PLANETA CANARIO
El PSOE, a través de su hasta el pasado lunes concejal de Seguridad Ciudadana, Florentino Guzmán Plasencia, ha anunciado que su grupo municipal «solicitará una investigación» por un «posible delito» tras tener «conocimiento» de que la comisaria de la Policía Local expedientada por celebrar una fiesta en la comisaría en pleno estado de alarma cuando aún regía el confinamiento, designó escoltas para la concejala que le sustituye en el cargo, Evelyn Alonso, y el de nuevo alcalde José Manuel Bermúdez (CC-NC) «desde días antes» de la votación de la moción de censura que el pasado día 13 apeó del poder a los socialistas, «sin informar a sus superiores».
Guzmán Plasencia ha anunciado en un tuit esta iniciativa del PSOE y, contactado por PLANETA CANARIO, ha recordado que cuando era concejal de Seguridad, suspendió el nombramiento de Carmen Delia González, a la espera de la resolución del expediente disciplinario.
La comisaria, que ha sido concejala y consejera del Gobierno canario con CC-PNC, llegó a estar de baja desde que trascendió lo ocurrido a la opinión pública después de que publicara en Facebook imágenes de la fiesta, en abril, junto a otros compañeros del cuerpo, que posteriormente fueron borradas.
En las fotos se veía cómo se abrazaban y daban besos ante una mesa con dulces y bebidas, sin mascarillas ni distanciamiento entre las personas impuestas por la declaración del estado de alarma El sindicato FSC-CCOO pidió en mayo medidas disciplinarias contra la comisaria jefa, y en el mismo sentido, Unidas Podemos abogó por su destitución.
PLANETA CANARIO solicitó la versión de la concejala Evelyn Alonso, quien en un comunicado, se ha centrado más en desmentir que exista un servicio de escoltas como tal que en el hecho de que antes de que él dejara de ser la máxima autoridad como concejal de Seguridad Ciudadana se tomaran decisiones a sus espaldas.
Alonso explica que en la Policía Local “de ningún modo han existido órdenes en ese sentido, ni un servicio de escoltas establecido antes del reciente cambio político que se ha producido en nuestro Ayuntamiento”.
En todo caso, asegura que «lo único que se ha hecho es una nota informativa, de carácter interno, para saber si entre la plantilla policial hay personal voluntario que quiera desempeñar esas funciones [las de escolta] de manera provisional”.
De cualquier forma, Alonso recuerda que la protección de autoridades es una de las funciones que pueden asumir los agentes de la Policía Local, “y así lo han venido haciendo puntualmente y desde hace tiempo en esta misma institución”.
Lo que también ha querido dejar claro Alonso es que la solicitud de personal voluntario para asumir estos cometidos “únicamente supondrá que esos agentes, si fuera necesario, podrían hacer estas labores dentro de sus horarios habituales y adscritos a las unidades a las que ya pertenecen, siempre teniendo claro esa provisionalidad y que para establecer la necesidad de este servicio nos sentaremos en breve a negociar con los representantes de los trabajadores”.
Para Alonso, los comentarios referidos a la seguridad del alcalde y ella misma como representantes ciudadanos, “no deberían ser materia de confrontación política, puesto que, en muchos momentos, en muchas instituciones ante requerimientos objetivos de las fuerzas y cuerpos de seguridad ha sido necesario articular medidas de protección especiales”.
Por último, la concejala ha insistido en su mensaje y «llamamiento a la responsabilidad, por parte de todos, con el objetivo de recuperar la buena imagen del cuerpo de la Policía Local, que cuenta con una historia y una hoja de servicios intachable a nuestra ciudad, reforzada por el sobresaliente y sacrificado trabajo que han desarrollado en los últimos meses ante unas circunstancias excepcionales derivadas de la alerta sanitaria que hemos sufrido”.
Precisamente esa imagen es la que, a juicio del PSOE y de Unidas Podemos, quedó desprestigiada con las imágenes de una fiesta en la Policía Local con sus principales mandos, para despedir a un agente que se jubilaba, en pleno momento en que este cuerpo policial debía precisamente velar por el cumplimiento del confinamiento social y la distancia de seguridad y la protección con mascarilla, normativa que, al menos en las imágenes divulgadas, se incumplían de forma clara.
Hay que tener encuenta que la Policía Local tramitó más de 2.300 actas por incumplimientos de las medidas legales de protección, confinamiento y distancia física dispuestas durante el estado de alarma.
