VICENTE PÉREZ
El director del Instituto Canario de Administración Pública (ICAP), Gustavo Pérez, defiende la implantación de la Inteligencia Artificial (IA) en los trámites administrativos para agilizar los plazos de los procedimientos pero, sostiene, «no debe suplir el contacto directo de la ciudadanía, la atención presencial», teniendo en cuenta, además, que muchos ciudadanos no dominan aún las gestiones digitales.
De hecho, asegura que el propósito del ICAP es reducir gracias a la IA el tiempo dedicado a determinadas tareas para que los empleados públicos y funcionarios puedan prestar «una atención más cercana» a los ciudadanos.
Pérez, exalcalde de Güímar, destaca que «la transformación digital, con la IA, ha llegado para quedarse, no es futuro, es presente». Ese avance, insiste, no debe provocar la desaparición de la atención personalizada: «Cualquier Administración pública que se precie no puede dejar el contacto directo con el ciudadano».
En esta línea, explica que cuanto más preparado esté el personal que trabaja para las Administraciones públicas, mejores podrán ser los servicios públicos.
Entre sus cometidos al frente del ICAP sitúa la «anticipación a los nuevos desafíos» de la Administración en el siglo XXI para que los funcionarios tengan la formación suficiente ante los nuevos retos.
También defiende que a la ciudadanía se le deben simplificar las gestiones: «La complejidad administrativa tiene que quedar de la puerta de la Administración hacia adentro y al vecino, al ciudadano, tenemos que darle agilidad, celeridad a sus procedimientos».
La experiencia municipal como ventaja
Pérez, a quien en la entrevista se le nota su experiencia como alcalde, ya que utiliza con frecuencia la expresión «vecino» como sinónimo de «ciudadano» o «usuario», considera que haber estado al frente del Ayuntamiento güimarero le proporciona una ventaja para dirigir el instituto, la de conocer de primera mano el funcionamiento de una Administración local y los problemas cotidianos de sus habitantes.
«Venir de la política municipal te hace tener una visión de cercanía con el vecino, más que en cualquier otra Administración», asevera.
Esa experiencia municipalista le deja más claro, si cabe, que toda la formación del ICAP «tiene como principal objetivo la mejora del servicio público para el ciudadano de Canarias».
«Agentes de transformación digital»
El ICAP desarrolla dos líneas relacionadas con este proceso. La primera incluye «un paquete de cursos orientados específicamente a determinadas áreas para trabajar de forma correcta la inteligencia artificial en esos departamentos», detalla.
La segunda consiste en un itinerario que reúne distintos contenidos y permite obtener «una titulación de agente de transformación digital», con la finalidad es disponer de personas capaces de impulsar internamente estos cambios pero también de ayudar a los ciudadanos en la digitalización de los procedimientos.
Reducir la brecha digital
La reducción de la brecha digital ocupa un lugar central en los objetivos expuestos por el responsable del ICAP, ya que la modernización de los servicios, recalca, no puede convertirse en otra barrera para acceder a ellos: «La formación va relacionada con no dejar a personas vulnerables en el ámbito digital», afirma.
En este sentido, indica, «el Gobierno es consciente de que muchos ciudadanos todavía no están familiarizados con la transformación digital, con la inteligencia artificial». Desde esa perspectiva, cree importante que haya funcionarios que «arropen a los ciudadanos para que conozcan poco a poco los distintos procedimientos que se hacen de forma digital, de modo que si una persona no sabe cómo completar gestiones digitales, la Administración pública debe darle los conocimientos específicos que necesite» para llevarlas a cabo.
Pérez reconoce que todavía hay sedes electrónicas de entidades públicas demasiado complejas para la ciudadanía. Ante esta circunstancia, el ICAP pretende proporcionar recursos para diseñar mejores páginas web y mejores aplicativos informáticos, de modo que resulte más sencillo su uso por los usuarios.
El responsable del ICAP refiere que en el día a día se encuentra con personas que le exponen que no saben cómo realizar determinados trámites digitales.
A ello se suma, subraya, la necesidad de dar seguridad en la protección de los datos personales, para que nadie se sienta inseguro en sus comunicaciones con la Administración.
Una formación adaptada a las ocho islas
El ICAP trabaja con ayuntamientos, cabildos, departamentos autonómicos y otras instituciones con las que mantiene convenios. Esta capacidad permite compartir criterios y reforzar la coordinación entre los distintos niveles del sector público.
No obstante, el responsable del instituto aclara que las necesidades varían según el territorio y las dimensiones de cada organismo público: «Hay que tener claro que somos ocho islas y que cada una requiere de una formación para el empleado público y los funcionarios de forma independiente e incluso especializada».
«No es lo mismo esta formación en una isla capitalina que en una no capitalina, ni en un ayuntamiento de más de 50.000 habitantes a uno de menos de 5.000», expone.
El ICAP apuesta por itinerarios formativos, más que por cursos aislados, y en programas apoyados por las dos universidades públicas del archipiélago y también por la Universidad Europea de Canarias.
El responsable del ICAP enfatiza que este instituto «tiene que ser un agente transformador de Canarias» que contribuya a elevar la calidad de los servicios públicos. Y reitera una reflexión que convierte en un mantra duranta la entrevista: «Cuanto más formación, cuanto más conocimiento tenga el empleado público y el funcionario, mejor servicio público vamos a poder otorgar a los ciudadanos de Canarias».
