PLANETA CANARIO
Si cumplieran las peores previsiones científicas sobre el cambio climático, en 2050 se verían afectadas 147 playas turísticas de Canarias, con una pérdida de superficie del 10,6% en el total de esas zonas del litoral; cifras que en 2100 podrían elevarse a 153 playas, afectando al 45,2% de su superficie total.
En el conjunto del Archipiélago, la superficie total de playas que se puede perder durante el avance progresivo y permanente de la erosión por a mitad del siglo XXI, ascienden entre el 9,5% de el mejor de los casos y 11,9% en el peor; y a final de siglo entre el 30,4% y al 44,5% (casi la mitad del área de playas en Canarias). Las islas más afectadas serían las de la provincia occidental.
Son las estimaciones de un estudio encargado por el Gobierno regional a la empresa pública Cartográfica de Canarias (GRAFCAN), que lo ha coordinado, y que ha contado con la intervención del Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria (IHC) y de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC).
Este trabajo persigue realizar una contribución significativa al Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC) y al desarrollo de una Estrategia de Adaptación de la Costa Española al Cambio Climático. Con su ejecución se ha respondido a la necesidad de estimar, con un nivel del detalle suficiente, los efectos del cambio climático en el ámbito de las zonas costeras de Canarias. Con esta información se espera que los gestores puedan tomar decisiones y adoptar medidas de lucha contra los efectos del cambio durante el presente siglo.
Los cambios permanentes en la costa, asociados a la inundación permanente por subida del nivel medio del mar y retranqueo estructural de la costa, tendrán una afección espacialmente limitada sobre la población canaria, pero de consecuencias muy significativas debido a la necesidad de reubicación que conllevan sobre esas poblaciones. Se calcula que, en el conjunto de Canarias, unas 500 personas puedan verse obligadas a reubicarse en el peor escenario climático de 2050 y más de 5.000 en el peor escenario climático de 2100.
Las inundaciones por temporales marítimos episódicas afectarán a una población más amplia. En el peor supuesto de cambio climático, las inundaciones podrán poner en riesgo a un 1% de la población de Canarias en 2050 y a un 2% en 2100, así como el 7,5% de la población turística flotante. Pero hay que tener en cuenta que los temporales más extremos, de 500 años de frecuencia media, solo tienen una probabilidad del 0,2% de suceder en un año cualquiera.
Las pérdidas económicas directas estimadas, asociadas tanto a los procesos erosivos como a los procesos de inundación costera, pueden alcanzar un 11% del PIB actual en el peor escenario de cambio climático en 2100.
Los principales datos los expuso este viernes en el Parlamento de Canarias el consejero de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Política Territorial, José Antonio Valbuena, quien advirtió de que «la situación no se está revirtiendo y puede empeorar» y por ello, afirmó que, más allá del «consenso», que es importante, hay que empezar a «actuar». Así, ha indicado que si se aprueba la ley contra el cambio climático ya habrá «herramientas» para tomar medidas.
Los hábitats y ecosistemas podrán experimentar una reducción sensible de sus superficies debido a los efectos permanentes de la inundación y la erosión estructural. Esta reducción será, en general, de carácter limitado (menos del 0,5 de los espacios naturales protegidos), pero podrá tener una dimensión significativa en las costas bajas de las islas orientales (Fuerteventura y Lanzarote), de menor relieve, y en las costas surorientales de Tenerife y Gran Canaria.
Los resultados indican un patrón este-oeste en la distribución geográfica del riesgo costero asociado al cambio climático en Canarias. En este sentido, las islas orientales, Fuerteventura y Lanzarote, estarán sometidos a los riesgos significativamente más elevados en 2050 y 2100, destacando los municipios de Pájara y La Oliva, en Fuerteventura, y de Arrecife, en Lanzarote.
En las islas centrales, Gran Canaria y Tenerife, los riesgos costeros se concentrarán en las costas sur y orientales, destacando los municipios de San Bartolomé de Tirajana y Las Palmas de Gran Canaria, en la isla de Gran Canaria, y de Adeje, Arona y Granadilla, en la isla de Tenerife. Los riesgos serán, en general, bajos, o de carácter leve, en los territorios de las islas occidentales (La Gomera, La Palma y El Hierro).
Se verán perjudicados 50 hectáreas de cultivo y 127 infraestructuras, como el aeropuerto de Lanzarote y la potabilizadora de Puerto del Rosario, entre otras.
Los 47 tramos con mayor riesgo acumulado
Teniendo en cuenta todos los impactos socioeconómicos y ecosistémicos modelizados, en el documento se han identificado 47 tramos de costa de alto riesgo acumulado (Hotspots) en Canarias que deberán ser objeto prioritario de estudios de detalle y de planes de adaptación al cambio climático a nivel local. A continuación mostramos las fichas del documento que establecen las zonas costeras con riesgo alto por e cambio climático en Canarias:
