede deberse a un sesgo en la distribución de las estaciones sísmicas”.

Este proyecto, apunta Domínguez, permite mejorar de manera provisional la red de estaciones en Gran Canaria, aunque también con sismógrafos permanentes en esta isla, donde el IGN cuenta con menos que en Tenerife porque es en esta isla donde se vigila el mayor riesgo volcánico.

En realidad se trata de dos proyectos en uno, entre el Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona y el IGN, con la coordinación de Antonio Villaseñor, investigador reputado en la ciencia de la sismología.

Sismos en Canarias localizados por el IGN entre 25 de abril y el 25 de junio de 2023.

Estaciones submarinas y la nueva técnica DAS

Para recoger datos, se instalan estaciones sísmicas en el fondo del mar, gracias a que un buque oceanográfico las despliega, con la idea de combinar los datos obtenidos en tierra con los registrados en el lecho oceánico, “para logar una mejor localización y caracterización de la sismicidad entre Tenerife y Gran Canaria, así como estudiar la estructura de fondo”.

Se usa también la técnica DAS, consistente en unos receptores que se colocan en la fibra óptica submarina, los cuales emiten pulsos de luz y los perciben determinando el movimiento del suelo a largo de este cable. Se trata de una técnica “muy novedosa y es el futuro de la sismología porque permite detectar terremotos de magnitudes relativamente bajas”.

“Es una herramienta muy poderosa, pero está empezando y esperemos que se pueda usar en el futuro en Canarias para la vigilancia volcánica”, apunta Itahiza Domínguez, quien explica que ya se ha experimentado esta técnica en Tenerife, en una galería de agua seca, de 1km; “el problema es que se genera una cantidad de datos muy ingente y es difícil de tratar”.

EL VOLCAN DE ENMEDIO

Batimetría del Volcán de Enmedio,entre Tenerife y Gran Canaria ,

La presencia de este cono de más de 450 metros de altura ha llamado la atención de los oceanógrafos y vulcanólogos. “Parece que las erupciones que ha tenido no son demasiado antiguas, de unos miles de años, y la hipótesis más probable es que se trata de una coincidencia que estructura que genera esa sismicidad en algún momento ha provocado que saliera magma en esa zona”, apunta el físico del IGN.

Y es que, desde su punto de vista, los terremotos en esa zona “no parecen que sean los típicos de volcanes, ya que es una sismicidad continua, no decae con los años”.

¿Riesgo de un terremoto destructivo?

Imagen de Angelo Giordano en Pixabay

Para que se produzca un gran sismo entre las dos islas capitalinas, observa el científico del IGN, es necesario q ue haya una gran falla, y para un movimiento de magnitud 6 debería, por tanto, existir esa estructura de kilómetros de longitud.

Precisamente con esta investigación se pretende determinar el potencial peligro que representara esa zona interinsular, aunque, al menos como precedente histórico, no hay ninguno en esta área del Archipiélago que haya generado daños importantes.

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