El Gobierno canario cuatripartito defiende desbloquear en Costas el puerto de Fonsalía pese a que Sí Podemos sigue contra esta obra

Los 4 diputados del partido morado, los únicos que se oponen a esta infraestructura entre los 70 del Parlamento canario, aunque esta "contradicción" está fuera del pacto de gobierno con PSOE, NC y ASG. El consejero de Obras Públicas, Sebastián Franquis, confirma que en abril el anterior Ejecutivo regional envió la respuesta a la negativa de Costas a permitir la construcción del puerto por su impacto ambiental y su falta de justificación, por lo que está a la espera de lo que el organismo estatal decida.

Sobre el fondo negro, ubicación y silueta en amarillo del futuro puerto.

VICENTE PÉREZ

El Gobierno de Canarias está formado por cuatro partidos, y uno de ellos, Sí Podemos, se opone al puerto de Fonsalía, pese a lo cual el actual Ejecutivo regional va a defender ante la Administración central que desbloquee la construcción de esta infraestructura, que en 2011 y 2018 tuvo un informe desfavorable de la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y el Mar a la solicitud de ocupar el domino público marítimo terrestre debido a su impacto medioambiental (en las playas y calas de este litoral de Guía de Isora) y a que no está suficientemente justificado.

Así lo afirmó ante el pleno del Parlamento esta semana el consejero de Obras Públicas, Transporte y Vivienda, Sebastián Franquis, cuya comparecencia había solicitado el grupo de CC-PNC, y quien sufrió después de su intervención en este punto del orden día un infarto, por lo que se halla hospitalizado.

El debate plenario permitió conocer que en abril pasado el Gobierno canario, en ese momento aún en manos de los nacionalistas, ya remitió a Costas la respuesta a su informe negativo de octubre de 2018, por lo que ahora el nuevo Ejecutivo está a la espera de que llegue del organismo estatal el informe que dé o no a autorización para ejecutar este proyecto marítimo, cuyo trámite se prolonga ya nada menos que 25 años.

Sebastián Franquis.

También la sesión permitió calibrar que de los 70 diputados, solo 4, los de Sí Podemos, son los que se oponen al proyecto, una amplia mayoría que puso en valor la diputada de CC Rosa Dávila para que el Gobierno canario se dé por respaldado pese a que uno de los miembros del cuatripartito esté en contra.

Y la realidad es que todos los grupos parlamentarios (PSOE, NC, PP y CC-PNC) esgrimieron una batería de adjetivos muy similar para defender la construcción de este puerto en la costa de Guía de Isora, que vendría a sustituir al de Los Cristianos en el tráfico de pasajeros y mercancías en las conexiones entre las islas occidentales. «Vital, fundamental, clave, prioritario, necesario, imprescindible…» fueron los calificativos más usados durante el debate parlamentario para destacar la importancia del planificado puerto isorano.

Pero la realidad es que el criterio técnico de Costas sigue siendo contrario a esta obra que incluiría un muelle comercial para 5 ferries, más de 400 atraques para embarcaciones deportiva, un muelle pesquero, y dos helipuertos, ocupando una superficie que dicha dirección general ve excesiva y en un lugar inadecuado si se quiere preservar también la dinámica de las arenas en este litoral y mantener sus aguas libres de contaminación.

El expediente está en realidad jalonado de argumentos en contra, en lo que respecta a Costas, por lo que Franquis, al escuchar de CC que el PSOE no tiene voluntad política para sacar adelante esta obra, vino a recordar, pero con otras palabras, que en los trámites administrativos los políticos no se manejan solos. «No es un asunto de voluntad política, sino de cumplimiento de la legalidad, de informes técnicos, y el Gobierno canario podrá negociar lo que legalmente sea negociable, pues tenemos el límite de la ley», manifestó el consejero.

Por lo que se vio en esta sesión plenaria, aunque Sí Podemos es un firme detractor de este puerto, por verlo innecesario y muy costoso, la realidad es que este tema, sorprendentemente, no va a provocar ninguna fricción. «Los asuntos en los que no hay acuerdo, como este, quedan fuera del pacto de gobierno, porque hemos tenido esa madurez política, así que cada partido tiene su posición y no ha cambiado, con absoluta normalidad democrática, pero la mayoría del Gobierno canario tiene clara su posición», apostilló Franquis, quien para más certificación, apuntó que «nadie» en el gabinete que preside Ángel Víctor Torres «ha cuestionado» este puerto, por lo que se entiende que tampoco los cargos públicos de la consejería que lleva Podemos.

A juicio del consejero, tampoco hay un debate social en Tenerife contra este proyecto, pero está por ver si precisamente sus socios de gobierno, Sí Podemos, tanto fuera como dentro del Parlamento canario van a plantar cara o no a esta infraestructura o, en cambio, van a dejar hacer, lo que probablemente no guste a un movimiento ecologista que suele tener buenos vínculos con la formación morada.

