PLANETA CANARIO
La sucesión de borrascas que ha afectado a Gran Canaria desde noviembre, con especial incidencia de la borrasca de alto impacto Therese, ha elevado el volumen almacenado en la red de presas de la isla hasta 39 millones de metros cúbicos.
Una cifra que, según el Cabildo, garantiza cinco años de suministro al sector primario, a lo que se sumarán además nuevas aportaciones procedentes de aguas industriales.
Los datos fueron expuestos por el presidente del Cabildo, Antonio Morales, acompañado por el consejero de Sector Primario, Miguel Hidalgo, y por el gerente del Consejo Insular de Aguas, Carmelo Santana.
El salto es especialmente relevante si se compara con la situación previa a la llegada de la borrasca Claudia: entonces las presas almacenaban 2,3 millones de m³, frente a los 39 millones actuales, lo que supone multiplicar por 17 las reservas con las que cerró 2025 el periodo agrícola.
La evolución temporal del almacenamiento refleja con claridad el impacto del episodio meteorológico. Entre noviembre de 2025 y febrero de 2026, entre Claudia y Therese, el agua embalsada ya había crecido hasta 5,4 millones de m³.
Sin embargo, solo la pasada semana, Therese aportó 23,6 millones de m³ adicionales, hasta alcanzar el volumen total actual, en un contexto en el que los barrancos siguen derivando aportaciones a la red de embalses, aunque el Cabildo estima que ya no alterarán de forma sustancial la cifra final.
El comportamiento de las presas ha sido además excepcional por la distribución territorial de las lluvias.
Frente a otros temporales, en los que las aportaciones suelen concentrarse en zonas concretas del norte o del suroeste, esta vez las precipitaciones se repartieron por prácticamente toda la isla, provocando un llenado simultáneo inédito de embalses en diferentes cuencas.
El Cabildo cifra en 35 las presas actualmente llenas y aliviando, mientras otros cinco embalses podrían alcanzar esa situación en los próximos días.
En la red de titularidad insular, seis de las siete presas propiedad del Cabildo están en situación de llenado y alivio, mientras que la de Presa de Chira se mantiene al 51% de su capacidad.
Solo durante el paso de Therese, estas infraestructuras incrementaron sus reservas en 6 millones de m³, hasta situarse en 7,8 millones de m³, con un 73% de llenado.
Más allá del agua almacenada, el Cabildo subraya el papel que han desempeñado estas infraestructuras como elementos de laminación de avenidas, amortiguando las crecidas en los barrancos durante los episodios más intensos de lluvia.
Según los responsables insulares, las presas absorbieron parte del caudal, redujeron los picos de avenida y distribuyeron la salida de agua de forma gradual por los aliviaderos, evitando descargas bruscas aguas abajo en las zonas bajas del territorio.
El episodio también ha tenido un efecto muy positivo sobre el acuífero insular. Como referencia, el Cabildo señaló que el sondeo de Cuevas Blancas, utilizado para medir el nivel isométrico a escala insular, había experimentado una recuperación de 18 metros desde la llegada de Claudia, pero durante el paso de Therese el aumento alcanzó 122 metros, un dato que apunta a una recarga subterránea extraordinaria y refuerza la mejora global del sistema hídrico de la isla.
Desde el punto de vista meteorológico, la corporación insular califica el episodio como “doblemente histórico” por intensidad y persistencia.
En varias estaciones de cumbre se registraron precipitaciones diarias entre las cinco más elevadas de series históricas de más de 70 años, con acumulados que superaron los 500 litros por metro cuadrado en una zona y los 379 l/m² en otra.
En numerosos puntos de la isla cayó en una sola semana más lluvia que la habitual de todo un año.
Entre los registros más significativos figura el de Bañaderos, donde se alcanzaron 160 l/m² en un solo día, el mayor dato de toda su serie histórica, mientras que en Las Lagunetas las precipitaciones rozaron los 400 l/m² en apenas una jornada, provocando numerosos desprendimientos que todavía siguen registrándose en la red viaria de medianías y cumbres.
FOTOS: CABILDO DE GRAN CANARIA
