El Hierro aspira a que la Bajada de la Virgen de Los Reyes sea Patrimonio de la Humanidad

El pleno del Cabildo herreño acuerda por unanimidad solicitar al Gobierno canario que a su vez solicite al Ejecutivo estatal defender ante la Unesco la máxima distinción mundial en patrimonio cultural para una tradición que se mantiene desde el siglo XVIII

PLANETA CANARIO

El Hierro quiere unirse al listado de territorios del planeta que atesoran bienes Patrimonio Mundial .  El Pleno del Cabildo ha aprobado esta semana por unanimidad iniciar los trámites para promover ante la Unesco ese reconocimiento internacional para la Bajada de la Virgen de los Reyes, como patrimonio inmaterial de la humanidad.

De lograrse este objetivo, esta fiesta herreña ostentaría igual distinción que el Silbo gomero, El Teide, el casco histórico de La Laguna y el Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria.

El paso acordado es requerir al Gobierno de Canarias que tramite el expediente ante el Ejecutivo central para que a su  vez defienda en la Unesco dicho reconocimiento.

La propuesta  pone de relieve el rico patrimonio cultural de esta tradición que tiene su origen en el voto realizado por el pueblo herreño en 1741 y que se mantiene viva cada cuatro años, desde 1754, “haya o no urgente necesidad”. La próxima edición se celebrará en 2021.

Los portavoces de los diferentes grupos del plenario (Puede-IUC, AHI, AExEL y PSOE) manifestaron la trascendencia de la tradición herreña en el patrimonio cultural, su vinculación histórica con el agua y el pastoreo y su enorme carga patrimonial musical, afectiva y religiosa, entre otros aspectos que la hacen única.

Tal y como recoge el extenso informe elaborado por la inspección de Patrimonio Histórico del Cabildo, para entender el contexto de este voto, hay que remontarse a la arribada de la imagen escultórica de una Virgen a El Hierro, acontecida el 6 de enero de 1546, según ha sido transmitido oralmente, generación tras generación.

La cultura pastoril impregna toda la historia de la Virgen de los Reyes y su Bajada cuatrienal, que consiste en una procesión que cada cuatro años traslada la imagen desde su ermita en La Dehesa comunal hasta la iglesia de La Concepción en Valverde, en un trayecto que recorre la práctica totalidad de la isla de oeste a este a través de impresionantes paisajes.

La Bajada rige el calendario vital de la isla y es un elemento clave de cohesión social de todos sus habitantes, con independencia de su fe, de su agnosticismo o de su ateísmo.

La procesión, encuadrada en la tradición pastoril de la isla, se articula en torno a la Virgen, que simbólicamente cuida de su rebaño de fieles, simbolizados en el cuerpo de baile que acompaña la celebración, al son que marcan los pitos y tambores, sonidos que evocan de inmediato a El Hierro y que convierte a la música en otro elemento patrimonial esencial de esta tradición.

El camino es otro elemento impregnado de connotaciones simbólicas. Recorre casi 29 kilómetros a través de la dorsal que delimita las vertientes norte y sur de la isla.

Se divide en tramos, delimitados por rayas o límites, que serán recorridos por bailarines y personas del pueblo al que corresponda conforme al voto del siglo XVIII, encargándose del traslado y custodia de la Virgen.

En La Bajada, según se fundamenta en el acuerdo aprobado por el pleno del Cabildo, confluyen elementos físicos y simbólicos que justifican sobradamente su consideración como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, tal y como se recoge en el expediente que ahora elevará el Cabildo de El Hierro al Gobierno de Canarias para su tramitación.

El sincretismo religioso facilitó la aculturación de una sociedad aislada durante siglos en un entorno cerrado como El Hierro, con otras formas socioculturales procedentes del continente europeo.

Se configura una nueva sociedad asentada sobre las raíces del cercano continente africano y las nuevas formas socioeconómicas implantadas tras la Conquista, dando lugar a una sociedad arraigada en su territorio y que ha sabido asumir su herencia y legarla a través de generaciones.

A todo ello hay que unir la importancia geológica y paisajística del recorrido que efectúa la Bajada, que recorre una geología singular, expresión evolutiva de una isla volcánica aún en proceso de formación.

El paisaje geológico se complementa y completa con la masa forestal que lo ha colonizado desde el origen de la isla, tanto el bosque de fayal-brezal, fósil viviente del bosque Terciario que una vez colonizó el planeta, hasta las masas de pino canario, cuya adaptación a un medio volcánico lo ha hecho único para la supervivencia en caso de incendios forestales.

En estos bosques es posible apreciar numerosos elementos botánicos, animales e insectos que son endémicos de la isla o del Archipiélago Canario.

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