Manuel Marrero y Ángel Víctor Torres conversan en presencia de José Antonio Valbuena.

¿Y qué piensa Sí Podemos de todo esto? Pues la realidad es que el diputado Manuel Marrero intentó quitar hierro al asunto y hacer la cuadratura del círculo, puesto que por un lado admitió que su formación política (formada por Si se puede, Podemos y Equo) mantiene su oposición al puerto de Fonsalía pero por otro confirmó que en el cuatripartito estas «contradicciones están pactadas», y que, por tanto, «no van a debilitar el pacto de gobierno ni son motivo para dejar de sustentarlo».

Así que, tras acusar a CC-PNC de tratar de buscar «las debilidades» de este pacto a cuatro bandas, a renglón seguido enfatizó que «está pinchando en hueso» porque además Coalición «no tiene autoridad moral para criticar a un Gobierno que lleva 98 días». Y aunque los socios de Sí Podemos defienden una gran obra de cemento en el mar, la realidad es que Marrero afeó a CC que durante décadas en el poder «haya optado por un proyecto de piche y cemento, esa obscena connivencia con intereses empresariales».

Rosa Dávila

Dávila, quien teme que la respuesta de Costas vuelva a ser negativa, afirmó que no llevaba este asunto a la Cámara autonómica para «partir por la mitad al ramillete de flores, porque de eso ya se encarga la realidad».

La diputada nacionalista señaló que se trata de «una infraestructura fundamental para las islas occidentales y que lleva un cuarto de siglo tramitándose, y a estas alturas lo peor es que lo seguimos discutiendo». «Es una clamorosa necesidad, innegable y evidente, porque el puerto de Los Cristianos está estrangulado por aumento de tráfico de mercancías y pasajeros, y es una tortura para los usuarios», argumentó la exconsejera de Economía y Hacienda, quien lamentó que «Fonsalía sigue atascado, y la última noticia es el informe desfavorable del Ministerio de Transición Ecológica, que replica otro anterior de 2011, en ambos casos con gobiernos socialistas en el Estado».

Tal es así que para Dávila los informes negativos del Gobierno de España a permitir la adscripción del dominio público marítimo a esta obra significan que el Ejecutivo socialista «no quiere este puerto», obviando la diputada tinerfeña que a menudo las trabas en estos expedientes son técnicas y no políticas.

Vidina Espino.

Desde Ciudadanos (Cs), VIdina Espino también se abonó a la idea de que el proyecto «falta de falta de voluntad politica, de burocracia, de Incapacidad de CC para desbloquearlo y el clásico bipartidismo de PSOE y PP que hacen una cosa aquí y otra en Madrid». «No se puede seguir mareando a los ciudadanos con un proyecto clave para Tenerife», criticó la portavoz del partido naranja.

Esther González, de Nueva Canarias (NC), no dejó lugar a dudas sobre que su partido «continúa estando a favor de Fonsalía, para facilitar conexiones entre las islas occidentales y desatascar las posibilidades de expansión de Los Cristianos, donde hay cuellos de botella, con el sinsentido de que se tarda más en salir de este puerto en coche que en el trayecto en barco». «Triste realidad de que van 25 años y aún seguimos en el mismo sitio», lamentó.

15.10.2019. Santa Cruz de Tenerife. El presidente del Parlamento de Canarias, Gustavo Matos, preside el pleno del Parlamento, sobre el cero energético.r© Pepe Torres

Por parte del PP, Luz Reverón, refrescó la memoria de sus señorías al evocar que en el pasado mandato Podemos tachó esta obra de «inútil, faraónica e innecesaria», lo que con ostensible gesto corroboró desde su escaño Manuel Marrero. «Tenemos muy clara la necesidad de este puerto, sea contundente con el pacto de Las Flores y que todos empujen para la aprobación de este puerto», arengó la parlamentaria del PP a Franquis.

Jorge González, del PSOE, reprobó los «25 años de nula gestión de CC con una infraestructura tan vital como esta, que es fundamental y que con la que debemos compatibilizar la protección del medio ambiente con la oportunidad económica que supone y de mejora de la calidad de vida».

Los tres diputados de ASG.

Desde la Agrupación Socialista Gomera (ASG), Melody Mendoza, lo elogió como un proyecto «imprescindible y prioritario» para la conectividad entre las islas occidentales, y para solucionar el colapso de tráfico en Los Cristianos, donde se tarda una hora en salir del muelle; y además se impulsará el oeste de Tenerife, que está bastante abandonado». «No daremos ni un paso atrás en esta obra vital», dijo, con cierto coraje la parlamentaria del partido que lidera Casimiro Curbelo

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